Rusia del Sur, el nuevo estado que querría crear Putin con los territorios conquistados a Ucrania

Según periodistas ucranianos de Radio Liberty, un manifiesto interceptado a los rusos definiría dicho territorio como una nueva nación prorrusa

¿Formará parte Transnistria del nuevo estado Rusia del Sur que Putin querría crear con los territorios conquistados?
¿Formará parte Transnistria del nuevo estado Rusia del Sur que Putin querría crear con los territorios conquistados? FOTO: Ignacio Ortega EFE

El Gobierno de Ucrania cree que el objetivo de Rusia sería crear un nuevo país con parte de los territorios conquistados tras la invasión iniciada en febrero y posiblemente unirlo a la Península de Crimea, anexionada en 2014, y a las repúblicas separatistas de Donetsk y Lugansk que forman el Donbás. Esta entidad se denominaría, según periodistas ucranianos de Radio Liberty, Yuzhnaya Rus (Rusia del Sur), tal y como se desprende de un documento interceptado “Manifiesto del Consejo Popular de Rusia de Sur”.

A través de los metadatos del documento, se desprende, según la información facilitada por Radio Liberty, que la dirección del partido gobernante “Rusia Unida” estaría involucrada en este plan.

“El estado de Ucrania, tras el derrocamiento del presidente legalmente electo en 2014, la reiterada violación de la constitución adoptada popularmente, la discriminación lingüística de sus conciudadanos y el genocidio contra la península de Crimea, perdió su legitimidad dentro de las fronteras de la República Ucraniana de la Unión Soviética. En respuesta al terror y la imposición totalitaria del nazismo y la ideología de Stepán Bandera, nosotros, el pueblo de Rusia de Sur, tomamos el poder en nuestras propias manos y establecemos un estado nuevo, Rusia de Sur, que se reconoce a sí mismo como el heredero de la antigua Rusia con sus héroes fabulosos, la antigua Ucrania con sus héroes populares, el estado unido de los tiempos de Catalina la Grande y la República Ucraniana con la que juntos derrotamos al nazismo como parte de la Unión Soviética. Estamos construyendo nuestro estado sobre la base de la historia y la genética de tres pueblos afines: ucraniano, bielorruso y ruso, amistad fraternal y asistencia mutua. Reconocemos la igualdad de todas las religiones bajo la primacía de la ortodoxia rusa. Reconocemos igualmente la lengua rusa y el dialecto ucraniano. Los objetivos principales de un estado independiente de Rusia de Sur son la paz en nuestra tierra y la destrucción completa del nazismo de Bandera. Para garantizar la protección de los derechos y garantías sociales en la vida cotidiana, la nacionalización de todo. Reconocemos a Crimea y Donbás como rusos y pronto celebraremos un referéndum nacional abierto en nuestro estado, Rusia de Sur”.

Según el medio ucraniano LB, el autor del manifiesto podría ser Roman Romanov, vicepresidente del Comité Ejecutivo Central de Yedinaya Rassia (Rusia Unida), el partido de Vladimir Putin. Se graduó de la facultad de Historia de la Universidad Pedagógica Estatal de Tomsk, donde más tarde trabajó como profesor. También es el Director de la Escuela Superior de Yedinaya Rassia.

El documento, según dichas fuentes, fue también revisado por Andriy Turchak, primer vicepresidente del Consejo Federal de la Asamblea Federal de la Federación Rusa, Secretario del Consejo General de Yedinaya Rassia. Turchak está sujeto a sanciones de Gran Bretaña. En la documentación interceptada también aparecería el nombre de Dmytro Hryzlov, asistente del empresario ruso Konstantyn Malofeiev, personaje también sujeto de sanciones y llamado “el patrocinador de la guerra en Donbas”.

Este sería parte del manifiesto y en él no se especifica si se incluiría la región moldava de Transnistria que se extiende unos 400 kilómetros entre la orilla oriental del río Dniéster en Moldavia y la frontera del país con Ucrania. La mayor parte de la población de 470.000 habitantes de la región disidente habla ruso, aunque los residentes se identifican como étnicamente moldavos, ucranianos o rusos.

Los movimientos para hacer del moldavo el idioma oficial de Moldavia en 1989, cuando todavía era parte de la Unión Soviética, alarmaron a la población de Transnistria. La región declaró su independencia en 1990 y estallaron enfrentamientos. Los combates se intensificaron en marzo de 1992 y duraron hasta un alto el fuego en julio. Se estima que más de 700 personas murieron en el conflicto.

Como parte del acuerdo de alto el fuego, un contingente de tropas rusas permanece en Transnistria como fuerzas de paz nominales. Desde entonces, la región ha insistido en que no forma parte de Moldavia, que declaró su independencia en 1991.

La región separatista ha conservado muchas formas e iconografía soviéticas, incluido el uso de la imagen de la hoz y el martillo en su bandera. Pero en general ha permanecido en paz, y algunos turistas vienen a disfrutar de los anacronismos.