Francia

La presunta asesina de la pequeña Lola la violó, torturó y asesinó y luego arrastró su cadáver por la calle en un baúl

El crimen en París de una menor de 12 años a manos de una inmigrante argelina de 24 años ha conmocionado el país y ha abierto el debate por la inmigración en Francia

El truculento asesinato en París de Lola, la pequeña de 12 años, cuyo cuerpo apareció el pasado viernes en el distrito 19 de la capital, en el interior de una maleta, sacude a Francia.

Según informan los medios franceses, una mujer de origen argelino de 24 años, Dahbia B., permanece detenida como presunta autora del crimen, lo cual ha avivado las denuncias de la extrema derecha, que clama medidas que endurezcan la inmigración al país vecino, sobre todo después de que supiese que la presunta asesina tenía una obligación de abandonar el territorio en un plazo de 30 días. . “¿Cuándo defenderemos a nuestros hijos de estos ‘francocidios’ que siempre cometen los mismos, siempre en detrimento de los mismos?”, tuiteó el lunes Éric Zemmour, el líder del partido ultra Reconquête (Reconquista).

Mientras, el Gobierno de Macron critica la politización del suceso. El ministro del Interior, Gérald Darmanin, aseguró hoy durante una entrevista con la radio RTL que “hay mucha indecencia” en algunas posturas, al ser consultado por los comentarios de estos políticos.

El debate se reprodujo también en la Asamblea Nacional este martes, durante una sesión de preguntas y respuestas al Gobierno. El diputado conservador Eric Pauget (Los Republicanos) reprochó al ministro de Justicia, Éric Dupond-Moretti, que debido a la “laxitud” de las políticas de inmigración del Gobierno una niña había sido “martirizada”, “violada” y “asesinada” por una inmigrante ilegal que no debía estar en territorio francés.

"Usar el ataúd de una niña de doce años como se usa un trampolín es una vergüenza", contestó Dupond-Moretti.

Marine Le Pen, por su parte, interpeló a la primera ministra, Élisabeth Borne, afirmando que "una vez más" la persona responsable de un crimen no debería haber estado en el país y reclamó al Gobierno medidas urgentes.

“Demasiados crímenes y delitos son cometidos por inmigrantes clandestinos que no se ha querido o no se ha sabido enviar a sus países”, dijo la líder de la extrema derecha francesa.

Medios franceses han ido filtrando detalles que se desprenden de la declaración de la principal sospechosa. Así, el regional “Sudouest” informa de que durante los interrogatorios se ha mostrado fría respecto a las fotografías del cadáver de la menor, informa Antena 3 Noticias. Le Parisien, por su parte, filtra que Dahbia B interceptó a la menor el pasado viernes: primero la habría obligado a subir al piso 6 de uno de los edificios ubicados en la esquina de la rue Manin y la rue d’Hautpoul, donde vive su propia hermana.

Allí fue grabada junto a Lola en torno a las 15.17 por las cámaras de vigilancia instaladas en el vestíbulo del edificio donde vivían la víctima y su familia. En la vivienda la violó, la torturó y la asesinó. Ya con la pequeña fallecida, según habría confesado ella misma a los agentes, bebió café y, después, apuñaló el cadáver con unas tijeras. Incluso habría llegado a relatar que pasó la sangre de la niña a una botella y se la bebió, aunque este extremo no ha podido ser confirmado por los investigadores, que ven numerosas contradicciones en la confesión de la sospechosa. Otro escabroso detalle que se ha filtrado es que dibujó un “0″ y un “1″ debajo de cada pie de Lola.

Horas más tarde del asesinato, la detenida, ataviada con unos jeans blancos y un top gris, fue vista en la calle por varios testigos, portando un baúl de plástico. Su comportamiento no dejó indiferente a nadie. “Parecía un poco loca”, “inestable”, le dijo a BFM TV un vecino del lugar que se cruzó con ella. “En un momento dado, después de arrastrar el baúl por la calle, lo dejó frente a un café y entró a una panadería a comprar un croissant”. De hecho, habría llegado pedir a ayuda a algún transeúnte para arrastrarlo.

El móvil del crimen no está claro. En un principio se llegó a vincular al tráfico de órganos por las propias palabras de la sospechosa, pero poco a poco los investigadores han ido descartando esta posibilidad y todo parece indicar que se trata de un asesinato gratuito. De hecho, se están realizando peritajes psicológicos y psiquiátricos para tratar de comprender mejor la personalidad de Dahbia B.: “A mí también me violaron y vi a mis padres morir delante de mí”, ha explicado a la policía.

Y es que, los primeros elementos sobre la personalidad de Dahbia B. revelan un curso de vida caótico marcado por la marginación y la violencia, explica la agencia France-Press.

Nacida en Argelia en la primavera de 1998, Dahbia B. llegó legalmente a Francia en 2016, con un permiso de residencia de estudiante. Dos años después, en 2018, fue víctima de violencia doméstica y así se dio a conocer ante la policía. Detenida el 21 de agosto en un aeropuerto francés por falta de permiso de residencia, se le impuso la obligación de abandonar el territorio. Como no tiene antecedentes penales, queda en libertad con treinta días para volver a Argelia. Dahbia B. no tenía vivienda, ni empleo, ni recursos al momento de su detención.

Residiendo con un conocido en la región de París, se hospedaba de vez en cuando con su hermana de 26 años, que vive en el mismo edificio que la familia de Lola, en el noreste de la capital.

Durante su custodia policial, la sospechosa tuvo “declaraciones fluctuantes (...) que oscilaban entre el reconocimiento y la disputa de los hechos”, explicó este lunes en un comunicado de prensa la fiscal de París, Laure Beccuau.

Luego de detallar la secuencia de eventos hasta la muerte de Lola y su viaje con la caja que contenía su cuerpo, Dahbia B. volvió a sus declaraciones.

Explicó “haber contado un sueño y no la realidad”, argumentando que “pudo defenderse de un ataque con arma blanca mientras indicaba que había luchado contra un fantasma”, según un documento consultado por AFP. Afirmó que era “imposible para ella matar a un niño”.

En cualquier caso, “no mostró empatía por la víctima”, explican. “No me da calor ni frío”, respondió a los investigadores mientras le presentaban imágenes del cuerpo de Lola. Durante una audiencia a puerta cerrada el lunes ante un juez, la joven parecía tranquila y distante, de pie en el estrado.

Parece que sufría trastornos, pero un primer peritaje concluyó que no había “peligro psíquico inminente” y se la declaró apta para ser interrogada. Además, no es conocida en los hospitales psiquiátricos de la región de París, según los primeros controles.

Macron recibe a los padres de la víctima

En paralelo, el Elíseo anunció que el presidente Emmanuel Macron recibió hoy a los padres de la menor asesinada y les transmitió "toda su solidaridad y apoyo", según informó la radio pública FranceInfo.

La organización ultraderechista Institut pour la Justice ha convocado una manifestación para el jueves en París para protestar por el "asesinato de Lola y de centenares de inocentes" a lo largo de los años.

Políticos de la derecha radical francesa como Jordan Bardella (aspirante a suceder a Marine Le Pen al frente de Agrupación Nacional) o el propio Zemmour ya confirmaron su presencia.