Investigan la vinculación con Al Qaeda del atacante de una sinagoga en Texas

Pedía la liberación de Aafia Siddiqui, una paquistaní condenada por sus vinculaciones con la banda yihadista

Aymán al Zawahiri, líder de Al Qaeda Central
Aymán al Zawahiri, líder de Al Qaeda Central

Las autoridades norteamericanas investigan la vinculación del asaltante de una sinagoga en Colleyville, Texas, con Al Qaeda. El presunto terrorista, que fue abatido por las Fuerzas de Seguridad, reclamaba la liberación de Aafia Siddiqui, la neurocientífica paquistaní educada en los Estados Unidos que cumple condena de 86 años en el Centro Médico Federal Carswell, en Fort Worth, por sus vinculaciones con la banda yihadista.

El atacante dijo que era “hermano” de la condenada, un término que no significa que exista parentesco, ya que es usado habitualmente en el mundo musulmán para referirse a un correligionario, amigo o conocido.

El pasado mes de septiembre, en el penúltimo mensaje conocido, el cabecilla de Al Qaeda, Ayman al Zawahiri, dirigió un duro ataque a los judíos bajo el título genérico de “Jerusalén no será judaizada”, el mismo que utilizan las franquicias de la banda yihadista en África. De hecho, repetía las incitaciones que suelen realizarse contra los países que mantienen relaciones con Israel. La acción criminal de Colleyville podría situarse en este contexto.

Formada en Estados Unidos, Aafia Siddiqui es la primera mujer en ser condenada en EE UU por vínculos con Al Qaeda. Un tribunal federal de Nueva York la condenó en 2010 a 86 años de cárcel por haber intentado disparar contra militares estadounidenses cuando estaba detenida en Afganistán.

Tras los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001, fue investiaga por el FBI por sus donaciones a organizaciones islámicas y vinculada a la compra de gafas de visión nocturna y libros de guerra, por un valor de 10.000 dólares. Se sospecha que se unió a Al Qaeda. Viajó a Pakistán, donde se casó con un miembro de la familia de Khalid Sheij Mohammad (KSM), preso en Guantánamo, uno de los cerebros de los ataques del 11-S. Tras su condena, Al Qaeda pidió a los musulmanes “vengar” esta decisión.