Scotland Yard pide al Gabinete no publicar detalles del “Partygate” mientras dure la investigación

La oposición critica el paso dado por la Policía pues otorga más tiempo al primer ministro Boris Johnson para lidiar con la crisis

El primer ministro, Boris Johnson, sale a correr por el centro de Londres con ese atuendo
El primer ministro, Boris Johnson, sale a correr por el centro de Londres con ese atuendo FOTO: Aaron Chown AP

El escándalo del Partygate vuelve a dar otro giro de tuerca. Todo el mundo en Westminster está a la espera de la publicación del informe elaborado por la alta funcionaria Sue Gray sobre las celebraciones que tuvieron lugar en Downing Street en pleno confinamiento. Sin embargo, Scotland Yard, que esta semana anunciaba que también está llevando su propia pesquisa ante posibles infracciones criminales, ha solicitado este viernes que se haga “mínima referencia” a los eventos concretos que están investigando los agentes.

Por lo tanto, Gray, que preveía haber concluido el informe esta semana, debe decidir ahora si entrega una versión parcial, sin aportar detalles sobre las fiestas más polémicas, o bien retrasa la publicación hasta que la Policía haya hecho sus propias averiguaciones, lo que lo pospondría por tiempo indefinido.

Las Fuerzas de Seguridad no han revelado qué supuestas fiestas están en su radar ni qué consecuencias podrían tener sus pesquisas. Los castigos por infringir las restricciones sanitarias durante la pandemia variaron a lo largo de los meses. Desde el 13 de mayo de 2020, la multa por incumplirlas era de 100 libras (120 euros), una cantidad que se dobló a partir de septiembre de ese año.

El nuevo escenario ha creado malestar entre los “tories” rebeldes, que están a la espera de las conclusiones para intentar sumar apoyos suficientes para poder celebrar una moción de confianza respecto a Boris Johnson. El entorno del jefe de Gobierno teme que si las conclusiones del informe de Gray eran dañinas para su imagen podrían superarse las 54 peticiones por escrito necesarias para que se convoque un desafío al liderazgo del primer ministro.

Por su parte, la oposición también ha criticado el paso dado por la Policía, que a su juicio otorga más tiempo al primer ministro para lidiar con la crisis. El responsable de la oposición laborista, Keir Starmer, lamentó que la investigación policial haya “paralizado” al Ejecutivo y urgió a que se publique “tan rápido como sea posible” el informe completo de Gray.

Por su parte, el líder de los liberaldemócratas, Ed Davey, expresó su “preocupación por la creciente percepción de que hay un arreglo” entre la Policía y el Gobierno. Por su parte, el líder en Westminster del Partido Nacional Escocés (SNP), Ian Blackford. “La gente está cada vez más preocupada, comprensiblemente, de que esto parezca cada vez más un encubrimiento”, dijo Blackford.

El líder de los conservadores en la Cámara de los Comunes, Jacob Rees-Mogg, tachó las sugerencias de connivencia entre la Policía y el Gobierno en este asunto como ideas de un “universo paralelo”. “Sería muy excéntrico y conspiranoico quien pensara que el hecho de que el primer ministro sea investigado por la policía beneficia al primer ministro”, afirmó.