Guerra

Las provincias ocupadas de Donbás celebran los referendos de anexión a Rusia

La farsa electoral se llevan a cabo desde este viernes a pesar de la negativa de Ucrania y la comunidad internacional a reconocer su validez

Las áreas de Ucrania ocupadas por Rusia están organizando los llamados “referéndums” para decidir si unirse o no a Rusia, mientras Moscú sigue adelante con un aparente intento de anexar territorio de su vecino.

El proceso de votación en los referendos convocados en las autoproclamadas repúblicas de Donetsk y Lugansk y en las regiones ucranianas de Jersón y Zaporiyia (ocupadas por las fuerzas rusas en el marco de la invasión desatada el 24 de febrero), inician este viernes a pesar de la negativa de Ucrania y la comunidad internacional a reconocer la validez del proceso.

La votación ha arrancado a las 8.00 horas (las 7.00 horas en la España peninsular e Islas Baleares) y se extenderá hasta las 16.00 horas, algo que sucederá igualmente en los días posteriores y hasta el 27 de septiembre, cuando finalizará el proceso.

Rusia ha abierto también colegios electorales en varias ciudades para que los refugiados puedan acudir a votar.

Las autoridades prorrusas de Jersón han señalado que esperan que 750.000 personas acudan a votar, mientras que en el censo en Zaporiyia hay 500.000 personas, según ha recogido la agencia rusa de noticias TASS.

En ambos casos, los participantes deberán responder a una pregunta: “¿Está a favor de que la región abandone Ucrania, crear un Estado independiente y ser parte de Rusia?”.

Comparación de fuerzas militares
Comparación de fuerzas militaresMiguel Roselló

En el caso de las autoproclamadas repúblicas de Donetsk y Lugansk -cuya independencia fue reconocida por el presidente ruso, Vladimir Putin, días antes de ordenar la invasión de Ucarnia- los votantes deberán pronunciarse sobre si apoyan “la entrada de la república en Rusia como entidad constituyente de la Federación Rusa”.

Una anexión podría llevar a que Rusia afirme que su territorio está siendo atacado por las armas occidentales suministradas a Ucrania, lo que podría intensificar la guerra aún más.

Cabe recodar que Rusia anexó Crimea en el sur de Ucrania en 2014, a través de otro llamado referéndum que fue igualmente condenado como ilegítimo por la comunidad internacional.

Los aliados occidentales de Ucrania denunciaron la nueva votación como una apropiación de tierras y prometieron no reconocer los resultados de las votaciones.

Las votaciones anticipadas se convocaron a principios de esta semana en las regiones orientales de Luhansk y Donetsk, así como en Zaporizhzhia y Kherson en el sur.

Las cuatro regiones representan alrededor del 15% de Ucrania, o un área del tamaño de Hungría, según la agencia de noticias Reuters.

Apoyo y rechazo a los referéndums

Putin afirmó el miércoles en un discurso a la nación en el que anunció una “movilización parcial” de la población por la guerra en Ucrania que Moscú reconocería el resultado de estos referendos. “Haremos lo posible para dar condiciones de seguridad para que se celebren referéndums y la población exprese su voluntad”, indicó.

“Apoyaremos la decisión sobre su futuro, que será adoptada por la mayoría de los residentes de las repúblicas populares de Donetsk y Lugansk y las regiones de Zaporiyia y Jersón”, reseñó el presidente ruso, que advirtió además de que Rusia podría usar “todos los medios” en caso de “amenaza a la integridad territorial” rusa, incluidas las armas nucleares.

En esta línea se ha expresado este mismo viernes el presidente de la Duma de Estado rusa, Viacheslav Volodin, quien ha pedido a la población de estas regiones que “vote libremente” y que “no tema nada”.

“Tomen una decisión para ser parte de Rusia. Les apoyaremos”, ha apuntado en un mensaje en su cuenta en Telegram en el que ha incidido en que los residentes de estas zonas de Ucrania “tienen derecho a la autodeterminación, contemplada en la Carta de Naciones Unidas”.

Por su parte, el secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, dijo que se trataba de una “escalada peligrosa”.

Blinken le dijo al Consejo de Seguridad de la ONU el jueves que ningún reclamo ruso sobre el suelo ucraniano podría quitarle el derecho a Ucrania a defenderse.

En su discurso del jueves por la noche, el presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, dijo que las votaciones eran una “farsa” y antidemocráticas.

Durante la jornada del jueves, la OTAN reafirmó que no reconocerá el resultado de las votaciones, pues “carecen de legitimidad” y constituyen una violación de la Carta de Naciones Unidas.

En este sentido, el bloque lanzó un comunicado en el que hizo un llamamiento a “todos los estados” para que rechacen estos intentos de “conquista territorial” por parte de Rusia, insistiendo en que las regiones de Donetsk, Lugansk, Jersón y Zaporiyia “son Ucrania”.