Europa

Macron nombra a Elisabeth Borne nueva primera ministra de Francia

Tras la dimisión del jefe de Gobierno, Jean Castex, la actual ministra de Trabajo asume su cargo

El primer ministro francés, Jean Castex, presentó este lunes su dimisión al presidente de Francia, Emmanuel Macron, según informó la oficina del primer ministro.

El movimiento de Castex despejó el camino para una esperada revisión del gabinete por parte de Macron, quien tras su reelección en abril ha dicho que su nuevo equipo de gobierno debería estar más “concentrado”, con menos ministros.

Macron, que necesita enviar una señal de que ha escuchado las frustraciones de los votantes expresadas en la baja participación y el gran apoyo a la extrema derecha y la extrema izquierda radicales, ha dicho que buscaba a alguien con credenciales ecológicas y de política social como primer ministro.

La actual ministra de Trabajo, Elisabeth Borne, de 61 años, obtuvo el puesto de primera ministra.

Borne se convierte así en la segunda primera ministra de la Historia, pues Edith Cresson ocupó brevemente el máximo cargo durante la presidencia del líder socialista François Mitterrand a principios de la década de 1990.

Una burócrata de carrera y de voz suave que antes de unirse al Gobierno de Macron sirvió a numerosos ministros del Partido Socialista, Borne tuvo un breve período como ministra de Medio Ambiente en 2019 -cuando impulsó políticas favorables a la bicicleta-.

Luego se hizo cargo del Ministerio de Trabajo y supervisó las negociaciones con los sindicatos que resultaron en un recorte de los beneficios de desempleo para algunos solicitantes de paro.

Bajo su mandato, el desempleo cayó a su nivel más bajo en 15 años y el desempleo juvenil a su nivel más bajo en 40 años. El profundo conocimiento de Borne sobre el funcionamiento del Estado ayudará a Macron a impulsar las reformas más difíciles. Se le encomendará la tarea de enfrentarse a los musculosos sindicatos franceses para supervisar su promesa electoral más discutida: el aumento de la edad de jubilación.

“Es una verdadera adicta al trabajo, alguien que puede trabajar hasta las 3 de la mañana y estar de vuelta a las 7 de la mañana”, indicó un antiguo empleado de Borne.

Tecnócrata discreta que nunca se ha presentado a un cargo público, Borne bruñó sus credenciales como férrea negociadora contra los sindicatos durante el primer mandato de Macron.

Como ministra de Transporte en 2017, resistió semanas de huelgas y manifestaciones para acabar con un generoso sistema de pensiones y beneficios para los trabajadores ferroviarios de la SNCF.

Este perfil podría ayudar a contrarrestar el desafío planteado por el veterano de la izquierda dura Jean-Luc Melenchon, que alcanzó un sólido tercer puesto en las elecciones presidenciales, lo que le permitió reunir una amplia coalición de los partidos de izquierda de Francia en las elecciones parlamentarias del 12 al 19 de junio.