“Un gigante frente al apartheid”

Galardonado con el premio Nobel de la Paz en 1984 por su lucha contra la brutal opresión racista del apartheid en Suráfrica, a Tutu se le considera una de las figuras clave de la historia contemporánea del sur de África

En los últimos años, Tutu se mantuvo alejado de la vida pública debido a su avanzada edad y a los problemas de salud que arrastraba desde hacía años
En los últimos años, Tutu se mantuvo alejado de la vida pública debido a su avanzada edad y a los problemas de salud que arrastraba desde hacía años FOTO: MIKE HUTCHINGS REUTERS

Sudáfrica y el mundo han perdido a uno de sus grandes espíritus y gigantes de nuestra era”, aseguraba ayer el presidente de la Fundación por el Legado de Desmond y Leah Tutu, Niclas Kjellström-Matseke. Pocas veces una pérdida provoca una cascada de elogios tan unánime y rotunda como ha ocurrido este domingo con ocasión del deceso a los 90 años del arzobispo sudafricano Desmond Tutu.Un hombre de intelecto extraordinario, íntegro e invencible contra las fuerzas del ‘apartheid’, fue también tierno y vulnerable en su compasión por aquellos que sufrieron la opresión, la injusticia y la violencia bajo el ‘apartheid’, y por los oprimidos en todo el mundo”, afirmó, por su parte, el presidente sudafricano Cyril Ramaphosa en un comunicado oficial difundido este domingo.

Por su parte, la oficina sudafricana de Amnistía Internacional lo definía como “un faro de luz” y una “más que necesaria brújula moral” para el país. Varios líderes africanos, como el presidente keniano, Uhuru Kenyatta, o el namibio, Hage Geingob, elogiaron públicamente la figura del arzobispo emérito de Sudáfrica, al que calificaron de “símbolo de la resistencia a la adversidad” y de “héroe”.

Pero el reconocimiento llegó desde todos los puntos del globo con independencia de colores y adscripciones políticas. Desde Estados Unidos, el expresidente Barack Obama y premio Nobel de la Paz se refirió a él en un comunicado como “un mentor, un amigo y una brújula moral para mí y para muchos otros”. El también expresidente y Nobel de la Paz Jimmy Carter expresó en un comunicado junto a su esposa Rosalynn “unirse al duelo del mundo entero”.

Desde el Reino Unido, donde ‘the Arch’ pasó años decisivos, su primer ministro Boris Johnson aseguró estar “profundamente triste” por la noticia de la muerte de Desmond Tutu. “Fue una figura crítica en la lucha contra el ‘apartheid’ y por crear una nueva Sudáfrica –y será recordado por su liderazgo espiritual e irreprimible buen humor”, publicó en un tuit el inquilino del número 10 de Downing Street. El arzobispo de Canterbury, Justin Welby, aseguró que Tutu fue “un profeta y un sacerdote”. “El amor del arzobispo transformó las vidas de políticos y sacerdotes, vecinos de a pie y líderes mundiales. El mundo es diferente gracias a este hombre”, afirmó el primado de la Iglesia anglicana.

El Dalái Lama recordó ayer que “la amistad y el vínculo espiritual entre nosotros fue algo que apreciamos”. “Me entristece conocer la muerte de un sabio mundial, un líder en materia de derechos humanos y un poderoso peregrino sobre la Tierra, arzobispo Desmond Tutu”, afirmí ayer Bernice King, hija de Martin Luther King. En palabras del presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, Tutu “es un hombre que ha entregado su vida a la libertad con un compromiso profundo con la dignidad humana. Un gigante que se levantó frente al ‘apartheid’”, aseguró el presidente del Consejo Europeo Charles Michel.