Así es Varan, el nuevo portaaviones de Rusia con una modalidad nunca antes vista

El buque universal tiene el tamaño y el desplazamiento que se ajustan a la construcción de cualquier astillero ruso importante sin una mejora considerable de las instalaciones

Su máximo de desplazamiento, aproximado a 45.000 toneladas, es similar a los barcos de clase estadounidense de Estados Unidos
Su máximo de desplazamiento, aproximado a 45.000 toneladas, es similar a los barcos de clase estadounidense de Estados Unidos FOTO: La Razón (Custom Credit)

Varan, diseñado por Nevskoe Bureau, un importante diseñador de Rusia de barcos universales, es un portaaviones cuya envergadura ha mostrado los últimos avances en material militar a Putin. Un barco de transporte de aviones con un alto nivel de automatización y el cual puede transportar 24 cazas polivalentes, seis helicópteros y 20 drones.

Según explicaba la agencia de noticias rusa TASS, será propulsado por una turbina de gas unificada con unidades de propulsión de la Armada rusa. Varan tiene el tamaño y el desplazamiento que se ajustan a la construcción de cualquier astillero ruso importante sin una mejora considerable de las instalaciones.

La característica principal del barco se refiere a su modalidad. Según su proyecto, puede crear varios tipos de grandes barcos de superficie, incluido un portaaviones, un barco de asalto anfibio o un barco de apoyo ártico. Será el único barco modular del mundo capaz de almacenar hasta 50 vehículos aéreos en su muelle o de realizar tareas comerciales en la ruta del Ártico Norte.

Su máximo de desplazamiento, aproximado a 45.000 toneladas, es similar a los barcos de Estados Unidos. Por otro lado, tiene una longitud de unos 250 metros, una anchura de 65 metros y un altitud de alrededor de nueve metros.

Su coste no excederá el de los buques de guerra construidos actualmente de desplazamiento similar, y podría oscilar entre los 3,3 y los 3,4 mil millones de dólares. El proyecto, actualmente, solo existe como una imagen de ordenador, y todavía tardaremos en ver este revolucionario modelo. Las líneas del casco y la superestructura difieren radicalmente de otros proyectos.

El modulado por ordenador ayuda a crear realidad virtual. Tras el final de la Guerra Fría, los buques de asalto anfibios se transformaron de un medio de apoyo para grandes formaciones navales diseñadas para aterrizajes, en unidades independientes capaces de realizar tareas de combate e incluso humanitarias. En los últimos años, la industria de la construcción naval rusa se ha centrado en el desarrollo de esta clase de unidades navales. Ya queda atrás la decepción de la adquisición de buques de guerra similares en Francia, por los que Rusia pagó 1.120 millones de euros, pero que el país galo se negó a venderles en 2014 debido a los acontecimientos en Ucrania y la situación con Crimea, aunque el dinero se le acabó devolviendo.