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Ocho muertos en un atropello terrorista en Manhattan

El presunto responsable ha sido detenido y el alcalde de Nueva York confirma de que se trata de un acto terrorista.

El vehículo colisionó con un autobús escolar
El vehículo colisionó con un autobús escolarlarazon

Al menos ocho muertos, dos de ellos niños, y una quincena de heridos en un atropello múltiple en la Gran Manzana al grito de ¡Alá es grande!

El terror regresa a Manhattan. Al menos ocho personas murieron ayer y más de una decena resultaron heridas tras un atropello mortal al sur de la Gran Manzana. Pasadas las tres de la tarde, una camioneta invadía el carril bici en Lower Manhattan en la zona próxima al río Hudson, en el popular barrio de Tribeca, muy próximo al World Trade Center. El conductor arrolló a discreción a las personas que en ese momento utilizaban el carril. El vehículo, que iba decorado con pegatinas de Home Depot, una cadena de utensilios de bricolaje y muebles, habría recorrido aproximadamente 20 edificios. Antes de que llegara la Policía, el atacante se empotró contra un autobús escolar, ya que en la zona se encuentra el elitista instituto Stuyvesant High Shool y, según los testigos, se bajó de la camioneta y comenzó a disparar.

Otros transeúntes explicaron a los medios que el conductor también disparaba desde la ventana hasta que se estrelló. Según el rotativo «The New York Times», los estudiantes de la escuela cercana confirmaron a los investigadores que vieron a un hombre disparando a los viandantes. Ramón Cruz, un joven de 27 años, aseguró al diario que vio a un hombre estrellar su camioneta blanca y salir del vehículo en Chambers y West Streets. «La parte delantera del camión estaba destrozada y el conductor parecía herido. Entonces escuché como alguien gritaba: ‘¡Tiene un arma, corre, corre!’», dijo Cruz. John Williams, otro testigo, afirmaba a Reuters que escuchó cinco disparos antes de ver como un hombre alto con pelo rizado caía al suelo. «Parecía realmente muy tranquilo. No ofreció resistencia cuando la Policía le detuvo», añadía este joven de 22 años. Ninguna de estas informaciones fue confirmada por los investigadores y eran los testigos los que relataban su experiencia en las redes sociales.

«Truco o trato», intentaban decir como si nada hubiese pasado en las inmediaciones del ataque terrorista. Era la noche de Halloween mientras niños y adolescentes intentaban seguir con la normalidad. Había un silencio extraño rasgado por el sonido de las sirenas de los coches de Policía que se habían desplazado a la zona. Los agentes del FBI y de la Policía de Nueva York se entremezclaban con los padres y los niños, a los que los abrigos apenas dejaban adivinar su disfraz.

Según un testigo confirmó al «Daily Mail», el atacante gritó «Alá es grande» nada más bajar de la furgoneta. Este hecho apuntaría a que se trata de un atentado yihadista que habría utilizado el modus operandi de Niza, el mercadillo de Berlín o Las Ramblas de Barcelona este verano, en el que fueron asesinadas 16 personas.

El atacante fue detenido y trasladado a un hospital cercano, ya que resultó herido en una pierna tras un intercambio de disparos con los agentes. Según medios, responde a la identidad de Sayfullo Habibullaevic Saipov, tiene 29 años y es natural de Tampa (Florida). Otras fuentes apuntan a que las armas que portaba el agresor eran falsas y que, por lo tanto, él no disparó. Fuentes policiales consultadas por la CNN confirmaron que lo que inicialmente se había tratado como un «incidente», era ya investigado como un ataque terrorista. Hasta el lugar de los hechos, entre la calle Chambers y West Streets, se trasladaron de inmediato el alcalde de Mahattan, Bill de Blasio, y el gobernador Andrew Cuomo. En una rueda de prensa, De Blasio calificó los hechos como una «horrible tragedia». Se trata de un «cobarde acto de terrorismo» que causó la muerte de ocho «inocentes», agregó el alcalde, acompañado del gobernador Cuomo, y del jefe de Policía, James O’Neill. Según Cuomo, el atentado fue cometido por una sola persona, de acuerdo con los datos que se tienen hasta ahora. También señaló que no hay amenazas adicionales que puedan afectar a la ciudad. Sin embargo, la autopista West Side fue cerrada al tráfico mientras centenares de agentes de la Policía metropolitana peinaban la zona en busca de nuevas pistas. Los comercios de la zona fueron cerrados y la Policía pidió a los vecinos que no salieran de sus casas.

El presidente estadounidense, Donald Trump, tachó de «enfermo y perturbado» al autor del atropello múltiple y afirmó que ese tipo de ataques no deben ocurrir en Estados Unidos. «En NYC [New York City], parece que ha habido otro ataque de una persona muy enferma y perturbada. Las agencias de seguridad están siguiendo esto de cerca. ¡NO EN ESTADOS UNIDOS!», escribió Trump en un tuit.