Barcos de guerra de Rusia y China entran en las aguas territoriales reclamadas por Japón

Tokio envía patrulleras para expulsar a una fragata china que había entrado en las islas Sensaku disputadas por Pekín y por Tokio

Una fragata china PRC Huiman (F-540)
Una fragata china PRC Huiman (F-540) FOTO: Allied Navy Wikipedia

Para China son las islas Diaoyu. Para Japón son las islas Sensaku. Tanto unos como los otros se arrogan la soberanía de estos islotes anclados en el Mar de China Meridional. A menudo surgen rifirrafes entre las armadas de ambos países cuando uno de sus barcos pasa cerca de este territorio disputado. Es lo que ha vuelto a suceder en las últimas horas. Las autoridades niponas han expresado una queja enérgica después de detectar barcos rusos y chinos invadiendo lo que considera sus aguas territoriales. En realidad, no era una maniobra conjunta de Moscú y Pekín, sino dos incursiones independientes que se producen en un momento de creciente tensión en la zona.

La incursión de barcos de guerra rusos en la zona contigua a las islas Sensaku/Diaoyu es vista por los analistas militares como una advertencia de Moscú hacia la postura de Tokio en la guerra de Ucrania. Hay que recordar que Japón participa del sistema de sanciones impuesto al régimen de Putin por la invasión ucraniana. El incidente llega en un momento en el que China y Rusia han tratado de mostrar un frente unido frente a la presión de Estados Unidos y Japón.

La última “provocación” se produjo el lunes, cuando una fragata rusa ingresó en aguas reclamadas por Tokio. Unas horas después, ya martes, un fragata china realizó la misma travesía durante 40 minutos, según informó el Ministerio de Defensa japonés, que calificó de “lamentable” estas acciones ya que, a su juicio, “violan la ley internacional”. “Esta situación no se puede permitir”, dijo el portavoz gubernamental japonés, Hirokazu Matsuno.

Las islas Sensaku para Japón, y las islas Diaoyu para China
Las islas Sensaku para Japón, y las islas Diaoyu para China FOTO: Wikipedia Wikipedia

El barco chino que entró en zona japonesa es una fragata Tipo 053H3, equipada con misiles antibuque YJ-83, misiles de defensa aérea HHQ-7 y cañones de calibre 37 milímetros, según datos aportados por el Ministerio de Defensa japonés. La Guardia Costera nipona explicó que sus barcos patrulleros ordenaron a la nave china que saliera de sus aguas inmediatamente.

Zhao Lijian, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, explicó que las islas Diaoyu y sus alrededores son territorios inherentes de China. Por tanto, añadió, las actividades marítimas de los barcos chinos en aguas frente a estas islas son totalmente legítimas y Japón no tiene derecho a hacer “acusaciones irresponsables”, defendió el portavoz del gigante asiático. En 2012, Tokio compró tres de las cinco islas a un propietario privada por 20 millones de euros, deteriorando las relaciones chino-japonesas y, un año después como respuesta, China decidió unilateralmente ampliar su zona de defensa aérea en el mar de China Oriental hasta cubrir dicho archipiélago.

Tokio ha recordado en las últimas horas que las islas “Senkaku son territorios propios de Japón desde el punto de vista histórico y del derecho internacional”. El archipiélago de las islas Senkaku permanece bajo control nipón, aunque China y también Taiwán reclaman su soberanía sobre la zona. Japón sostiene que China y Taiwán comenzaron a reivindicar su soberanía sobre las Senkaku hace más de medio siglo tras el descubrimiento de posibles reservas de petróleo en el mar de la China Oriental.

Tian Shichen, fundador de la Institución de Gobernanza Global y director del Centro Internacional para el Derecho de las Operaciones Militares, le dijo al periódico por chino Global Times que los buques de guerra chinos y rusos pueden navegar libremente en la zona contigua de las islas Diaoyu, pero sobre diferentes bases legales. Según el experto, el barco chino navegó en la zona contigua china sobre la cual Pekín tiene derechos soberanos y jurisdicción, mientras que el buque ruso navegó en esta zona libremente ya que está haciendo uso del derecho de libre navegación en cualquier área contigua de conformidad con el derecho internacional.

En junio, Pekín envió el destructor de misiles guiados chino Lhasa Tipo 055, uno de los buques de guerra mejor capacitados y poderosos de la Armada china, a navegar por aguas del Mar de Japón en el marco de unas maniobras militares. China también se disputa con Filipinas, Vietnam, Malasia, Brunei y Taiwán las aguas del mar de China Meridional donde se encuentran las islas Paracels y las islas Spratly, dos cadenas de islotes en los que Pekín ha levantado islas artificiales.

La disputa de las islas Kuriles

Más allá de la tensión entre Moscú y Tokio por la guerra de Ucrania, hay que recordar que ambos países mantiene visiones enfrentadas en la cuestión territorial de las islas Kuriles, cuya soberanía Rusia reclama frente a Japón. Tras la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos prometió las islas Kuriles a Stalin como recompensa por el ataque de los soviéticos contra territorio nipón tras la derrota de la Alemania nazi. En aquel momento y antes de que Rusia tomara el control de estas islas, unos 17.000 residentes japoneses vivían en ellas. En 1949, todos ellos fueron deportados. En 1951, con la firma del Tratado de Paz de San Francisco firmado entre los Aliados y Japón, Tokio renunció a cualquier reclamación territorial sobre las islas Kuriles, pero quedó en papel mojado ya que Rusia no firmó el pacto y Japón nunca ha reconocido el propio concepto de Islas Kuriles.

Japón y Rusia mantienen desde hace décadas un pulso por la soberanía de las Islas Kuriles, bajo dominio ruso desde la II guerra mundial
Japón y Rusia mantienen desde hace décadas un pulso por la soberanía de las Islas Kuriles, bajo dominio ruso desde la II guerra mundial FOTO: WIKIMEDIA COMMONS WIKIMEDIA COMMONS

Este martes, el secretario del Consejo de Seguridad de Rusia, Nikolay Patrushev, arremetió contra Japón, al que acusó de estar aumentando sus planes revanchistas sobre las Kuriles. “La situación fronteriza en el territorio del Distrito del Lejano Oriente se está configurando bajo las condiciones en las que Estados Unidos y sus aliados aumentan su presencia militar en las regiones del Ártico y Asia-Pacífico y activan las aspiraciones revanchistas de Japón con respecto a las islas Kuriles mediante la creación de nuevos bloques militares”, dijo en una reunión sobre temas de seguridad nacional, según informa la agencia rusa TASS.

Moscú y Tokio llevan negociando de manera intermitente un acuerdo de paz pero el mayor obstáculo es la cuestión de la propiedad de la parte sur de la cordillera de las Kuriles. En 1945, todo el archipiélago se incorporó a la Unión Soviética, pero la parte japonesa disputa la propiedad de Iturup, Kunashir, Shikotan y un conjunto de islas ahora deshabitadas, que en Japón se llama Habomai.