La abstención de casi el 60% ensombrece la victoria de Maduro

Juan Guaidó reclama unidad para enfrentarse a un régimen fortalecido y espera el dictamen de la Unión Europea

La oposición comienza a verse al espejo para masticar su derrota electoral del domingo en las elecciones regionales y municipales en Venezuela. Una derrota marcada por la apatía de sus filas, la falta de motivación por parte de su dirigencia y por la división. Después de todo, al sumar el voto del oficialismo chavista frente al número de quienes le rechazan, los primeros ganan con el 47% de los sufragios.

La confirmación de que el chavismo es la primera minoría del país pone de relieve una segunda realidad: la división opositora la condujo a ganar solo en tres regiones cuando pudo haberlo hecho en 10 de las 23 en disputa. Todo ello a pesar de la abultada abstención del 59%, así como del desinterés de quienes consideran que no hay condiciones para participar en procesos coptados por el abuso de poder oficial y la ausencia de garantías democráticas.

Hasta la tarde de ayer, las gobernaciones de Zulia, Cojedes y Nueva Esparta eran adjudicadas a la oposición, mientras quedaba todavía por determinar el resultado definitivo de Barinas, donde la coalición opositora mostraba una ligera ventaja de 0,6% frente a la opción de Argenis Chávez, hermano del fallecido Hugo Chávez, que opta por la reelección. También en Apure, la diferencia a favor del chavismo por 0,7% estaba en juego por el escrutinio pendiente del 10% en de los votos.

En los tres Estados confirmados para la oposición vuelven viejas caras. Zulia volvió a manos de Manuel Rosales, que gobernó entre 2000 y 2008 tras ser alcalde durante seis años de su capital. El electo también fue candidato presidencial contra Chávez en 2006 y se le adjudica la responsabilidad de regresar a la oposición a las urnas ese año después de que el bloque asumiera la abstención como política en 2005. El recuerdo de su buena gestión y las raíces de su partido en el Estado occidental, y petrolero le dieron de nuevo el triunfo, convirtiéndolo en un portaaviones que hizo ganadores a más de la mitad de los alcaldes de esa región.

En Nueva Esparta, ganó Morel Rodríguez, a pesar de enfrentarse al chavismo y al gobernador opositor que no logró la reelección. Volverá a sus 81 años así a la silla que ocupó por primera vez en 1987 y por más de una década. Lo propio hará Alberto Galíndez en Cojedes, territorio que gobernó a mediados de los noventa, y que volverá a controlar ahora con su sorpresivo triunfo, con el cual también impulsó la conquista de las alcaldías de ese Estado.

Mientras la autoridad electoral sigue contando votos, en un lentísimo proceso automatizado, los números auguran que la oposición habría conseguido elevar la cantidad de alcaldías en su poder de 27 a 117, frente a los 205 del chavismo, algo inédito en 20 años.

El reto de la oposición frente a un mapa teñido de rojo en las gobernaciones pasa por evaluar el impacto de su mensaje, la definición de su estrategia y el peso que las divisiones jugaron en entregar posibilidades. Este lunes, Juan Guaidó, que se sustrajo de las campañas electorales al no considerarlas libres, pidió reflexión más que peleas entre partidos. «Lo ocurrido muestra la necesidad de la unificación y la articulación de todos los factores para poder enfrentarse al régimen», dijo.

A su juicio, es fundamental «una unidad sincera, que legitime los liderazgos, que reconstruya una plataforma unitaria». Pero descartó que sea posible lograr acuerdos con quienes considera «alacranes» que ayudaron al Gobierno a robarse partidos opositores y a beneficiar a Alex Saab, testaferro de Maduro. Uno de esos «alacranes» logró más votos que el gobernador opositor de Anzoátegui, perdiendo frente al PSUV.

Rosales, por su parte, dijo que «hay que asumir cambios para salvar a Venezuela o habrá régimen por muchos años más. Aquí ya sabemos que no vendrán ejércitos para solucionar los problemas, ni habrá magia construida por redes y discursos engañosos. Tenemos la obligación de rectificar». Pidió retomar las negciaciones en México con el oficialismo y la liberación de presos políticos.

La Misión de Observación de la Unión Europea emitirá este martes un informe preliminar sobre el proceso electoral venezolano, como lo hará próximamente el Centro Carter. Allí están puestas buena parte de las miradas de la oposición.

Mientras, la Red de Intelectuales en Defensa de la Humanidad, el Observatorio de Asuntos Latinoamericanos de la Cámara de Diputados de Argentina y el Consejo de Expertos Electorales de Latinoamérica alabaron el proceso electoral venezolana.