Europa

Putin logra que Erdogan pague en rublos los suministros de gas ruso

Hoy parten otros tres buques desde los puertos ucranianos de Odesa, Chornomosk y Pvidenny

El presidente ruso, Vladimir Putin y su homólogo turco, Recep Tayyip Erdogan, en Sochi
El presidente ruso, Vladimir Putin y su homólogo turco, Recep Tayyip Erdogan, en Sochi FOTO: VYACHESLAV PROKOFYEV / SPUTNIK / EFE

Los presidentes de Rusia y Turquía se reunieron ayer a puerta cerrada en la residencia de Vladimir Putin en Sochi, una ciudad rusa en la costa del Mar Negro. La reunión fue la segunda en tres semanas con la anterior centrándose en el acuerdo para reiniciar las exportaciones de cereales de Ucrania, negociado por Turquía y personalmente por Recep Tayyip Erdogan. El gobernante checheno, Ramzan Kadyrov, fue visto presente antes de que comenzara la reunión.

Putin exhibió sintonía con Erdogan, a quien agradeció al inicio de su reunión en Sochi su papel en la firma del acuerdo del grano el 22 de julio. Un tratado «muy importante» en el marco de la crisis alimentaria global. Ayer, acordaron cumplir en su totalidad el acuerdo de exportación de cereal ucraniano y ruso, y también que Ankara pague en rublos los suministros de gas ruso, a lo que se oponen los países occidentales.

Ambas partes abogan por el «pleno cumplimiento» de los acuerdos de Estambul de forma que Rusia pueda exportar «sin obstáculos» su grano y abono, señala la declaración conjunta emitida tras las negociaciones entre ambos mandatarios y sus delegaciones.

Putin y Erdogan reconocen «el importante papel de las relaciones constructivas entre ambos países a la hora de suscribir la iniciativa sobre el suministro seguro del cereal desde los puertos ucranianos».

Ambos países están involucrados en lo que a veces se define como «cooperación competitiva». Turquía, miembro de la OTAN, ha evitado antagonizar a Rusia con declaraciones fuertes desde el comienzo de la invasión de Ucrania, pero ha suministrado a Kyiv vehículos aéreos no tripulados Bayraktar TB2.

Un informe de la inteligencia ucraniana, mencionado en «The Washington Post», advirtió que Putin podría estar buscando aumentar la participación rusa en las refinerías y depósitos de petróleo turcos para disfrazar la propiedad del petróleo ruso en preparación al embargo de la UE sobre las exportaciones de petróleo de Rusia. A cambio, advierte el informe, Putin aceptaría que Erdogan realizara una operación militar contra los kurdos en el norte de Siria.

La ruta del «Razoni»
La ruta del «Razoni» FOTO: T. Nieto

Mientras tanto, tres barcos más que transportaban casi 60.000 toneladas de grano en total partieron el viernes de los puertos ucranianos del Mar Negro y se dirigieron a Reino Unido, Irlanda y Turquía. El viceministro de infraestructura ucraniano, Taras Vysotkyi, indicó que Ucrania esperaba aumentar su exportación de granos a través de sus puertos de 1 millón de toneladas en agosto a entre 3 y 3,5 millones de toneladas en septiembre para poder comenzar a exportar su nueva cosecha.

La dirección de Energoatom, la empresa estatal productora de electricidad de Ucrania, informó ayer en Telegram que la zona cercana a su gran central nuclear sufrió un ataque de las tropas rusas. Se registraron tres bombardeos cerca de la planta, uno de los cuales alcanzó una línea de electricidad de alto voltaje.

Energoatom enfatizó que la planta continúa operando y entregando energía al sistema eléctrico ucraniano a través de líneas que están en operación a pesar de estar ocupada por las tropas rusas.

Los operadores de la planta desconectaron un reactor a pesar de que no se detectó ninguna fuga radiactiva. Energoatom culpó a Rusia de los daños en la central de Zaporiyia, la mayor de Europa. A principios de esta semana, el organismo de control nuclear de la ONU solicitó el acceso a la central, que, según Washington, Rusia utiliza como escudo de guerra. El jefe de la agencia nuclear de la ONU, Rafael Grossi, indicó que la planta estaba «completamente fuera de control» y necesitaba una inspección y reparaciones.

Los analistas del Instituto para el Estudio de la Guerra advirtieron anteriormente que Rusia podría estar desestabilizando la situación cerca de la planta deliberadamente para generar temores de una posible escalada nuclear en Ucrania y disuadir a los socios del país invadido de entregarle más armas y apoyarlo de otras maneras.