India desvela la mayor debilidad del nuevo portaaviones chino Fujian

La Armada del país vecino cuestiona la viabilidad de las catapultas electromagnéticas, que permiten el despegue y el aterrizaje más rápido de los aviones

Inauguración del tercer portaaviones chino en Shanghai
Inauguración del tercer portaaviones chino en Shanghai FOTO: Agencia AP La Razón

China ha botado su tercer portaaviones por todo lo alto. El Fujian desplaza 80.000 toneladas e incorpora tecnología electromagnética de última generación, un sistema de lanzamiento de aeronaves (EMALS) y tecnología Advanced Arresting Gear (AAG). Cada vez se acerca más a los portaaviones de Estados Unidos. Pero los expertos coinciden en señalar en que el nuevo buque insignia de la Armada china tiene varias debilidades. Para empezar, el Fujian no entrará en servicio hasta dentro de tres o cuatro años, según afirma Carl Schuster, ex capitán de la Marina de EEUU y ex director de operaciones en el Centro de Inteligencia Conjunta del Comando del Pacífico. Schuster señala otra cuestión: su tamaño lo convierte en un objetivo preciado para el enemigo, ya que hundir o atacar al más poderoso de los portaaviones chinos sería un golpe a la moral de las autoridades del país comunista.

India, vecino y rival en tantas ocasiones de China, mira con recelo los avances militares de Pekín, especialmente los desarrollos que parece presentar el portaaviones Fujian. Sin embargo, surgen algunas cuestiones que ponen en entredicho los logros de este icónico barco de guerra. En la Armada de la India no conocen aún como Pekín podrá operar un sistema electromagnético de lanzamiento de aviones siendo un barco que usa como energía de vapor. El sistema EMALS que incorpora el Fujian permite despegues y aterrizajes más rápidos de aviones de combate a bordo del portaaviones. Funciona con potentes campos magnéticos generados por motores de inducción electromagnética para propulsar naves más ligeras con menos recursos y con una recarga más rápida.

Pero el Fujian, a diferencia de los portaaviones estadounidenses, no se mueve con propulsión nuclear. El periódico Hindustan Times explica que los portaaviones clase USS Ford de EEUU, los más modernos de la US Navy, aún se enfrentan a complicaciones en su sistema de lanzamiento de aviones. Así, durante el lanzamiento de los cazas F/A-18 se detectaron vibraciones cuando los tanques de combustible estaban conectados a los Super Hornets. El gran desafío de los USS Ford es gestionar una tecnología relativamente nueva para manejar los pesos y la potencia requeridos. Un problema que será aún mayor para el portaaviones chino.

Huang Chung-ting, investigador del Instituto de Investigación de Seguridad y Defensa Nacional en Taipei, considera que la tecnología de transporte de aviones del Fujian consume mucha energía y parte de ella podría funcionar mal en un escenario de guerra fuera de la cadena de la primera isla, lejos de los puertos chinos. La primera cadena de islas se extiende hacia el sur desde Japón a través de Taiwán y Filipinas hasta Indonesia.

También se recuerda desde India el fiasco de las fragatas chinas F-22P compradas por la Armada de Pakistán, que ha reportado numerosos fallos en radares, el motor principal diésel, el sónar y el cañón NG 16 de 76 mm. Un fracaso que contrasta con la admiración que levantaron en su día los destructores Type 055 chinos.

Estos buques de la fuerza naval supondrían el verdadero quebradero de cabeza en un hipotético escenario de guerra, más que el portaaviones Fujian. Lanzado en 2017, el Type 055 es un destructor polivalente que destaca por su diseño sigiloso y su capacidad para contrarrestar misiles, barcos y submarinos. Desplaza 13.000 toneladas y está equipado con 112 tubos de lanzamiento verticales que pueden usarse para disparar desde misiles antibuque hasta misiles de ataque terrestre de largo alcance. Todo ello hace de este tipo de destructor uno de los buques de superficie más potentes del mundo. Estados Unidos cree que China pondrá en servicio en los próximos años hasta diez destructores de esta clase.

Así es el tercer portaaviones chino
Así es el tercer portaaviones chino FOTO: La Razón La Razón

Otra de las piezas fundamentales de la Armada china son los submarinos de la clase Yuan, Type 039, muy silenciosos y con propulsión diésel-eléctrica. Pekín ha construido 17 unidades y pretende llegar a los 25 en los próximos tres años, según el informe de 2021 del Departamento de Defensa de EEUU al Congreso sobre el poder militar de China. El ritmo de crecimiento de la Armada china genera preocupación en Washington. Cinco de los diez astilleros más grandes del mundo están en China. De ahí saldrán los próximos tres portaaviones que el régimen comunista construirá hasta 2040, equipados con reactores nucleares.

El portaaviones de India

India solo tiene un portaaviones, el INS Vikramaditya, que acaba de ser reacondicionado durante 18 meses. La Armada india confía en que el portaaviones navegue en alta mar para realizar ejercicios antes de que los cazas MiG-29K aterricen en su cubierta. El primer ministro Narendra Modi hará el encargo del segundo portaaviones en próximo día 15 de agosto en el puerto de Cochin, coincidiendo con el 75° aniversario del día de la Independencia.

La percepción de amenaza china en el Indo-Pacífico ha aumentado bajo la presidencia de Xi Jinping, que usa la fuerza militar y económica del país para intentar forzar pactos de defensa con islas alejadas del Pacífico como las islas Soloman, Kiribati y Vanuatu, en la región de Oceanía. El objetivo militar de Pekín es abrir bases militares en lejos de su zona de influencia para evitar la primera cadena de islas que cerca el Mar de China Meridional y avanzar hacia el Pacífico, amenazando así la influencia de Australia en la región.