Guerra

Un satélite localiza en Sebastopol delfines entrenados por Rusia para evitar ataques submarinos de Ucrania

El Instituto Naval de Estados Unidos sostiene que varios de estos mamíferos subacuáticos fueron trasladados a las aguas de la importante base militar que Rusia tiene en Crimea

El delfín nacido el l'oceanogràfic en el confinamientoOCEANOGRÀFIC (Foto de ARCHIVO)15/09/2020
El delfín nacido el l'oceanogràfic en el confinamientoOCEANOGRÀFIC (Foto de ARCHIVO)15/09/2020Servicio Ilustrado (Automático)OCEANOGRÀFIC

Los animales bien adiestrados pueden ser de gran utilidad en el campo de batalla. Lamentablemente ha ocurrido así desde tiempos inmemoriales y lo estamos viendo una vez más en la guerra de Ucrania. Imágenes de satélite demuestran que Rusia ha colocado delfines entrenados para situaciones de conflicto en su base naval de Sebastopol, en la anexionada Crimea, con la idea de proteger a su flota de un posible ataque submarino lanzado desde las filas enemigas.

Los delfines, como otras criaturas marinas, son habilitados con arneses en los que se colocan cámaras de vigilancia que pueden ser de gran ayuda en la defensa de la Marina. También son usados para recuperar objetos o disuadir a buzos enemigos. Los rusos han desarrollado dispositivos que convierten la detección de objetivos por sonar submarino de delfines en una señal que se registra al instante. En Sebastopol han sido desplegados cerca del puerto como barrera protectora. El emplazamiento de los animales en esta zona puede evitar que las fuerzas de operaciones especiales ucranianas se infiltren en el puerto bajo el agua para sabotear los buques de guerra.

Las imágenes recogidas por los satélites han sido analizadas por el Instituto Naval de EEUU (USNI, por sus siglas en inglés), que concluyó que dos jaulas con delfines fueron trasladadas a la base militar de Crimea en febrero, al comienzo de la invasión de Ucrania, por parte de Moscú. Sebastopol es la base naval más importante de la Armada rusa en el Mar Negro y resulta clave para Moscú mantener su integridad, si bien no pudo evitar hace dos semanas el hundimiento de su buque insignia, el Movska.

En la base de Sebastolpol hay muchos barcos de la Armada rusa atracados fuera del alcance de los misiles ucranianos, pero muy vulnerables al mismo tiempo al sabotaje submarino.

El entrenamiento de delfines con fines bélicos no es ninguna novedad. Durante laGuerra Fría, la Marina soviética desarrolló varios programas de mamíferos marinos, incluido el entrenamiento de delfines en el Mar Negro. La unidad tenía su base en Kazachya Bukhta, cerca de Sebastopol, donde todavía se encuentra hoy.

Con el colapso de la Unión Soviética en 1991, la unidad pasó al ejército ucraniano. Aunque hubo intentos de mantenerlo operativo, apenas estuvo activo. El programa de Sebastopol fue resucitado en 2012 por la armada ucraniana, pero los mamíferos cayeron en manos rusas después de la invasión de Crimea en 2014. Ucrania exigió sin éxito la devolución de los animales y RIA Novosti informó que Moscú planeaba expandir el esquema.

Estados Unidos también dirige un programa de entrenamiento de mamíferos acuáticos. Según varios medios, se ha gastado al menos 28 millones de dólares para formar y mantener a sus propias tropas de delfines y leones marinos, que también se pueden entrenar, con el objetivo de ser empleados en posibles conflictos.

En Noruega, en 2019, se detectó que Moscú ya había usado una ballena beluga para la Marina rusa con el fin de obtener información militar secreta. Las imágenes satelitales de 2018 revelaron que Rusia también usó delfines en su base naval en Tartus, Siria, durante la guerra siria.