Biden retoma la presidencia de Estados Unidos tras delegar temporalmente en Kamala Harris

El presidente estadounidense transferirá “brevemente” el poder a la vicepresidenta por una “colonoscopia de rutina”

El presidente de EE UU se sometía este viernes al primer examen médico rutinario desde que llegó a la Casa Blanca. Como parte del procedimiento, Joe Biden, a sus 79 años, tuvo que realizarse una colonoscopia que le obligó a delegar durante casi dos horas en la vicepresidenta de EE UU, dejando temporalmente en sus manos el poder.

Kamala Harris se convertía así en la primera mujer en la historia de Estados Unidos en tomar las riendas de la presidencia y abarcar esa responsabilidad durante unos minutos, mientras duró la intervención quirúrgica de Biden, llevada a cabo en el Hospital Walter Reed.

Biden permaneció en las instalaciones hospitalarias para completar el “resto del examen físico rutinario”, según informó la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Jen Psaki, reanudando sus funciones antes del mediodía. El presidente de EE UU retomó el contacto con su vicepresidenta y su jefe de gabinete sobre las 11.35 de la mañana. Momento en el que Biden ya “estaba de buen humor”, añadió la secretaria de prensa.

Kamala Harris ejerció el cargo en funciones desde el “Ala Oeste” de la Casa Blanca, donde se encuentra el Despacho Oval, durante 1 hora y 25 minutos, según información confirmada por la residencia presidencial, convirtiéndose en la primera mujer presidenta de la historia de Estados Unidos.

“Siguiendo el proceso establecido por la Constitución, el presidente transferirá el poder a la vicepresidenta durante el breve período de tiempo en que esté bajo anestesia”, había confirmado la Casa Blanca por la mañana. Un proceso médico que, tal y como recordó la secretaria de prensa de Biden, no es nuevo. George W. Bush se sometió al mismo procedimiento en 2002 y en 2007, durante sus dos mandatos, delegando el poder por unas horas en manos de su vicepresidente Dick Cheney.

La salud del presidente Joe Biden ha estado en el punto de mira incluso antes de que tomara posesión del cargo. En su carrera hacia la Casa Blanca, como candidato demócrata para las primaras, sufrió un ritmo cardíaco irregular que estuvo a punto de apartarlo de la campaña. A sus 79 recién cumplidos, 78 durante su investidura, Joe Biden se convirtió en la persona de mayor edad en alcanzar la presidencia de Estados Unidos.

En una carta publicada durante su campaña electoral, en diciembre de 2019, el médico de Biden lo definió como “un hombre sano, vigoroso, que está en condiciones de desempeñar con éxito los deberes de la presidencia”, aunque cualquier detalle de su salud se mira con lupa. Biden se comprometió, antes de presentarse a las elecciones, a ser “totalmente transparente” con los votantes en referencia a su salud. Y la Casa Blanca confirmó después que los resultados médicos a los que se sometiera Biden se harían públicos.

Una linea totalmente opuesta a la de su predecesor, Donald Trump, que en su afán de mostrar una imagen alejada de la debilidad llegó a ocultar, según dio a conocer su ex portavoz Stephanie Grisham en un libro, que le habían practicado también el mismo procedimiento, pero Trump quiso mantener la colonoscopia en secreto.