Rusia dice que la “imagen” de Zelenski está “podrida” y critica la “promoción” a su esposa “Vogue”

El motivo es banal. Zelenski está cansado y la audiencia mundial no le percibió”, asegura la portavoz del Ministerio de Exteriores ruso

Volodímir Zelenski y Olena Zelenska
Volodímir Zelenski y Olena Zelenska FOTO: @olenazelenska_official Instagram

El Gobierno de Rusia ha afirmado este jueves que la “imagen” del presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, está “podrida” y ha criticado la “promoción” por parte de medios occidentales de la figura de su esposa, Olena Zelenska, tras la publicación de un reportaje fotográfico en ‘Vogue’, informa Europa Press.

“¿Se han dado cuenta de cómo los medios occidentales promocionan a la esposa de Zelenski?”, se ha preguntado la portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, Maria Zajarova. “Una visita a Estados Unidos, portadas en revistas, sesiones de fotografías en un búnker”, ha sostenido.

Así, ha manifestado que “incluso el presidente de Ucrania da ahora entrevistas con su esposa como protagonista”. “El motivo es banal. Zelenski está cansado y la audiencia mundial no le percibió”, ha sostenido, antes de incidir en que “la imagen paramilitar no puede ser cambiada a otra sin una victoria imposible”.

“También han fracasado a la hora de presentar un nuevo formato de comunicación. El recurso de Zelenski está totalmente agotado, su imagen está totalmente podrida, así que ya no se sirve sin un condimento. Ahora el plato político en el menú es ‘Zelenski bajo Olena’”, ha zanjado.

Olena Zelenska y su marido han aparecido en un reportaje a cargo de la famosa fotógrafa Annie Leibovitz que ha publicado en portada la revista «Vogue». Leibovitz ha retratado a Isabel II, con la que, según los rumores, se entendió a medias, a la familia de Barack Obama, al incombustible Bruce Springsteen, a John Lennon abrazado a Yoko Ono en la cama de un hotel y, también, a una Demi Moore embarazada, una instantánea que más que una foto es memoria visual del siglo XX.

Para el reportaje de Vogue, Olena ha posado delante de un objetivo, al lado de su esposo, junto a unos soldados, en unas escaleras de aspecto muy presidenciales, y entre las ruinas y otras secuelas colaterales que dejan los bombardeos indiscriminados de Rusia.