Sucesos

Detenido el anciano que disparó en la cabeza a un menor negro tras tocar el timbre de una casa equivocada en EE UU

Yarl, de origen afroamericano, fue disparado en la cabeza por el dueño de la casa y posteriormente trasladado a un hospital local donde se recupera

Ralph Yarl, de 16 años,
Ralph Yarl, de 16 años, Faith Spoonmore GoFundMe

Ralph Pual Yarl, un joven de 16 años, murió tras recibir varios disparos en la ciudad de Kansas, en el estado de Misuri (EEUU) después de tocar el timbre de una casa equivocada cuando se disponía a recoger a sus hermanos menores. Yarl, de origen afroamericano, fue disparado en la cabeza por el dueño de la casa y posteriormente trasladado a un hospital local donde se recupera.

El ataque ha provocado la ira en varias comunidades de la ciudad mientras la policía investiga si hubo un detonante racista en el incidente. La policía dijo que Yarl se encuentra en condición estable mientras que el abogado de la familia explicó que el adolescente recibió "dos disparos y golpes en la cabeza y el brazo".

"Mi sobrino cayó al suelo y el hombre le disparó de nuevo. Entonces Ralph pudo levantarse y correr a la casa del vecino en busca de ayuda", se lee en la página de GoFundMe impulsada por su tía Faith Spoonmore para recaudar dinero para su sobrino. "Desafortunadamente, tuvo que correr a tres casas diferentes antes de que alguien accediera a ayudarlo después de pedirle que se tumbara en el suelo con las manos en alto", explica la familia de la víctima. "El trauma que tiene que soportar y sobrevivir es enorme. Él es nuestro milagro. Hemos escuchado este tipo de historias muchas veces y, desafortunadamente, la mayoría de los niños negros no están vivos para tener otra oportunidad", dijo la tía Faith Spoonmore.

El atacante, Andrew Lester, de 84 años, ha sido detenido, pero no ha sido acusado de delito de odio y tiene una orden de arresto en su contra, según informa la BBC, si bien no ha sido confirmado que esté detenido.

La fiscalía del condado de Clay, al que pertenece Kansas City, le acusó formalmente de los delitos de agresión de primer grado y acción criminal armada. El fiscal Zachary Thompson declaró en rueda de prensa que hubo un "componente racial" en el tiroteo.

Durante el incidente no hubo intercambio de palabras entre el agresor y el joven, disparado con un revólver del calibre 32. La policía detuvo al agresor para interrogarlo el día del incidente, pero le dejó marchar al poco tiempo, lo que provocó protestas en toda la ciudad.