Cinco cárceles salvajes en América Latina

Las prisiones de Brasil son las más peligrosas. El hacinamiento, las armas y el narcotráfico provocan masacres cada vez más frecuentes

Vista de la cárcel del el Turi, en la ciudad de Cuenca (Ecuador).
Vista de la cárcel del el Turi, en la ciudad de Cuenca (Ecuador). FOTO: Robert Puglla EFE

Muchas cárceles de América Latina son focos de violencia, centros de operaciones del narcotráfico y polvorines donde los presos más poderosos almacenan armas en connivencia con los responsables penitenciarios. Esta situación tan extrema provoca a menudo conflictos y motines que acaban en auténticas masacres, como la que se ha vivido la pasada semana en la cárcel del Litoral en la ciudad costera de Guayaquil, donde al menos 68 personas murieron durante un enfrentamiento entre los internos que duró varias horas con armas y explosivos.

En Ecuador la banda criminal los Choneros controla varias prisiones e impone desde hace años su dictadura de plomo. En El Salvador son las temidas pandillas Barrio 18 y Salvatrucha 13 las que mandan en los penales, y en Brasil hay que hablar de los grupos organizados Primer Comando da capital o Comando Vermelho. Todas estas cárceles tienen en común problemas de hacinamiento y tráfico de droga como moneda habitual, a lo que se suma en muchas ocasiones un mercado del sexo y de la seguridad. Además, en muchas de ellas las autoridades han acabado reagrupando a miembros de una misma organización. Por ejemplo, el 97,1% de la población de la cárcel de Ciudad Barrios de El Salvador pertenece a la misma Mara Salvatrucha. Desde la llegada de Nayib Bukele a la presidencia de este país centroamericano, 16.000 pandilleros presos han sido agrupados en seis prisiones.

Algunos estudios, curiosamente, revelan que las cárceles en las que se registra un menor índice de violencia son aquellas que están controladas por los reclusos.

Estas son cinco cárceles muy peligrosas e inhumanas de América Latina, a la que sumamos una prisión especialmente conflictiva en Estados Unidos.

Humo durante un motín en la cárcel de Litoral en Guayaquil, Ecuador
Humo durante un motín en la cárcel de Litoral en Guayaquil, Ecuador FOTO: Dolores Ochoa AP

Litoral (Ecuador)

Situada en Guayaquil, es el territorio de Los Choneros, la banda criminal más poderosa del país. Prueba de esa fortaleza la da el episodio ocurrido en el interior de esta prisión, cuando miembros de este clan ingresaron en los pabellones de máxima seguridad y asesinaron a uno de los líderes de Los Cubanos, otra organización criminal del país con la que se disputa territorios de narcotráfico y sicariato. Litoral tiene aproximadamente 8.000 presos divididos en 12 pabellones, entre 600 y 700 presos por pabellón. Sin embargo, solo vigilan el centro unas 80 guardias que por ley tienen que ir desarmados, tal y como reconoció a la BBC Pablo Arosemena, gobernador del Guayas.

Presos en una cárcel de Porto Alegre, Brasil
Presos en una cárcel de Porto Alegre, Brasil

El Curado (Brasil)

Un informe de Human Rights Watch reveló que las cárceles del estado de Pernambuco, en Brasil, han cedido el control a sus reos más peligrosos, llamados “llaveros”, que venden drogas y espacios para dormir a otros detenidos y utilizan “milicias” violentas para hacer valer su autoridad. Es el caso de esta prisión especialmente violenta llamada El Curado, con espacio para 1.800 personas, si bien ha alojado a unos 7.000 convictos. La violencia sexual está a la orden del día y uno de cada cinco presos padecen VIH. Un informe de 2017 apuntaba que el 39,6% de los presos en Brasil no tenían agua potable y el 55,5% de esa misma población no tenía atención médica.

Exterior de la cárcel del Cantel en Guatemala tras un motín
Exterior de la cárcel del Cantel en Guatemala tras un motín FOTO: STRINGER REUTERS

Cantel (Guatemala)

La cárcel Granja Modelo de Rehabilitación Cantel, en el departamento guatemalteco de Quetzaltenango, es una de las más peligrosas del país. En el pasado ha registrado enfrentamientos entre miembros de las pandillas Mara Salvatrucha y Barrio 18. La última dejó varios reos decapitados en un motín que contó con el despliegue de 500 agentes de policía. La prisión fue construida para albergar a 500 reclusos, pero actualmente sirve a más de 2.000.

Familiares de las víctimas en la cará de Altamirá, en Brasil
Familiares de las víctimas en la cará de Altamirá, en Brasil

Altamira (Brasil)

Situada al norte de Brasil, en Pará. En el año 2019 fue escenario de una de las más salvajes peleas que enfrentó al Comando Classe A con la banda rival Comando Vermelho, una de las tres bandas rivales que controlan las favelas de Río donde se concentra el narcotráfico. La peligrosidad de esta cárcel solo puede ser comparada con la que presentan las prisiones de Manaos, donde decenas de reos fueron estrangulados, ahorcados y acuchillados con puñales hechos con cepillos de dientes en disputas internas. En Brasil la gran mayoría de las cárceles están superpobladas y fuera de control de las autoridades locales, sirviendo esencialmente como centros de reclutamiento de bandas de narcotraficantes.

Un grupo de los internos se manifiesta en la cárcel de Tacumbú, en Asunción (Paraguay).
Un grupo de los internos se manifiesta en la cárcel de Tacumbú, en Asunción (Paraguay).

Tacumbú (Paraguay)

Es el mayor presidio de Paraguay y alberga a 4.100 personas, el doble de lo establecido. Este año sufrió uno de los episodios más salvajes que se recuerden cuando cientos de reclusos armados con cuchillos secuestraron a 19 vigilantes. Los amotinados, unas mil personas, mantuvieron retenidas a los guardias y amenazaron con matarlos en un mensaje difundido por la televisión. La dantesca escena terminó con la mediación de la mismísima ministra de Justicia, lo que no evitó la muerte de siete presos, tres de ellos por decapitación.

Rikers Island, la cárcel de los horrores de Nueva York
Rikers Island, la cárcel de los horrores de Nueva York

Rikers Island (Estados Unidos)

Las condiciones de vida en la prisión de Rikers Island son “peores que cualquier cámara de tortura”, según revelaron recientemente reos entrevistados para una exposición sobre esta polémica prisión de Nueva York, donde los detenidos supuestamente han tomado el control de algunas áreas. Formada por un complejo de ocho edificios, esta penitenciaría ha sido noticia este verano por varios incidentes espeluznantes, que incluyen a un recluso que agarró las llaves de un oficial para cortarle la cara y el cuello y otro que derribó la rejilla de su celda para apuñalar al hombre en la habitación contigua. Rikers alberga a más de 4.800 detenidos, la mayoría de los cuales están a la espera de juicio y no han sido condenados por ningún delito.

Estados Unidos tiene 2,3 millones de reclusos, una proporción de la población que supera la de cualquier otro país del mundo. La cifra de prisioneros que mueren presos en este país ha aumentado mientras la población carcelaria se ha disparado por encima del 500% en los últimos 40 años. Solo en EEUU hay más personas en las prisiones que en todos los países de América Latina y el Caribe juntos.