Biden, a un periodista que preguntó por la inflación: “Estúpido hijo de puta”

El presidente de EE UU insulta a un reportero de la Fox News pensando que el micrófono estaba apagado

El presidente Joe Biden
El presidente Joe Biden FOTO: LEAH MILLIS REUTERS

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, ha ocasionado, con apenas tres palabras, la mayor crisis interna, con una sorprendente repercusión internacional, desde que llegó a la Casa Blanca. “Estúpido hijo de puta”, dijo Biden al corresponsal de la cadena Fox News, pensado que tenía el micrófono apagado.

Peter Doocy le había preguntado al presidente: “¿Cree que la inflación es una responsabilidad política en las elecciones de mitad de mandato?”. Una pregunta lícita, hecha con las formas adecuados, en un momento insólito en el país, con la tasa de inflación más elevada de los últimos 40 años. Y con las elecciones más decisivas, después de las presidenciales, a finales de 2022.

Biden curses Fox News reporter on hot mic: 'Stupid son of a bitch'

Biden está demostrando no tener tanta paciencia con la prensa como prometió al tomar posesión del cargo, cuando aseguró que, desde la Casa Blanca, haría que todos fueran tratados con respeto bajo amenazas de “despedir en el acto” a quien no procediera a actuar de esa manera.

Pero el demócrata se retractó con sus palabras, viéndose obligado a llamar personalmente al periodista, una hora después del incómodo incidente, para ofrecerle una disculpa y “limpiar el aire”, según dio a conocer el insultado. “El mundo está al borde de una Tercera Guerra Mundial en estos momentos”, dijo Peter Doocy tras la cobertura del encuentro virtual de Biden con los líderes europeos para coordinar la actuación de EE UU con los aliados de la OTAN por la crisis en Ucrania.

“Aprecio que el presidente se haya tomado un par de minutos esta noche, mientras todavía estaba en su despacho, para llamarme y aclarar las cosas”, explicó el corresponsal de FOX News en la Casa Blanca durante una emisión posterior de su cadena. “Me aseguré de decirle que siempre intentaré preguntar algo diferente de lo que todos los demás preguntan”, añadió, a lo que el presidente le respondió: “Tienes que hacerlo”.

Al incidente del lunes se le suma otro que tuvo lugar apenas unos días antes, cuando la reportera Jacqui Heinrich, también de FOX, le preguntó al presidente: “¿Por qué está esperando que Putin de el primer paso, señor?”, durante la conferencia de prensa con movido de su primer año de mandato y en alusión a las crecientes tensiones entre Rusia y Ucrania. “Qué pregunta más estúpida”, respondió Biden en voz baja.

Aunque su equipo más cercano intente demostrar que la transparencia es una de los rasgos principales de su Administración, Biden ha demostrado públicamente, en diversas ocasiones, tener una fijación parecida contra FOX News (cadena de televisión conservadora), a la que su antecesor, Donald Trump, tenía con CNN (de ideología liberal). En un gesto de claridad, la transcripción oficial de la Casa Blanca registró textualmente los comentarios de Biden en el correo ordinario que envía tras cada intervención del presidente.

Pero las reacciones a su insulto no se hicieron esperar. Periodistas de todo el mundo salieron en defensa del atacado, aún siendo corresponsales de los conocidos como medios “amigos” del Gobierno actual. “No estaba bien cuando Trump insultaba a la prensa y tampoco está bien que lo haga Biden”, publicó Jeremy Diamond, corresponsal de CNN en la Casa Blanca, en Twitter.

Una compañera suya, Kaitlan Collins, sufrió otro comentario impertinente del presidente Biden en junio del año pasado cuando, tras la cumbre con su homólogo ruso en Ginebra en 2021, “¿Por qué confía en que Putin cambiará?”, le preguntó. A lo que Biden, apuntando con el dedo para silenciarla, le respondió: “¿Qué demonios? ¿Qué haces todo el tiempo? ¿Cuándo he dicho yo que confíe?”, antes de verse obligado a disculparse de nuevo por su actuación contra la periodista.

El incidente actual recuerda a escenarios más típicos de la anterior Administración. Y es que, si por algo se caracterizó el ex presidente Donald Trump, fue por su uso excesivo de las redes sociales, gobernando a golpe de tuit, pero muy especialmente por sus continuos enfrentamientos directos con la prensa, patentando el eslogan personal de Fake News en referencia a su malestar con los medios. Aunque sus insultos más sonados siempre fueron con el micrófono encendido.

Tampoco es la primera vez que el sonido le juega una mala pasada, ni a Joe Biden ni a otros presidentes estadounidenses. Durante el mandato de Barack Obama, siendo Biden su vicepresidente en 2010, le susurró una palabrota al oído que todos pudieron escuchar, para trasmitirle los inconvenientes de una Ley de Salud que firmó el ex presidente. También George W. Bush se metió en problemas al postularse a las presidenciales de 2000 por el comentario contra un reportero del “New York Times” junto a su compañero de fórmula, Dick Cheney, que reafirmó las palabras del republicano: “A lo grande”.

Los encuentros esporádicos con los presidentes de EE UU son siempre desafiantes para los corresponsales que le dan cobertura en la Casa Blanca. Cuando Biden, en ocasiones contadas, se acerca a la prensa, a menudo manda callar con el dedo entre los labios para dar sus titulares. Los espacios de oportunidad son muy pequeños. Los instantes, excepcionales. Pero la lista de preguntas, así como las ganas de formularlas, no tienen límites.