Guerra en la ultraderecha francesa: el ex jefe de campaña de Le Pen se une a Zemmour

Nicolas Bay, que fue expulsado del partido el martes, asegura que el polémico escritor es el mejor candidato contra la amenaza islamista

La líder ultra francesa, Marine Le Pen, junto a Nicolas Bay en un rueda de prensa en París el 18 de enero
La líder ultra francesa, Marine Le Pen, junto a Nicolas Bay en un rueda de prensa en París el 18 de enero FOTO: BENOIT TESSIER REUTERS

“Los que se quieren ir que se vayan, pero que se vayan ahora”, clamaba la líder de Reagrupamiento Nacional (RN), Marine Le Pen, durante una cumbre con otros líderes de la ultraderecha europea celebrada el 29 de enero en Madrid. Dicho y hecho. El goteo de dirigentes que abandonan a Le Pen y se pasan a las filas de su rival, el también derechista Éric Zemmour, no deja crecer y pone contra las cuerdas a una Le Pen consciente de que esta es su tercera y última oportunidad para conquistar el Elíseo.

El último en saltar del barco antes de que zozobre de nuevo en las presidenciales previstas para el 10 y 24 de abril es un peso pesado de la formación, Nicolas Bay, ex jefe de campaña de Marine, que fue expulsado este martes del partido tras ser acusado de espiar para Zemmour.

Como respuesta, Bay, de cuya lealtad dudaban en RN desde hace semanas, se ha sumado al bando del escritor y polemista de derechas que irrumpió en la carrera electoral enarbolando la lucha contra la supuesta islamización y decadencia a la que se ve sumida Francia.

“Creo profundamente en su candidatura, en su proyecto y en su estrategia. Ya dije hace semanas que no me parecía deseable tratarlo como a un enemigo”, explicaba Bay en una entrevista en el diario conservador “Le Figaro”.

Ante las críticas de deslealtad entre sus antiguos compañeros, el eurodiputado y consejero regional de Normandía defiende su larga trayectoria en el Frente Nacional (FN) fundado por Jean Marie Le Pen en 1972 y que su hija y heredera, Marine Le Pen, rebautizó como Reagrupamiento Nacional (RN) en un intento de “desdiabolizar” el antiguo partido de reminiscencias antisemitas y racistas. “Soy un militante político. Me comprometí a los 14 años por unas ideas y valores y en ellas reposa mi fidelidad: Un partido político no es más que un instrumento”, se defendió.

En este sentido, Bay alabó que Zemmour, condenado por la Justicia por incitación al odio racial, haya decidido actuar “fuera de partidos políticos que están anquilosados y haya impuesto el gran tema de esta elección: la preservación de Francia como nación libre y de nuestra civilización europea amenazada por la sumersión migratoria y el islam político”.

De alguna manera el eurodiputado ultra da por amortizado y “descompuesto” su antiguo partido a la hora de alcanzar sus fines políticos. “La decisión que tomo hoy no ha sido fácil... Hasta 2017, Reagrupamiento Nacional registró un crecimiento importante: 60.000 adherentes, numerosas candidaturas en todas las elecciones y unos 2.000 electos locales”.

La tensiones internas dentro del partido de Le Pen se han multiplicado después de que el pasado junio la ultraderecha no lograra ganar en ninguna región francesa, ni siquiera en la emblemática Provenza Alpes Costa Azul (PACA) que le concedían los sondeos. Esta nueva debacle electoral encendió las dudas entre dirigentes y militantes sobres si el giro al centro de su líder había ido demasiado lejos.

Bay solo es el último episodio de la despiadada batalla entre Le Pen y Zemmour por el timón de la extrema derecha francesa. El jefe del grupo de RN en el Parlamento Europeo, Gilbert Collard, abrió la puerta al mostrar su apoyo al escritor convertido en candidato y le siguieron otros eurodiputados como Jérôme Rivière o el único senador del partido, Stéphane Ravier.

Tal vez el golpe mas duro para Le Pen sea la traición de su sobrina, Marion Marechal Le Pen quien, tras cuatro años alejada de la vida política, ha vuelto a la primera línea alabando al enemigo número uno de su tía como el mejor candidato para batir al presidente Emmanuel Macron en las urnas.

Macron contra Le Pen otra vez

Por ahora, el último sondeo de Elaba confirma a Macron como favorito, con el 24%, seguido por Le Pen con el 15%. De confirmarse estos resultados en las urnas el 10 de abril, ambos repetirían en la segunda vuelta del 24 de abril el duelo electoral que ya protagonizaron en 2017. Sin embargo, la segunda posición en la primera vuelta está muy disputada. A la líder de RN le siguen muy de cerca la candidata de la derecha tradicional, Valérie Pécresse (14%) y Zemmour (13,5%). En cualquier caso, por primera vez en la historia dos políticos de extrema derecha tendrán tanto peso en unas elecciones presidenciales francesas. De hecho, Le Pen y Zemmour juntos suman una intención de voto del 28,5%, superior al 24% de Macron, que aún no ha confirmo su cantada candidatura para un segunda mandato.