El discípulo de Greta Thunberg: 1.500 kilómetros en una bola de acero para concienciar sobre el cambio climático

El pasado 30 de julio, Arnd Drossel comenzó su odisea desde Paderborn, en Alemania, y ha viajado por siete países y más de sesenta ciudades para llegar a Glasgow a la Cumbre del Clima

Construyó el medio de transporte con ayuda de su hijo y lo bautizó como “Balance Interno”.
Construyó el medio de transporte con ayuda de su hijo y lo bautizó como “Balance Interno”. FOTO: La Razón (Custom Credit)

El pasado 30 de julio, Arnd Drossel comenzó su odisea en lo que sería el mayor acto para concienciar sobre el cambio climático desde el viaje por el Atlántico en catamarán de la activista sueca Greta Thunberg. Partiendo desde su ciudad natal, Paderborn, en Alemania, y dentro de una esfera de acero de 160 kilos, Dossel puso rumbo a la ciudad de Glasgow, Escocia, donde se está celebrando la Cumbre del Clima (COP26).

Cerca de 120 líderes mundiales se han reunido este lunes en la ciudad escocesa para impulsar la acción climática dirigida a lograr compromisos creíbles para “mantener vivo” el objetivo de mantener el incremento global de temperatura en 1,5ºC, un reto pactado en 2015 en París y confirmado este fin de semana en la cumbre del G20 en Roma (Italia). Movido por la idea de sensibilizar al mundo sobre los graves efectos que supondría un calentamiento global extremo, Drossel aportó su granito de arena.

Construyó el medio de transporte con ayuda de su hijo y lo bautizó como “Balance Interno”. Tres meses de viaje, siete ciudades, más de 60 ciudades y 1.500 kilómetros después, Drossel quiere llegar a tiempo a la cita mundialista.

“Cuando estoy caminando en una superficie plana, me parece que estoy subiendo una montaña, por el peso de la bola. Cuando voy cuesta arriba, a veces tengo que pedir a la gente que me ayude a empujar la bola hacia arriba, pero esto también simboliza que las personas crecen y trabajan juntas”, describe el alemán su experiencia a The Guardian.