Encontrado el cadáver de Ángela Glover, la británica desaparecida tras el tsunami de Tonga

Es la primera mujer conocida en el desastre causado por un volcán submarino en la isla del Pacífico

La mujer fallecida dirigía una organización benéfica para perros en el territorio, según declaró su hermano a los medios británicos
La mujer fallecida dirigía una organización benéfica para perros en el territorio, según declaró su hermano a los medios británicos FOTO: Redes

El cuerpo de Angela Glover, la británica desaparecida tras el Tsunami de Tonga, ha sido encontrado después de que la familia denunciara su desaparición y se realizara una intensa búsqueda. Es la primera mujer conocida en el desastre, causado cuando un volcán submarino entró en erupción y envió un tsunami hacia la nación insular del Pacífico.

Australia y Nueva Zelanda enviaron vuelos de vigilancia el lunes para evaluar los daños, y el ministro australiano para el Pacífico, Zed Seselja, dijo que la policía australiana había visitado las playas y había informado de importantes daños con “casas tiradas”. La mujer fallecida dirigía una organización benéfica para perros en el territorio, según declaró su hermano a los medios británicos, el cual anunció que las autoridades encontraron el cuerpo de la joven.

El impacto de la erupción se sintió en lugares tan lejanos como Fiyi, Nueva Zelanda, Estados Unidos y Japón. Dos personas se ahogaron en una playa del norte del país debido a las altas olas provocadas por el tsunami. El jefe adjunto de la misión de Tonga en Australia, Curtis Tu’ihalangingi declaró que a Tonga le preocupaba el riesgo de que las entregas de ayuda propagaran el COVID-19 a la isla, que está libre de COVID. “No queremos traer otra ola, un tsunami de COVID-19″, dijo Tu’ihalangingie a Reuters por teléfono.

Hunga-Tonga-Hunga-Ha’apai ha entrado en erupción regularmente durante las últimas décadas. Los primeros datos sugieren que la erupción fue la mayor explosión desde el Monte Pinatubo en Filipinas hace 30 años, dijo el vulcanólogo neozelandés Shane Cronin a Radio Nueva Zelanda. La isla, tal y como se conocía en su totalidad, ya no existe y ha desaparecido, tras el gigantesco hongo de vapor, gas y ceniza.

Esta área de tierra emergida en medio de Polinesia, creada por una erupción en diciembre de 2005, ha dejado de existir, como se puede ver al comparar una imagen tomada por el satélite Sentinel 2 de la UE el 2 de enero, con otra del Sentinel 1 adquirida 12 horas después de la gran erupción, cuando la nube se disipó lo suficiente para observar la zona desde el espacio. El complejo turístico de la playa de Ha’atafu, en la península de Hihifo, a 21 km al oeste de la capital, Nuku’alofa, quedó “completamente destruido”, dijeron los propietarios en Facebook. “Se trata de una erupción que se ve mejor desde el espacio”.