Europa

La eterna crisis política italiana: Meloni ante el reto de gobernar Italia

Los problemas internos en el partido de Berlusconi ya amenazan con convertirse en un caballo de Troya para la nueva «premier»

La primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, tras jurar su cargo en el palacio del Quirinal, ayer
La primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, tras jurar su cargo en el palacio del Quirinal, ayer FOTO: Andrew Medichini AP

Después de 67 gobiernos en 75 años encabezados por hombres, Giorgia Meloni es la primera mujer al frente del Gobierno en Italia, el más conservador desde la Segunda Guerra Mundial. La líder de Hermanos de Italia juró su cargo ayer ante el presidente de la República, Sergio Mattarella, y prometió cumplir «lealmente» la Constitución «en el interés exclusivo de la nación», en una ceremonia celebrada en el Salón de las Fiestas del Palacio del Quirinal, con la que arranca oficialmente el nuevo Gobierno italiano.

«Aquí está el equipo de Gobierno que, con orgullo y sentido de la responsabilidad, servirá a Italia», escribió en las redes sociales Meloni, publicando la foto de familia del nuevo Ejecutivo, formado por 24 ministros procedentes también de la Liga de Matteo Salvini y Forza Italia de Silvio Berlusconi, socios de Hermanos de Italia en la coalición conservadora.

Con 45 años, Meloni encabeza el Gobierno más derechista en Italia desde la posguerra, después de que su partido obtuviera el 26% de los votos en las elecciones celebradas a finales de septiembre. Junto a la nueva primera ministra italiana también juraron sus cargos los ministros de su gabinete. Los primeros en hacerlo fueron Antonio Tajani y Matteo Salvini, exponentes respectivamente de Forza Italia y de la Liga, que ocupan las dos vicepresidencias del Gobierno, en un intento de equilibrar las distintas fuerzas de la coalición. Además, Salvini será el responsable de Infraestructuras y Transportes, después del veto de Meloni a que repitiera como ministro del Interior tras su experiencia en el primer gobierno de Conte.

Por su parte, Tajani, ex presidente del Parlamento Europeo, estará al frente de Exteriores en un contexto internacional convulso, en el que el político conservador tendrá la difícil tarea de convencer a sus socios en la UE de la conversión europeísta y atlantista de Meloni, aliada de Vox y del primer ministro húngaro, Viktor Orban.

No por casualidad, Tajani anunció que su primer acto será llamar a su homólogo en Ucrania, Dimitro Kuleba. Tajani aspira a hacer olvidar los audios filtrados del líder de su partido, Silvio Berlusconi, en los que justifica la invasión rusa y que a punto estuvieron de hacer naufragar el acuerdo de gobierno. El ex Cavaliere, de 86 años, no tendrá ningún cargo ejecutivo, pero la crisis interna de Forza Italia podría convertirse en un caballo de Troya para Meloni.

Al igual que Tajani, Salvini tampoco perdió el tiempo y tras jurar el cargo compartió una fotografía en su nuevo despacho, al mismo tiempo que reivindicó la competencia sobre los puertos italianos, una de las vías de entrada de la inmigración irregular. Sin embargo, el recién creado Ministerio del Mar y del Sur, en manos del ex presidente de Sicilia, Nello Mussumeci, podría complicar los planes del líder de la Liga, quien tiene pendiente un proceso judicial por su política migratoria cuando era ministro del Interior.

Entre las novedades del gabinete destacan las nuevas denominaciones de algunos ministerios, que permiten teorizar con el carácter ultra conservador y proteccionista del nuevo Gobierno italiano. Junto al recién creado Ministerio del Mar, cuyas competencias se desconocen, Meloni añadió el nombre de Natalidad al Ministerio de la Familia, mientras que el de Agricultura irá acompañado por Soberanía Alimentaria. Este último estará dirigido por Francesco Lollobrigida, cuñado de la «premier», quien nunca antes ha ejercido un puesto de responsabilidad política fuera del partido. Una característica que comparte con otros miembros del gabinete.

No es el caso de Giancarlo Giorgetti, ministro de Economía y representante del ala más moderada dentro de la Liga, quien ya ocupó la cartera de Desarrollo Económico y que mantiene una estrecha relación con el primer ministro saliente, Mario Draghi, cuya caída en julio precipitó la llegada de Meloni al poder. La responsabilidad de la gestión de los fondos europeos, sin embargo, estará en manos de Raffaelle Fitto, nombrado ministro de Asuntos Europeos.

Meloni anunció el viernes la composición de su Ejecutivo después de que Mattarella le encargara formar gobierno tras celebrar unas rápidas consultas, que culminan con la jura de un nuevo Ejecutivo menos de un mes después de las elecciones; un récord en Italia, si se tiene en cuenta que en 2018 fueron necesarios tres meses de negociaciones para dar a luz el gobierno de coalición entre el M5E y la Liga, que duró 14 meses. Y esa es la gran incógnita en Italia. Las apuestas sobre cuánto tiempo sobrevivirá el Ejecutivo de Meloni ya han comenzado.