“Rusia demuestra su ventaja militar sobre Ucrania y su disposición a utilizar la fuerza”

Tras las conversaciones en Ginebra, si se rechazan las demandas de ambos bandos, ¿estamos entonces más cerca de una invasión rusa? El experto Ivan Katchanovski responde a las preguntas clave

Un tanque ruso T-72B3 dispara mientras las tropas participan en ejercicios en el campo de tiro de Kadamovskiy, en la región de Rostov, al sur de Rusia
Un tanque ruso T-72B3 dispara mientras las tropas participan en ejercicios en el campo de tiro de Kadamovskiy, en la región de Rostov, al sur de Rusia AP

Ayer se celebraron unas importantes conversaciones entre Washington y Moscú para, supuestamente, bajar la temperatura. En plena escalada de tensión en la frontera ucraniana, preguntamos a Ivan Katchanovski, profesor en la Universidad de Ottawa y experto en antiguas repúblicas soviéticas, por las claves de la reunión en Ginebra y el conflicto en Ucrania.

El secretario de Estado de EE UU, Antony Blinken, y el ministro de Exteriores ruso, Sergei Lavrov, trataron ayer de bajar la temperatura sobre Ucrania, pero en realidad no informaron de ningún avance en las altas esferas. ¿Por qué?

Tanto Blinken como Lavrov reiteraron durante sus conferencias de prensa la postura opuesta de Estados Unidos y Rusia respecto a sus exigencias actuales y al origen de la escalada del conflicto en Ucrania y entre Moscú y Kiev y Occidente.

Tropas rusas frontera Ucrania
Tropas rusas frontera Ucrania FOTO: T. Nieto

EE UU rechaza las exigencias rusas de garantías por escrito de que Ucrania no entrará en la OTAN en el futuro, a pesar de que dicha entrada es extremadamente improbable en un futuro previsible. Blinken y otros altos funcionarios de la Administración estadounidense afirmaron que después de que el gobierno prorruso fuera derrocado por manifestantes pacíficos, que fueron masacrados por los francotiradores del Gobierno, Rusia se anexionó Crimea y lanzó una guerra o una guerra híbrida con Ucrania en la región del Donbás con ayuda de los apoderados rusos en ese lugar. Dijeron que Ucrania es un Estado soberano que tiene derecho a unirse a la OTAN.

Por el contrario, Lavrov y otros líderes rusos afirmaron que el Gobierno ucraniano fue derrocado en 2014 por un golpe fascista, lo que llevó a Crimea a unirse voluntariamente a Rusia y a una guerra civil en el Donbás sin la participación militar de Rusia. Aseguran que Ucrania está bajo un Gobierno estadounidense desde el Maidan y presentan repúblicas separatistas no reconocidas en Donbás como independientes de facto.

Diversas pruebas examinadas en mis propios estudios y en los de la mayoría de otros académicos occidentales, que investigaron específicamente estas cuestiones, demuestran que, de hecho, el Gobierno de Yanukóvich fue derrocado como resultado de la masacre de los manifestantes y de la Policía en el Maidán, con la participación de los elementos oligárquicos y de extrema derecha y de francotiradores extranjeros.

Crimea, que era la región más separatista y prorrusa de Ucrania, fue anexionada por Rusia en contra del derecho internacional. La guerra en Donbás es una guerra civil con intervenciones militares rusas directas en apoyo de los separatistas prorrusos en agosto de 2014 y enero-febrero de 2015. Las autoproclamadas repúblicas separatistas son de facto estados clientelares de Rusia, mientras que Ucrania es un estado socio de Estados Unidos.

El ministro de Exteriores ruso, Sergei Lavrov
El ministro de Exteriores ruso, Sergei Lavrov FOTO: Jean-Christophe Bott AP
Si se rechazan las demandas de ambos bandos, ¿estamos entonces más cerca de una invasión rusa?

Las demandas de Rusia y Estados Unidos no tienen posibilidades reales de ser aceptadas por cada país. El probable fracaso de las conversaciones entre Washington y Moscú significaría que la posibilidad de una nueva intervención militar rusa en Donbás o incluso una guerra con Ucrania aumentaría significativamente. Una escalada del conflicto ruso-ucraniano y de la guerra civil en Donbás en un conflicto armado entre Rusia y Ucrania se convierte en una posibilidad real. Pero una invasión terrestre rusa a gran escala y la ocupación de todo el territorio de Ucrania es menos probable que un uso más limitado de la fuerza militar. Esto puede incluir un despliegue abierto de tropas rusas y de armamento avanzado en el Donbás controlado por los separatistas, una toma militar de las regiones del este y del sur de Ucrania, o ataques rusos con misiles y aéreos contra los objetivos militares ucranianos en el Donbás y otras regiones.

Estados Unidos ha dicho a Rusia que si no tiene intención de atacar a Ucrania de ninguna manera, como afirma, por qué entonces no retira las tropas que tiene desplegadas en la frontera y deja de enviar más soldados a Bielorrusia (e inicia muchas maniobras en diferentes mares del mundo)...

Con ello, el Gobierno ruso intensifica abiertamente los conflictos con Ucrania y Occidente. Rusia demuestra su ventaja militar sobre Ucrania y su disposición a utilizar la fuerza militar en Ucrania y a ampliar la presencia militar rusa a otras partes del mundo cercanas a Occidente.

Blinken aseveró ayer que Estados Unidos estaría abierto a una reunión entre Vladimir Putin y el presidente Joe Biden. Además del presidente de Ucrania, ¿qué líder tiene más que perder si se inicia una invasión en el este de Europa?

Esto depende de la escala, la naturaleza y el resultado de las posibles acciones militares rusas en Ucrania. Si el presidente Vladimir Putin consigue hacerse con el control de Ucrania o de sus regiones orientales y meridionales por la fuerza sin grandes pérdidas, esto probablemente aumentaría su apoyo público en Rusia. La anexión rusa de Crimea con la ayuda de la intervención militar rusa encubierta de los «hombres verdes» sin ninguna baja militar llevó a un aumento significativo de su apoyo público en Rusia. Por el contrario, la popularidad del presidente Biden podría caer en tal caso, como ocurrió con la retirada de las tropas de Estados Unidos de Afganistán. En caso de que las acciones militares rusas en Ucrania tuvieran un resultado diferente, los efectos podrían invertirse. Pero sería la propia población ucraniana la que más sufriría.