Economía

Alemania aprueba sus presupuesto con una nueva suspensión del límite de deuda

El Bundestag sortea el fallo del máximo tribunal que impedía al Gobierno federal reservar préstamos de emergencia para años posteriores

From left, Robert Habeck, Federal Minister for Economic Affairs and Climate Protection, Federal Chancellor Olaf Scholz and Christian Lindner, Federal Minister of Finance, give a press statement on the agreement for the 2024 federal budget in the Federal Chancellery, in Berlin, Wednesday, Dec. 13, 2023. The German government on Wednesday reached a solution to a budget crisis triggered by a court ruling last month, German news agency dpa reported. (Michael Kappeler/dpa via AP)
El canciller alemán Olaf Scholz escoltado por sus ministros de Economía, Robert Habeck, y Finanzas, Christian LindnerASSOCIATED PRESSAgencia AP

Alemania aprobó este viernes el presupuesto suplementario para 2023, para lo que tuvo que suspender, por cuarto año consecutivo, el freno de la deuda previsto para este año. De los 666 votos emitidos, 392 diputados votaron a favor del cambio presupuestario y 274 en contra. De trasfondo, la sentencia que dictó el Tribunal de Karlsruhe y por la cual se bloqueó la decisión de 2022 de transferir 60.000 millones de euros no gastados de una partida para combatir los impactos del coronavirus a un fondo para el clima y la transformación. Con esta decisión, el presupuesto se dota de una base jurídicamente segura. La nueva deuda asciende hasta los 70.610 millones de euros, 44.800 millones de euros por encima del endeudamiento permitido.

Un presupuesto suplementario es un cambio posterior a un presupuesto que ya ha sido aprobado. De esta forma, el Parlamento alemán ha logrado evitar las consecuencias de la sentencia del máximo tribunal federal que decidió que el Gobierno no podía reservar préstamos de emergencia para años posteriores. Sin embargo, esto es exactamente lo que hizo con el llamado Fondo de Estabilización Económica (FEE) para los frenos de los precios de la energía y con el fondo para los daños de la catástrofe causada por las inundaciones de verano de 2021.

Este año se utilizaron préstamos que, según la sentencia, el Ejecutivo federal no debería haber contraído. Con el presupuesto suplementario, el Gobierno tripartito da seguridad jurídica a los gastos de 43.200 millones de euros del FEE y a los 1.600 millones de euros de ayuda a la reconstrucción.

El requisito previo para la resolución presupuestaria era que el Bundestag declarara una emergencia extraordinaria y, por lo tanto, suspendiera el freno de la deuda por cuarta vez consecutiva. La regulación de la Ley Fundamental prevé expresamente esta posibilidad en casos de emergencia. En los últimos años, el Parlamento tuvo que afrontar esta situación, primero con la crisis del Corona y luego con los efectos de la guerra de Ucrania. En esta ocasión, el ejecutivo germano argumentó que las profundas consecuencias humanitarias, sociales y económicas de la guerra estaban afectando la situación financiera del estado. Además, los daños causados por las inundaciones aún no han sido reparados.

Para el presente ejercicio están previstos gastos por valor de 461.000 millones de euros, aunque hubo que hacer una serie de modificaciones. Así, una partida de unos 10.000 millones de euros para la llamada «pensión de acciones» –que pretendía aliviar el seguro de jubilación a largo plazo–, ya no estará disponible. No obstante, se creará un capital social con fondos públicos, cuyos ingresos se utilizarán para estabilizar las cotizaciones y el nivel de las pensiones.

El presupuesto suplementario también marcó el final del límite a los precios de la energía y, en plena ola de frío en todo el país, se decidió aumentar el precio del CO2. El recargo por repostaje y calefacción aumentará de 30 a 45 euros por tonelada de CO2 a partir del 1 de enero. En un primer momento, el Ejecutivo de Berlín quiso subir esta medida hasta los 40 euros, debido a los altos precios de la energía, pero ahora, y tras el veredicto presupuestario, se volvió a un camino más empinado.

Los ingresos del precio del CO2 irán a un fondo para el clima y la transformación, con el que se financiarán, entre otras cosas, proyectos para la protección del clima. Todo, gracias a los bolsillos de los consumidores que en breve verán un aumento de los precios del combustible, el petróleo y el gas.

Las críticas no tardaron en llegar, desde la bancada de la oposición: el experto económico la Unión Cristianodemócrata, Mathias Middelberg, dijo que la Unión todavía tiene «preocupaciones constitucionales», porque otros fondos especiales siguen sin llegar al presupuesto. Por su parte, el diputado de Alternativa para Alemania, Peter Boehringer, calificó el presupuesto de 2023 como «inconstitucional». Gesine Lötzsch, del partido de La Izquierda pidió, por su parte, que se elimine el freno de la deuda ya que es «un freno al futuro».