Preocupación

Extrema delgadez, tos y náuseas constantes: El delicado estado de salud de Putin dispara las alarmas en Rusia

Una supuesta marca en su mano derecha durante un acto militar ha vuelto a multiplicar los rumores sobre la posibilidad de que tenga cáncer

Imagen extraída por el periodista Jason Jay Smart de un vídeo distribuido por el Ministerio de Defensa ruso, en la que se ven la extraña marca en la mano derecha de Putin
Imagen extraída por el periodista Jason Jay Smart de un vídeo distribuido por el Ministerio de Defensa ruso, en la que se ven la extraña marca en la mano derecha de PutinLa Razónfreemarker.core.DefaultToExpression$EmptyStringAndSequenceAndHash@1fa472f4

Hasta hace relativamente poco era habitual ver cómo el presidente ruso Vladimir Putin hacía alarde de tener una salud de hierro y un físico espectacular. Sus fotos realizando actividades físicas, incluso sin camiseta, están en el imaginario colectivo. Pero Putin sigue cumpliendo años, ya ha entrado en la década de los 70, y su aspecto ha ido cambiando de forma notable durante los últimos años. Sobre todo en los últimos meses, en los que está mucho más expuesto y en el foco de todos tras decidir invadir Ucrania.

Desde ese momento, se dispararon los rumores sobre su estado de salud. Dificultades para moverse, movimientos incontrolados durante actos públicos, su cuerpo cada vez más delgado, la transformación de su cara, visiblemente más hinchada en los últimos meses... Han sido varias las veces que se ha insinuado que el presidente Putin tenía cáncer y Parkinson cada vez son más recurrentes.

El canal de Telegram General SVR ha vuelto a disparar las alarmas entorno al líder ruso. Según esta misma fuente, el círculo íntimo de Vladimir Putin está preocupado de que su “delgadez y tos persistente” sean cada vez más visibles y que las élites rusas se percaten del rápido deterioro de su líder. El canal afirma que fuentes cercanas al presidente indicaron que hay mucha preocupación por los ataques de tos, náuseas constantes y la falta de apetito, que ha provocado que haya adelgazado 8 kilos en muy poco tiempo, informa el diario británico “The Mirror”.

El presidente ruso Vladimir Putin escucha al viceprimer ministro Dmitry Chernyshenko durante su reunión en el Kremlin en Moscú
El presidente ruso Vladimir Putin escucha al viceprimer ministro Dmitry Chernyshenko durante su reunión en el Kremlin en MoscúGavriil GrigorovAgencia AP

El líder ruso participó la semana pasada en varios actos con tropas, en los que llegó incluso a disparar con un rifle de alta precisión, antes de someterse a un examen médico durante el fin de semana. Todo lo que tiene que ver con su salud, es llevado con extrema cautela. Así, la mayoría de los actos que protagoniza son grabados y editados antes de hacer públicas las imágenes. El último ejemplo ha sido este fin de semana, en el que se ha reunido por videoconferencia con el gobernador de la antigua región Magadan, Sergey Nosov. Las imágenes se hicieron públicas posteriormente y en ellas se le puede ver cómo tose, algo que puede ser habitual por la época del año pero que puede ser significativo dados los rumores acerca de su estado.

Desde el Kremlin insisten una y otra vez en que Putin tiene una salud de hierro. Pero el físico dice otra cosa y el aspecto del presidente no es bueno. Esto hace temer que al mostrar debilidad se pueda producir un posible alzamiento militar contra él para deponerle del cargo.

El canal de Telegram -que no citó ninguna fuente ni aportó ninguna prueba que refutara estas afirmaciones- dijo de forma tajante que “tanto el propio Putin como sus familiares, así como los médicos, están preocupados por los accesos de tos del presidente, así como por las náuseas constantes y la falta de apetito debido a la medicación contra el cáncer”. “En los últimos meses, Putin ha perdido ocho kilos, y los que rodean al presidente están preocupados de que la delgadez y la tos persistente que se nota en el progreso sean consideradas por las élites como un signo del rápido deterioro de la salud del líder”, añadió.

Además, insisten, en que “Putin estaba de mal humor por la guerra, en particular reprendiendo y luego interrumpiendo al ministro de Defensa Sergei Shoigu en una reunión en línea. Putin recurrió a gritos y blasfemias. Después de que acabara la reunión Nosov, Putin comenzó a hablar con otros mandos militares pero no pudo continuar debido a un ataque de tos severa, que obligó a suspender la reunión porque el presidente requirió atención médica”, según fuentes del Kremlin indicaron en el canal.

El canal General SVR ha defendido desde hace tiempo que Putin padece cáncer abdominal, Parkinson y un trastorno esquizoafectivo.

¿Marcas de una vía intravenosa en la mano de Putin?

El análisis detallado de cada gesto, movimiento cambio o detalle físico de Putin hace que en cada una de sus apariciones públicas se escape algún detalle que pueda indicar que no goza de buena salud. En un vídeo hecho público por el Ministerio de Defensa ruso, Putin agarra el brazo de su soldado durante una visita a un campo de entrenamiento en la región de Ryazan.

Según publicó el periodista ucraniano del “Kyiv Post”, Jason Jay Smart, En ese acto, Putin tiene una misteriosa mancha en la mano, compatible con la que deja una vía intravenosa. El periodista insiste en que el Kremlin trata de ocultar que el presidente ruso tiene problemas de salud. “Para el mismo evento, el Kremlin publicó dos videos: uno con toneladas de marcas de agua, lo que hace que la mano sea más difícil de ver y el otro sin ninguna toma de su mano”.

La marca podría ser “solo un ángulo extraño de venas abultadas”, según otra teoría sugerida por el periodista Tom Warner, que destacó que Putin tenía la cara y las manos “hinchadas”, debido un “uso de esteroides a largo plazo” sin evidencia.

Precisamente son estas evidencias las que, unidas a la personalidad del presidente ruso, han hecho tener a occidente que Putin pudiera recurrir a su arsenal de armas nucleares para tratar de ganar la guerra en Ucrania. Varios analistas internacionales coinciden en que la fuerte personalidad del líder ruso, su tenacidad y empeño en lograr la anexión del país, unidas a su delicado estado de salud hacen muy posible que el inquilino del Kremlin pudiera decidir que las armas nucleares entraran en escena.

De momento, mientras completa su ejército de 300.000 reservistas, trata de acabar con la resistencia de Ucrania y de sus ciudadanos de varias maneras. Lo intentó realizando bombardeos selectivos sobre una quincena de ciudades con drones de fabricación iraní. En paralelo, trata de aislarlos energéticamente, algo que ahora que llega el frío puede ser una baza fundamental para minar la fortaleza mental de los ucranianos y doblegarlos.