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Dependencia energética

La UE apoya a Moldavia en su guerra con Gazprom

Chisinau firma contratos de compra de gas con Países Bajos y Polonia, mientras negocia con el gigante ruso, que amenaza con cortarle el grifo si no paga su deuda de 373 millones de euros

Gazprom amenaza con cortar el grifo a Moldavia si no paga su deuda
Gazprom amenaza con cortar el grifo a Moldavia si no paga su deudaBenoit TessierREUTERS

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, dijo este martes que “la Unión Europea apoya a Moldavia” para hacer frente a su problema de suministro de gas, tras una conversación con la presidenta del país, Maia Sandu.

La conversación telefónica se produjo tres días después de que la empresa rusa Gazprom advirtiera a Moldavia de quele cortará el suministro de gas si no paga su deuda, que según un portavoz de la compañía asciende a 433 millones de dólares (unos 373 millones de euros).

“Estamos en contacto regular para ayudar a Moldavia a afrontar su problema de suministro de gas”, y “estudiando medidas de apoyo adicionales” dijo Von der Leyen en su cuenta de Twitter.

La presidenta del Ejecutivo comunitario añadió que expertos europeos están en Moldavia para ayudar al país a afrontar la situación.

El anterior contrato entre Moldavia y Gazprom expiró en septiembre y la gasística rusa se niega a firmar uno nuevo hasta el que el Gobierno pague la deuda.

Sin embargo, la primera ministra moldava, Natalia Gavrilita, no reconoce la “deuda histórica” con Gazprom y ha declarado el estado de emergencia tras el fracaso de las negociaciones con la gasísticas rusa, dado que solo tiene cubiertos dos tercios de su necesidades de gas para el mes de octubre.

La relaciones entre Moldavia y el Kremlin se enfriaron desde que la europeísta Sandu venció el año pasado en las elecciones al prorruso Igor Dodon e inmediatamente abogó por la retirada de las tropas rusas del enclave separatista de Transnistria.

Ante la negativa de Gazprom por renovar el contrato con Moldavia si no salda su deuda, Chisinau firmó este martes un contrato de compra de gas con Países Bajos, que se suma al suscrito la víspera con Polonia, antes de reanudar hoy las negociaciones con el gigante ruso Gazprom.

La Agencia de Propiedad Pública adscrita al Gobierno informó de que la compañía holandesa Vitol, “uno de los tres mayores suministradores de hidrocarburos”, ganó el concurso lanzado este lunes por el consorcio moldavo Energocom.

Como ocurriera la víspera con la polaca PGNiG, el contrato prevé la compra de prueba de un millón de metros cúbicos de gas, volumen que será bombeado el miércoles.

“El concurso se convocó con urgencia debido a la suspensión del suministro de gas a Moldavia por parte de Gazprom”, explicó el Ejecutivo moldavo, que declaró el pasado viernes el estado de emergencia por la escasez de suministros.

Además, Ucrania se ha mostrado dispuesta a suministrar gas sin pago por adelantado a Moldavia, que tendría hasta final del invierno para devolverlo.

El viceprimer ministro moldavo, Andréi Spinu, que viajará el miércoles a San Petersburgo (Rusia) para negociar con el jefe de Gazprom, Alexéi Miller, informó en su momento de que Chisinau también pretende comprar gas a la vecina Rumanía.

Una auditoria independiente

Spinu explicó el lunes que el Gobierno moldavo se propone organizar una auditoría independiente para precisar con exactitud la deuda histórica que exige Gazprom.

Mientras, Bruselas y Moldavia volverán a tratar la crisis enegética en una reunión mañana en el marco del Acuerdo de Asociación, explicó ayer el portavoz de Exteriores de la Comisión Europea, Peter Stano. “Será otra oportunidad para expresar nuestro apoyo a Moldavia” en una reunión en la que se tratará de “identificar alternativas para la diversidad de suministro energético”, dijo Sano.

No obstante, en relación al contencioso con Gazprom, aseguró que es un asunto que Moldavia “deberá resolver” con la compañía rusa.

El conflicto entre Chisinau y la gasística llega en plena crisis por el aumento del precio de la energía, principalmente del gas, en el que Bruselas ha planteado a los Estados miembros ayudar a corto plazo a empresas y consumidores principalmente con rebajas de impuestos y se ha comprometido a estudiar medidas a medio plazo.