Economía

“La subida de precios es la más alta de la historia, y el desabastecimiento podría ir a más en las próximas semanas”

Una gran cantidad de alimentos y productos alcanzan récords históricos, en gran medida por la guerra entre Rusia y Ucrania

Una mujer observa unas estanterías vacías de legumbres en un supermercado de Madrid
Una mujer observa unas estanterías vacías de legumbres en un supermercado de Madrid FOTO: Fernando Villar EFE

Aceite de girasol, cereales, carne.... Los precios de una gran cantidad de alimentos alcanzaron máximos históricos, según el índice mensual de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO, por sus siglas en inglés), que fue publicado el pasado viernes. La guerra entre Rusia y Ucrania ha interrumpido las exportaciones del Mar Negro de productos básicos cruciales de una población que hasta ahora, había estado produciendo más de una cuarta parte de las exportaciones mundiales de trigo.

De todas las calorías comercializadas en el mundo, Ucrania y Rusia representan un 12% (es decir, más de una décima parte), según estimaciones del IFPRI. Aunque por parte de Rusia, la situación registrada en el país en 1998, cuando el ‘default’ reflejaba la situación fielmente ya que el país no podía pagar sus deudas y carecía de divisas, se diferencia de la actualidad, a pesar de que las reservas de oro y divisas están congeladas, “siguen llegando”, pues los pagos por las exportaciones de energía “prácticamente no han cambiado”, ya que, si bien el volumen de suministro ha bajado algo, los precios subieron.

Los precios mundiales del trigo se dispararon un 19,7% durante marzo, mientras que los precios del maíz registraron un aumento intermensual del 19,1%, alcanzando un máximo histórico junto con los de la cebada y el sorgo. En definitiva, la guerra ha provocado que se impulsen los precios de los cereales un 17%, y las exportaciones rusas también se han visto frenadas por problemas financieros y de transportes, así como las sanciones impuestas por Unión Europea, Reino Unido o Estados Unidos, entre otros.

Por otra parte, la fruta, la leche o las legumbres ya pusieron en alerta a la Organización de Consumidores (OCU) el pasado mes de febrero. También pescados, pan e incluso alimentos para bebés. “Extraordinarias subidas”, tal y como definían, que en marzo se han incrementado y para abril presenta una previsiones igual. Además del conflicto ucraniano, el aumento del gas o la electricidad son también principales responsables.

“Los aumentos [de los precios] son más notables en los países donde la proporción del ingreso disponible que se gasta en alimentos es la más alta. En estos casos, es probable que los más vulnerables se salten comidas, compren alimentos menos nutritivos o utilicen otras estrategias de afrontamiento, lo que tendrá efectos a largo plazo en su salud y bienestar”, dijo un portavoz de la FAO, en declaraciones recogidas por The Guardian, quien detalló que es probable que estos problemas persistan, lo que conduciría a precios más altos, existencias más bajas e incertidumbre en el mercado.

El investigador Joseph Glauber, investigador principal del Instituto Internacional de Investigación de Políticas, dijo antes del comienzo de la invasión al medio británico que “los precios ya estaban cerca de alcanzar niveles récord”. “Los niveles de existencias proyectados ya eran bajos en relación con los últimos años, lo que significa que hay pocos suministros disponibles para amortiguar los impactos de la reducción de las exportaciones provenientes del Mar Negro”.

“Muchos de estos países se encuentran en el norte de África y Medio Oriente, donde el trigo a menudo representa hasta el 35% del total de calorías consumidas y la mayoría del trigo se importa, en gran parte del Mar Negro”, explicaba.

Además, los paros de transportistas también han causado estragos en diferentes productos. Por ejemplo, miles de transportistas españoles y de otros Estados de la Unión Europea continúan desde este sábado “atrapados” en colas de hasta 24 horas durante más de 50 kilómetros en la autopista de acceso al Eurotúnel y puertos de embarque para poder retornar a sus países de origen.

El Programa Mundial de Alimentos (PMA) dijo que el efecto del bloqueo de las exportaciones afectaría a varios países no solo occidentales, sino del este de África, incluidos Kenia, Etiopía, Somalia o Sudán del Sur, los cuales ya experimentan sequías graves y conflictos. En comparación con el mismo periodo del año pasado, han subido una cuarta parte.

Estos países del este africano dependen totalmente de las importaciones de fertilizantes, para los cuales Ucrania y Rusia también son una fuente clave, y que la interrupción podría afectar la producción local y hacer subir aún más los precios de los alimentos.

Mientras tanto, el Frente Polisario, que tiene su sede en el exilio en Argelia, suspendió el pasado sábado sus contactos con el Gobierno español, mientras que el embajador argelino, Said Moussi, que fue llamado a consultas por la crisis, sigue sin regresar a Madrid. En España, el 23 por ciento de los españoles ha reconocido haber hecho acopio de alimentos “por si acaso” desde el inicio de la guerra entre Ucrania y Rusia, según ha consultado el observatorio de 40 dB, que agrega que el 25 por ciento no lo ha hecho pero sí se lo ha planteado.