China responde a la ampliación de la OTAN: “Que no busque enemigos imaginarios en Asia. Ellos son el problema”

Pekín pide a la Alianza Atlántica que no cree problemas “donde no los hay” y que “abandone la mentalidad de la Guerra Fría”

El presidente chino Xi Jinping
El presidente chino Xi Jinping FOTO: Li Xueren AP

China ha respondido de forma clara y directa a la ampliación de la OTAN y a la creciente implicación de la organización del Tratado del Atlántico Norte en la guerra de Ucrania. “Instamos a la OTAN a que aprenda sus lecciones, no provoque una confrontación abierta con la excusa de la crisis de Ucrania, ni provoque una nueva Guerra Fría, ni busque enemigos imaginarios en la región de Asia y el Pacífico para crear conflictos y divisiones”. Así de rotundo habló el representante permanente de China ante la ONU, Zhang Jun, durante una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU sobre Ucrania.

Esta reacción se produce pocas horas antes de que los jefes de Estado y de gobierno que participan en la cumbre de la OTAN de Madrid se dispongan a aprobar el nuevo Concepto Estratégico de la organización para los próximos diez años en los que China se define como “un desafío” para la seguridad mundial y Rusia, como la “principal amenaza” para Occidente.

El representante de China ante la ONU aseguró que “es necesario que la OTAN reconsidere su propio posicionamiento y sus responsabilidades, abandone por completo la mentalidad de Guerra Fría, basada en la confrontación de bloques, y luche por construir un marco de seguridad equilibrado, eficaz y sostenible dentro de la Unión Europea, en consonancia con el principio de seguridad indivisible”. En contra de la visión de los líderes de la OTAN, que describen a Rusia como amenaza, Zhang aseguró que es la propia alianza atlántica la que ha causado problemas en diferentes partes del mundo.

China también se opone a la participación de la OTAN en la región de Asia y en el Pacífico y a la creación de una “versión de la OTAN para Asia y el Pacífico”, en palabras Zhang Jun. La estrategia de Pekín para hacer frente a la creciente implicación de Estados Unidos en el Indo-Pacífico pasa por acelerar el ambicioso plan para ampliar las bases navales en el Pacífico y en África. Recientemente firmó un pacto secreto con la isla Salomón para tener acceso a su puertos durante al menos cinco años, dando así cobertura a los barcos de su armada en misiones alejadas de China.

La preocupación que despierta China en EEUU se manifiesta en la presencia en la cumbre de Madrid de países como Japón, Australia, Corea del Sur y Nueva Zelanda, todos vecinos y rivales de Pekín en Asia, invitados a una cumbre de la OTAN por primera vez. Los cuatro han apoyado a Ucrania y Japón tiene sus propias disputas territoriales con Moscú. Japón, por ejemplo, quiere unir la seguridad de Europa y Asia, ya que según su primer ministro, Fumio Kishida, hay que lograr un Indo-Pacífico “libre y abierto”, porque la seguridad en Europa y Asia es inseparable.

China contempla a la OTAN como una amenaza desde hace tiempo. De hecho, cree que esta organización es la responsable de haber puesto a Rusia “contra las cuerdas” al haber aceptado desde el final de la Guerra Fría a 14 nuevos miembros, entre ellos países fronterizos con Moscú. En declaraciones a la BBC, Wang Huiyao, presidente del think tank Centro para China y la Globalización (CGC) y asesor del gobierno chino, dijo que Pekín cree en la globalización debe ir en el sentido de una integración económica y no militar.

En Occidente se teme un acercamiento paulatino entre Moscú y Pekín, socios económicos pero también geoestratégicos en su oposición a la influencia de EEUU y también por su visión y defensa de los valores autoritarios en la gestión frente a las democracias occidentales.