Albanese derrota a Morrison y se convierte en el nuevo primer ministro de Australia

Los votantes han castigado el autodeclarado “estilo apisonadora” con el que el hasta ahora mandatario australiano ha definido su política

Uno de los apartados que ha distinguido en campaña la propuesta de su Partido Laborista es el de política exterior
Uno de los apartados que ha distinguido en campaña la propuesta de su Partido Laborista es el de política exterior FOTO: DPA vía Europa Press DPA vía Europa Press

Los primeros recuentos de votos mostraban que la coalición conservadora del primer ministro Scott Morrison y la oposición laborista perdían terreno frente a partidos más pequeños en las elecciones nacionales de Australia. Tras el final del escrutinio, el Partido Laborista, de la mano de Anthony Albanese, superó a los conservadores en los comicios, aunque podría tener que formar un gobierno en minoría.

Los votantes han castigado el autodeclarado “estilo apisonadora” con el que Morrison ha definido su política tras su victoria sobre los laboristas en 2019, el comienzo de un mandato erosionado por la pandemia, los desastres climáticos y las acusaciones de deshonestidad.

Morrison asume la derrota

Ninguno de los principales partidos parecía seguro de ganar los 76 escaños mínimos necesarios para una mayoría en el Parlamento de 151 escaños, pero los laboristas parecían estar en camino de ganar más de 70 escaños, dijo la cadena estadounidense ABC.

El hasta ahora primer ministro de Australia, Scott Morrison, ha aceptado la derrota de su partido Liberal en una “noche difícil y decepcionante” que pondrá fin a su mandato en favor del líder laborista.

Morrison ha confirmado que ha llamado a Albanese para felicitarle por el resultado, fruto “del veredicto de los australianos”, ha hecho saber durante su discurso final, acompañado de su familia en la sede del partido en Sídney.

El todavía mandatario ha anunciado igualmente que entregará la dirección del Partido Liberal que ahora mismo ostenta.

Felicidad laborista

A continuación ha hablado Albanese desde la sede de su partido en la ciudad, donde ha confirmado que aceptará el mandato para convertirse en el 31º primer ministro del país.

“Esta noche, el pueblo australiano ha votado por el cambio. Me siento honrado por esta victoria y me siento honrado de tener esta oportunidad de servir”, ha declarado Albanese, antes de asegurar que la principal misión de su equipo de Gobierno consistirá en unir a los australianos.

“Todos los padres quieren más para la próxima generación de lo que tenían y espero que mi viaje en la vida inspire a los australianos a alcanzar las estrellas”, ha declarado.

De hecho, y ya en el capítulo de reacciones internacionales, el primer ministro de Reino Unido, Boris Johnson, ha sido el primer líder extranjero en felicitar a Albanese por su victoria.

Uno de los apartados que ha distinguido en campaña la propuesta de su Partido Laborista es el de política exterior. Albanese se ha comprometido a reconstruir las deterioradas relaciones con Francia, a quien Morrison enfureció al cancelar un acuerdo de submarinos de 90.000 millones de dólares a favor del llamado “pacto de seguridad AUKUS” con Estados Unidos y Reino Unido.