EE UU estudia enviar aviones a Ucrania, pero Polonia se opone

Wendy Sherman, la subsecretaria de Estado, advierte de que la Casa Blanca no descarta ninguna sanción contra Rusia

El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, y la subsecretaria de Estado estadounidense, Wendy Sherman
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, y la subsecretaria de Estado estadounidense, Wendy Sherman FOTO: MINISTERIO DE ASUNTOS EXTERIORES MINISTERIO DE ASUNTOS EXTERIORES

Wendy Sherman, la «número dos» del Departamento de Estado, de visita en España desde el domingo, advierte a Rusia de que Estados Unidos no descarta ninguna sanción por «la guerra premeditada, injustificada y no provocada que el presidente ruso, Vladimir Putin, ha desatado contra Ucrania». «No hay nada fuera de la mesa, todas las opciones se están considerando», explicó durante un encuentro con la Prensa celebrado este lunes en la Embajada estadounidense en Madrid.

Sherman informó de que Washington negocia con sus aliados fórmulas para aislar al régimen de Putin, entre ellas el embargo de petróleo ruso. Una decisión que, reconoce, provocaría un inevitable aumento de los precios internacionales del crudo. En todo caso, la subsecretaria de Estado explicó que las sanciones contra Moscú no son lineales, sino que admiten diferencias entre países.

La veterana diplomática, conocida como «Silver Fox» («zorro plateado») por su cabello gris y su astucia negociadora en dosieres tan relevantes como el acuerdo nuclear iraní, conoce muy bien los entresijos de las relaciones con Moscú. Sherman estuvo al frente de la delegación de EE UU que se reunió con sus homólogos rusos el pasado enero en Ginebra, Bruselas y Viena para discutir sobre la seguridad en Europa. EE UU «se involucró en una diplomacia de buena fe y ofreció múltiples caminos en la estabilidad estratégica, pero el presidente Putin rechazó la diplomacia y eligió la guerra». «Toda la devastación se debe a un solo hombre», denuncia.

La «número dos» de la diplomacia de EE UU adelantó que, en los próximos días, el secretario de Estado, Antony Blinken, mantendrá consultas con los aliados sobre «sanciones adicionales», asistencia humanitaria, importaciones de petróleo ruso y el estatus de protección para los refugiados. En cuanto al armamento, Sherman explicó que la Casa Blanca baraja enviar aviones de combate en respuesta a la petición del presidente ucraniano, Volodomir Zelenski. En concreto, mencionó aviones polacos de fabricación rusa porque «los militares ucranianos podrían no saber pilotar aviones que nosotros les suministráramos».

La diplomática advierte, sin dar más detalles, de que el envío de ayuda militar a Kiev «puede volverse más difícil en los próximos días y tendremos que encontrar otras formas de manejarlo».

Prueba de ello fue el rechazo de Varsovia a los planes de EE UU. El primer ministro polaco, Mateusz Morawiecki, aseguró ayer que su Gobierno no se plantea enviar por su cuenta aviones de combate ni pilotos militares a Ucrania, así como permitir el uso de sus aeropuertos. Morawiecki rechazó hasta tres veces en una comparecencia ante la Prensa que Polonia vaya a ceder a las Fuerzas Aéreas ucranianas algunos de sus cazas de fabricación rusa a cambio de recibir aviones F-16 de Estados Unidos, informa Efe. «Polonia, en estrecha cooperación y coordinación con la OTAN, está tratando de reducir la escalada [bélica en Ucrania]», explicó el jefe del Gobierno polaco. Ya la semana pasada, el presidente polaco, Andrzej Duda, rechazó el envío de cazas a Ucrania por parte de Polonia, pues «supondría una injerencia militar en el conflicto».

Por su parte, la «número dos» de Blinken se deshace en elogios con el papel que juega en la OTAN España, que acogerá el 29 y 30 de junio una trascendental cumbre aliada que deberá marcar el futuro estratégico de la Alianza Atlántica. «Estados Unidos y España están firmemente unidos con Ucrania y el pueblo ucraniano, mientras luchan para defender su libertad, su democracia y el futuro de nuestra nación como una aliada incondicional de la OTAN».

Si bien Sherman admite que «no sabemos qué nos deparará el futuro», considera que Putin ha fracasado rotundamente, dado que ha logrado justo lo contrario de lo que perseguía: fortalecer a Occidente. «Él pensaba que la OTAN se dividiría, que Ucrania se rendiría, que no habría sanciones».

En relación a China, la Administración Biden confía en que Pekín coopera para frenar la «guerra sin sentido» de Putin. Pese al documento conjunto firmado por los mandatarios ruso y chino el 4 de febrero, Sherman cree que Xi Jinping «no quiere convertirse en un paria en la escena internacional». «China dice desde hace tiempo que cree en la soberanía y la integridad territorial y el derecho de los países a tomar sus propias decisiones y que apoyan los principios de la Carta de la ONU, ahora pueden demostrarlo», conmina al régimen de Pekín.

Devastación frente a heroísmo

La subsecretaria de Estado, Wendy Sherman, apunta a Vladimir Putin como principal responsable de las escenas de devastación que vemos estos días en Ucrania. «Madres que dan a luz en los sótanos del metro, la ciudad de Mariúpol sin agua ni luz, los niños con cáncer están siendo tratados en los sótanos de los hospitales», enumera. «Nada es suficiente cuando la gente muere, cuando hay desesperación», lamenta la diplomática. En frente, contrapone Sherman, «estamos viendo la increíble fuerza, resiliencia y valentía del pueblo y los militares ucranianos».