La apatía marca las elecciones en Venezuela: “Nadie ha venido a votar todavía”

LA RAZÓN recorre varios colegios electorales en los que pudo constatar la dificultad también a la hora de componer las mesas por la falta de interventores. La división de la oposición por las dudas sobre la cita contribuye a la baja participación

Nicolas Maduro acompañado de su nieta enseña la papeleta antes de depositarla en la urna de cartón
Nicolas Maduro acompañado de su nieta enseña la papeleta antes de depositarla en la urna de cartón FOTO: Javier Vegas AP

Las expectativas de absentismo electoral se cumplieron en Venezuela, al menos durante la primera mitad de la jornada de votaciones de este domingo. En distintos centros de la capital, Caracas, la participación a mitad del día no alcanzaba ni el 15% del padrón electoral, según pudo confirmar este periódico al visitar varios colegios. Incluso el Consejo Nacional Electoral (CNE) tuvo dificultades para constituir las mesas de votación, debido a que los miembros de mesa no llegaron a cumplir la función.

Yo estoy esperando que llegue alguno de los miembros o de los interventores para abrir la mesa. Igual no ha llegado nadie a votar tampoco”, dijo Rosa Téllez, una funcionaria del CNE en un colegio del oeste de Caracas pasadas las 9 de la mañana, tres horas después del inicio formal del proceso electoral. El balance oficial marcaba 75% de apertura de mesas para las 11 de la mañana, según el rector Roberto Picón, que subió a 98% a mediodía del domingo.

Esta vez los problemas para abrir las votaciones no fueron técnicos sino humanos: la falta de gente dispuesta a participar. La normativa venezolana dice que las mesas necesitan miembros formados, que en ausencia deben ser suplidos por interventores de los partidos políticos y, si estos tampoco están, por electores que asuman de manera accidental.

En barrios considerados de “clase media” –a pesar del empobrecimiento generalizado de la sociedad venezolana-, las calles vacías y centros sin electores marcaron la norma durante la primera mitad del día. En el centro San José de Tarbes, en La Florida, en una mesa que esperaba 572 electores habían votado 15 personas nada más luego de cuatro horas de iniciada la jornada, por ejemplo.

En zonas más humildes la participación era mayor. Allí la maquinaria del chavismo para movilizar a militantes y presionar a los electores es más robusta. Así se vieron pequeñas filas de menos de 10 personas en algunos centros de votación, que nunca crecía demasiado debido también a la facilidad del voto: con un par de toques en la pantalla ya se podía ejercer el sufragio.

Actores opositores, principalmente de la coalición Mesa de la Unidad, denunciaron que funcionarios del CNE impidieron el acceso a los centros electorales de sus testigos acreditados en los estados de Miranda, Aragua, Bolívar, Lara y Zulia. En este último estado, donde el candidato opositor Manuel Rosales se perfilaba con gran opción de triunfo, la “operación morrocoy”, según las denuncias, fue más acentuada. En uno de los centros, observadores de la Unión Europea fueron testigos del asunto.

Un muerto en Zulia

A mediodía, en la capital zuliana se produjo un tiroteo en un centro electoral que dejó dos personas heridas y una muerta. Dos sujetos armados, pertenecientes a “colectivos” según testigos, llegaron al sitio disparando. Al cierre de esta nota no se había producido reacciones por parte de las autoridades gubernamentales.

Quien sí habló fue el presidente del CNE, Pedro Calzadilla, quien ratificó que las denuncias sobre problemas de acceso de testigos a centros electorales fueron casos aislados y puntuales. Además, asomó que muchas denuncias pudieran ser falsas. El funcionario señaló que no se trata de lo característico del proceso comicial sino de excepciones “que siempre ocurren”. Calzadilla también restó importancia a los señalamientos sobre la instalación de “puntos rojos” –lugares donde el partido oficial pasa registro de votantes que participan a cambio de aportes sociales-, prohibidos por ley.

La gente que siga acudiendo a pesar de incidentes aislados y menores, porque de sus resultados depende un gran esfuerzo de entendimiento y diálogo que busca de la paz del país”, dijo Calzadilla.

En ese mismo sentido declaró José Luis Rodríguez Zapatero. El expresidente del gobierno de España está en Caracas como “veedor internacional invitado por la Cancillería, pero también cercano al partido Cambiemos, perteneciente a la oposición que colabora con el régimen. “Tengo la confianza en que estas elecciones abrirán una puerta, una nueva etapa para la estabilidad del económica e institucional del país”.

Agregó que Venezuela tendrá “un antes y un después” de estos comicios. “Deseo que el diálogo se recupere, me parece fundamental que el gobierno venezolano y las oposiciones dialoguen permanentemente, la democracia es un diálogo sin descanso”, advirtió. También auguró que los resultados mostrarán que la oposición “es más plural de lo que se piensa”.

Antes de las votaciones, Zapatero se reunió con Nicolás Maduro en el palacio presidencial, en un encuentro que tuvo en primera fila a Juan Carlos Monedero, el fundador de Podemos. Allí maduro dijo que “la Unión Europea debe respetar la legitimidad de los poderes de Venezuela. Ninguna nación en el mundo puede dar un veredicto sobre la validez de un proceso genuinamente nacional y soberano de un país”. El gobernante acusó a los enviados de la UE de padecer “viejos complejos colonialistas, con los que pretenden humillar a los países”.

La Misión de Observación europea estuvo vigilante en varios centros, y se esperaba al cierre de esta nota una primera valoración del proceso. Adicionalmente, varios partidos de izquierda españoles, como Izquierda Unida, así como de América Latina participaron como observadores también. Algunos alabaron el proceso y otros hasta se tomaron fotos con estatuas de Hugo Chávez.