La Guerra olvidada

Mientras nos centramos en el pulso geopolítico entre la OTAN y Putin, en Yemen se desarrolla una de las peores crisis humanitarias de las últimas décadas

Rebeldes houtíes siguen una conferencia de su líder, Abdul-Malik al-Houthi, en la televisión, el pasado 3 de febrero
Rebeldes houtíes siguen una conferencia de su líder, Abdul-Malik al-Houthi, en la televisión, el pasado 3 de febrero FOTO: YAHYA ARHAB EFE

El mundo está preocupado por una posible guerra en Europa. Mientras nos centramos en el pulso geopolítico entre la OTAN y Putin, desarrollos a miles de kilómetros de distancia en la península arábiga hacen que sea necesario recordar la que ha sido denominada como la Guerra Olvidada, así llamada por el escaso interés que muestran los medios de comunicación internacionales a una de las mayores crisis humanitarias de las últimas décadas. La guerra civil en Yemen ha causado ya más de 370.000 muertes, de los cuales más de una cuarta parte son niños. Además, unos 5 millones de personas están al borde de la inanición.

Los combates entre ambas partes se recrudecen en lo que es el mejor ejemplo del enfrentamiento por la hegemonía regional entre Irán y la alianza entre Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos. Estos actores han tomado cartas en el asunto desde el inicio de los enfrentamientos y son responsables del enquistamiento de un conflicto que se torna clave en una región cada vez más dividida. Desde Yemen, los rebeldes houtíes, chiíes y respaldados por Irán, han redoblado los esfuerzos contra Riad y Abu Dhabi llegando incluso a atacarlos directamente mediante misiles proporcionados por Teherán.

Entre tanto, Estados Unidos ha anunciado el envío del destructor USS Cole, equipado con el sistema de combate Aegis, a Emiratos a petición directa de Mohammed Bin Zayed. Además, el Pentágono también anunció el despliegue de aviones de combate en lo que es un claro espaldarazo a uno de los socios más estratégicos de Washington en la región. El despliegue estadounidense se produce a la vez que se retoman las negociaciones nucleares con Irán, en lo que es un mensaje directo a Teherán. Y es que Estados Unidos aún puede jugar un papel determinante en la región.

*Borja de Arístegui es profesor de Relaciones Internacionales