Alemania cede a las presiones y autoriza el envío de tanques Leopard a Ucrania

Berlín ofrece al menos 14 carros de combate y permitirá también que otros países entreguen los suyos a Kyiv

Después de meses de debate, Alemania ha decidido este martes dar luz verde al envío de tanques Leopard 2 a Ucrania, según informó Der Spiegel.

Asimismo, y según esta revista alemana, Berlín estaría dispuesto a enviar al menos una compañía entera de Leopard 2, que suele estar equipada con 14 carros de combate, además de autorizar que otros aliados, como Polonia o los países escandinavos, también entreguen estos tanques a Ucrania.

A falta de una comunicación oficial por parte del Gobierno alemán, la decisión hubiera sido el último paso de una intensa jornada que arrancó, a primera hora de la mañana, con una declaración del ministro germano de Defensa, Boris Pistorius, en la que anunció que los países socios podrían empezar a entrenar a los militares ucranianos en el uso de estos carros de fabricación alemana.

Al parecer, la decisión estuvo precedida de unas intensas consultas durante varios días con los aliados, especialmente con Washington. El canciller Olaf Scholz siempre insistió en que solo suministraría estos tanques en colaboración con otras naciones, como Estados Unidos, y justo el martes por la tarde el periódico “Wall Street Journal” informó de que en el Gobierno estadounidense estaba considerando la entrega a Ucrania de un número significativo de carros de combate Abrams. Algo que, según este diario, prometió el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, a Scholz en una llamada telefónica realizada la semana pasada.

El Gobierno federal ha sido criticado durante semanas por sus socios internacionales e incluso por la oposición por su renuncia a la entrega de tanques. Scholz siempre justificó sus dudas asegurando que no quería hacerlo solo de forma unilateral y, según los informes, en la llamada con Biden se decidió que la entrega de los Abrams fuera una condición para liberar los Leopard 2.

Asimismo, “Der Spiegel” también informó que Francia está considerando suministrar alguna de sus unidades y añadió que los Leopard alemanes procederán de las reservas de la “Bundeswehr”, el Ejército federal alemán, aunque a medio y largo plazo podrían disponerse para su despliegue de otros tanques procedentes de las existencias de la industria.

El Gobierno federal ha decidido finalmente otorgar permiso para exportar dichos tanques de fabricación alemana, que son propiedad de otros Estados, pero que exigen de una autorización de Berlín. Una decisión que supone un cambio de rumbo en la estrategia comandada por el canciller y que llegó pocas horas después de que el Gobierno polaco anunciara que había enviado una solicitud formal al Ejecutivo de Scholz para obtener permiso y transferir algunos de sus tanques Leopard al Ejército ucraniano. Un permiso que vino a aumentar la presión sobre el canciller para que tomara una decisión después de que eludiera el tema en la reunión de ministros de defensa que se celebró el pasado viernes.

Hasta el momento, el canciller se había mostrado muy cauto en cuanto al envío de estos carros de combate para evitar una escala en el conflicto; algo que ahora ha cambiado, ante la presión de otros aliados y de incluso algún sector de su propia coalición. De hecho, sus socios en el Ejecutivo, Los Verdes y los liberales del FDP, habían aumentado la presión para suministrar estos vehículos.

Antes de que “Der Spiegel” lanzara la noticia, el Kremlin no tardó en reaccionar, y avisó de que la entrega de los carros de combate a Ucrania no traerá “nada bueno para el futuro de la relación” entre Rusia y Alemania.

La mayor ventaja del Leopard 2 es su uso generalizado: según el fabricante, se han fabricado 3.500 unidades y solo en Europa, los usan quince ejércitos. En septiembre, el grupo de expertos del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores (ECFR) presentó un plan sobre cómo Ucrania podría establecer rápidamente una brigada inicial con alrededor de 90 tanques Leopard 2, suficientes para tener un efecto notable en el campo de batalla.

Además, este tanque está muy extendido, lo que debería facilitar su mantenimiento así como tener acceso a la munición de la OTAN, al estar dotados con un cañón de 120 milímetros.