Órdago ruso

Putin reconoce la independencia de las repúblicas prorrusas de Lugansk y Donetsk

Los líderes de estos territorios ucranianos, autoproclamadas repúblicas de Donetsk (RPD) y Lugansk (RPL), se habían dirigido hoy al líder ruso pidiéndole que reconociera su independencia

El presidente ruso, Vladimir Putin, dijo finalmente sí. Sí a reconocer la independencia de las repúblicas separatistas del Donetsk y Lugansk, en el Este de Ucrania, llegando a una resolución tras horas de reunión del Consejo de Seguridad ruso. Sí, para después informar en “prime time” a sus compatriotas de la decisión tomada, aunque esa determinación suponga frenar las aspiraciones de paz para la zona y renunciar al beneficio de la duda otorgado hasta el momento a su país por la comunidad internacional.

A las 22:40 hora local, la televisión rusa emitía en directo la comparecencia de Putin, que, con la voz cansada, justificaba su decisión por el recrudecimiento de la situación en la zona y la actitud del poder ucraniano en contra de los habitantes de esas regiones.

Esa actitud también fue señalada por el mandatario ruso para recordar las decisiones en contra de Rusia tomadas por el régimen de Kiev, con el respaldo de Washington, mencionando la suma millonaria que Estados Unidos ha inyectado a esa ex república soviética y las toneladas de armamento enviadas.

Guerra Ucrania
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Y recordar también que si Ucrania existe a día de hoy es porque Lenin la inventó y el final de la URSS le regaló la independencia a un país que siempre formó parte de Rusia. Putin habló de los acontecimientos vividos en 2014 en Ucrania, cuando se materializó el golpe de estado, con ayuda del exterior, contra la voluntad del sistema democrático que vivía ese país y que sentó las bases de la situación de conflicto que actualmente se vive. Asimismo, hizo referencia a la ampliación de la OTAN en la Europa del Este y de cómo poco a poco han ido acercándose a su país, a quien consideran “el enemigo”, según palabras del jefe del Kremlin.

Antes de su comparecencia por televisión, el presidente ruso llamó por teléfono a su homólogo francés, Emmanuel Macron, y al canciller alemán, Olaf Scholz, para informarles de la reunión del Consejo de Seguridad de la Federación de Rusia, que abordó la situación del Donbás y que, “teniendo en cuenta todo esto”, como presidente del país “tenía la intención de firmar un decreto correspondiente (para reconocer la independencia de las regiones separatistas del Donbás) en un futuro próximo”. Según un comunicado del Kremlin, los dos mandatarios europeos “expresaron su decepción por este desarrollo. Al mismo tiempo, indicaron su disposición a continuar los contactos”.

El canciller alemán afirmó que el reconocimiento de la independencia de las repúblicas separatistas por parte de Rusia supone una “ruptura unilateral” de los acuerdos de Minsk de 2015.

Durante las últimas horas, los líderes separatistas de Donetsk, Denis Pushilin, y Lugansk, Leonid Pasechnik, declararon que era necesario que Moscú les concediera un nuevo estatus para proteger a la población de la zona y las infraestructuras civiles de la “agresión” del Ejército ucraniano. Pushilin planteó además la posibilidad de reforzar la cooperación con Rusia en materia de Defensa, según la agencia de noticias Sputnik.

Los rebeldes acusaron a Kiev de haber comenzado bombardeos de manera indiscriminada contra los habitantes de esas regiones, saltándose la negociación internacional contemplada en el llamado Cuarteto de Normandía, que sentó a Ucrania y a Rusia a negociar una hoja de ruta para la paz con Francia y Alemania.

El reconocimiento presidencial a la independencia de las regiones separatistas de Donetsk y Lugansk no pilla por sorpresa a la comunidad internacional, la Duma de Estado rusa, o Cámara Baja del parlamento estatal, votó la pasada semana a favor de pedirle al presidente Putin que reconociera la soberanía de las autoproclamadas repúblicas independientes en el este de Ucrania. El anteproyecto, que fue presentado por el grupo comunista el pasado día 19 de enero pretendía, según sus promotores, “garantizar la seguridad y la protección de sus pueblos frente a las amenazas externas y la política de genocidio” por parte de Ucrania, y podría “dar inicio al proceso de reconocimiento internacional de ambos Estados”.

Al mismo tiempo, el documento calificaba de “genocidio” contra su propio pueblo la situación de inestabilidad en el este ucraniano desde hace ocho años, culpando al régimen de Kiev de imponer un bloqueo económico en las zonas referidas, donde la mayoría de la población es rusa. Finalmente, la propuesta parlamentaria salió adelante con el apoyo de 331 diputados, de los 450 que la conforman.

Los mercados reaccionaron ayer de manera negativa ante la anunciada comparecencia del presidente Putin, nada más conocerse la reunión del Consejo de Seguridad ruso. La cotización de las principales compañías del país bajó desde la apertura de las bolsas y el rublo se devaluó llegándose a cambiar a 90 por un euro durante esa misma tarde. Lejos de estabilizarse, la incertidumbre económica amenaza a la maltrecha economía rusa ante las temidas sanciones con las que amenazan los países occidentales.

Queda por saber, si la reunión prevista entre el presidente Vladimir Putin y el líder estadounidense, Joe Biden, sigue adelante después de lo ocurrido ayer. La Casa Blanca comunicó que se celebraría si Rusia se abstiene de lanzar un ataque contra su vecino, algo que, según funcionarios estadounidenses, parece cada vez más probable.

Antes de ese encuentro, tendría lugar una reunión este mismo jueves en Ginebra entre el ministro de Exteriores ruso, Sergei Lavrov, y su colega norteamericano Antony Blinken, anunciada antes de comenzar la reunión del Consejo de Seguridad ruso, y un día después Lavrov viajaría hasta París para celebrar otro encuentro con su homólogo francés, Jean-Yves Le Drian.

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UcraniaTania Nietofreemarker.core.DefaultToExpression$EmptyStringAndSequenceAndHash@6d1771e5