África

Ascienden a “entre 70 y 100″ la cifra de muertos en el ataque a una iglesia en Nigeria

El balance de muertos en el ataque perpetrado el domingo contra una iglesia en el estado nigeriano de Ondo, situado en el sur del país, ha ascendido a “entre 70 y cien”, según un parlamentario local

Una víctma del tiroteo en la Iglesia de St. Francis descansa en el Hospital Católico de St Louis, Nigeria.
Una víctma del tiroteo en la Iglesia de St. Francis descansa en el Hospital Católico de St Louis, Nigeria. FOTO: Sunday Alamba AP

Cuatro días después de la reunión que mantuvo Pedro Sánchez con el presidente nigeriano, Muhammadu Buhari, una nueva sacudida de odio ha zarandeado el país africano por enésima vez. Recordemos que Nigeria lleva sufriendo ataques incesantes de bandidos y secuestros masivos por lucrativos rescates desde hace décadas, y que a esta inseguridad se le suma la amenaza yihadista que asola desde 2009 el noreste del país, causada por el grupo Boko Haram y, desde 2015, por su facción ISWAP (Estado Islámico en la Provincia de África Occidental).

La agencia Efe comunicó este domingo que cincuenta personas murieron en el ataque perpetrado este domingo por hombres armados contra una iglesia católica en Ondo, en el suroeste de Nigeria. El balance de muertos en el ataque ha ascendido este lunes a “entre 70 y cien”, en palabras de un parlamentario local, si bien el balance oficial confirmado hasta ahora por las autoridades se mantiene en los 50 fallecidos. “Debemos contar con una cifra de víctimas de entre 70 y 100. He visto más de 20 muertos, especialmente niños”, ha dicho Oluwole Ogunmolasuyi, parlamentario por Ondo. Según han declarado testigos de la masacre, los atacantes no habrían entrado en el recinto sagrado para actuar, sino que dispararon a matar desde a través de las ventanas.

“Más de cincuenta feligreses de la iglesia católica de Saint Francis, en Owo, en el estado de Ondo, fueron asesinados por hombres armados sospechosos de ser bandidos”, afirmó el presidente nacional del Consejo de Laicos Católicos de Nigeria, Henry Yunkwap, en un comunicado. Yunkwap dijo hablar “como presidente de todos los laicos católicos a los que pertenecen las más de cincuenta víctimas”, al condenar “este acto bárbaro llevado a cabo por estos animales en forma humana”. Yunkwap pidió a las autoridades “acción y el arresto y enjuiciamiento urgente de los perpetradores de este acto malvado”. “El crimen cometido por los muertos fueron sólo dos: uno, eran cristianos y, en segundo lugar, porque estaban en la iglesia el domingo adorando a Dios”, señaló el presidente.

Muhammadu Buhari ha condenado por su parte lo sucedido, manifestando que Nigeria “nunca se rendirá ante la gente malvada e infame”, mientras el gobernador de Ondo, Rotimi Akeredolu, ha llegado a describir lo sucedido como “maligno y satánico”. Por el momento ningún grupo ha reclamado la autoría del ataque.

El portavoz de la Policía en el estado de Ondo, Funmilayo Odunlami, confirmó a Efe este domingo que “más de dos docenas murieron”, sin poder precisar la “cifra exacta” ni la autoría de la masacre, mientras un trabajador del hospital federal de Owo aseguró al periódico local The Punch que más de cincuenta personas habían sido evacuadas a ese centro después del ataque. El papa Francisco rezó este domingo por las víctimas del ataque, según informó el Vaticano.

A la masacre se le añade lo sucedido en la jornada del sábado, cuando fue atacada la Iglesia de Santa María Inmaculada de Aho, en Owukpa, estado de Benue, donde los asaltantes secuestraron a la cocinera del sacerdote al no poder localizar al religioso en el templo. Días antes había sido liberado el jefe de la Iglesia Metodista de Nigeria, Samuel Kanu, en el estado de Abia (sureste). Que este último ataque haya ocurrido en el sur del país, en el estado de Ondo, ha levantado cejas de extrañeza. No es habitual que los yihadistas actúen fuera de su zona de confort y los yihadistas suelen reclamar la autoría de los atentados que crean; si no han sido los extremistas, podrían tratarse de un grupo de bandidos.