Maduro expulsa a los observadores

La misión de la Unión Europea deberá abandonar Venezuela este domingo, después de que el chavismo les acusara de espías

Los enviados de Bruselas en la Misión de Observación Electoral de la Unión Europea deberán salir de Venezuela antes de lo esperado
Los enviados de Bruselas en la Misión de Observación Electoral de la Unión Europea deberán salir de Venezuela antes de lo esperado FOTO: Miguel Gutiérrez EFE

El Gobierno de Venezuela ha negado la extensión de las visas necesarias para que la Misión de Observación Electoral de la Unión Europea complete sus labores en el país, luego de que Nicolás Maduro los calificara como «espías».

Los enviados de Bruselas en la Misión de Observación Electoral de la Unión Europea deberán salir de Venezuela antes de lo esperado. La Cancillería negó una renovación administrativa del visado que los delegados europeos habían solicitado pues el documento original marcaba el vencimiento el 30 de noviembre. Pero desde semanas antes, se habían dado las garantías de que tal límite sería extendido para que se pudiera cumplir el cronograma preestablecido de observación acordado con el Consejo Nacional Electoral.

No obstante, esta semana el equipo encabezado por la portuguesa Isabel Santos, que estaría en el país inicialmente hasta el 13 de diciembre, fue notificado de la negativa y por tanto abandonarán el territorio a más tardar el domingo 5 de diciembre. En días anteriores varios de los integrantes de la Misión habían comenzado a dejar el país, como era lo previsto, dejando en

Caracas al «core team»; de coordinadores y analistas que ejecutan el levantamiento post evento electoral. De esta manera, la Cancillería venezolana hace imposible cumplir el acuerdo firmado entre la Unión Europea y el CNE, que según la ley es un poder independiente del Ejecutivo, que establece que la Misión se regiría por su manual de observación habitual, que contempla una presencia posterior al día de las votaciones de entre tres a ocho semanas para registrar lo sucedido luego de contar los votos.

Desde el 21 de noviembre, en Venezuela se desconoció el triunfo opositor en la elección del estado de Barinas, uno de los 23 en disputa, donde se ordenó repetir el proceso por sentencia judicial; se detuvo a un alcalde opositor electo que luego fue liberado, se encarceló a una jueza que juramentó a otra alcaldesa opositora también triunfadora y se le quitaron competencias a la gobernación del Zulia, una de las más importantes del país, apenas al día siguiente de conocerse los resultados que daban el triunfo al también opositor Manuel Rosales.

La Misión de Observación ha estado registrando todos esos eventos y sosteniendo reuniones con los actores políticos y de la sociedad civil, de cara al informe completo que presentarán en febrero luego del informe preliminar de la semana pasada que fue recibido con críticas y rechazos por parte de la administración de Nicolás Maduro. El mandatario, de hecho, calificó el domingo pasado a la delegación como «espías». También, el número dos del chavismo Diosdado Cabello utilizó ese término para referirse a la Misión, en posturas que han sido replicadas por otros voceros del chavismo. Entretanto, en redes sociales, hubo ataques coordinados desde grupos oficialistas a proyectos de cooperación internacional financiados por la UE en Venezuela. Al cierre de esta nota, la Cancillería no se había referido públicamente a esta información. La Misión de Observación emitió un breve comunicado confirmando su salida del país el 5 de diciembre y reiterando que «regresará a Venezuela a principios de 2022».para presentar su informe final y sus recomendaciones, según nuestra metodología y lo previsto en el Acuerdo Administrativo”.