Internacional

La policía identifica a Malik Faisal Akram como autor del terrorífico secuestro de una sinagoga con varios rehenes dentro en Texas

Las autoridades aseguraron que el acusado, abatido en combate, era de nacionalidad británica. La policía de Manchester ha detenido a dos adolescentes

El sospechoso aseguraba ser el hermano de la científica pakistaní Aafia Siddiqui, encarcelada en una base aérea estadounidense cerca de Colleyville
El sospechoso aseguraba ser el hermano de la científica pakistaní Aafia Siddiqui, encarcelada en una base aérea estadounidense cerca de Colleyville FOTO: Elias Valverde AP

Las autoridades identificaron el domingo a un ciudadano británico de 44 años como el hombre que tomó a cuatro personas como rehenes en una sinagoga de Texas. Malik Faisal Akram fue abatido a tiros después de que el último de los rehenes

Malik Faisal Akram, autor del secuestro en Texas
Malik Faisal Akram, autor del secuestro en Texas FOTO: La Razón La Razón

Once horas de pánico en el interior de una sinagoga en Texas, acompañadas de una prolongada incertidumbre para familiares y miembros de la Congregación en su exterior, terminaron con final feliz para los cuatro rehenes secuestrados, entre ellos el rabino, por un hombre armado que, desde primera hora de la mañana del sábado, los retuvo a la fuerza con armas y explosivos.

“Todos los rehenes están vivos y a salvo”, confirmaba el gobernador, Greg Abbott, a última hora, casi doce horas después de que diera comienzo la pesadilla para la población de Forth Worth, situada a 50 kilómetros al Oeste de la ciudad texana de Dallas.

El angustioso desenlace culminaba con todos los rehenes a salvo, rescatados de forma segura por más de 200 agentes locales, estatales y federales, incluyendo el FBI. El atacante resultó muerto en el enfrentamiento con la policía, aunque las autoridades no quisieron hacer pública su identidad ni tampoco dar a conocer los detalles de su muerte.

La Congregación Beth Israel, situada a 20 kilómetros al noreste de Forth Worth (Texas) en un suburbio de la pequeña localidad de Colleyville, de 26.000 habitantes, se mantuvo durante toda la jornada del sábado en vilo hasta que el jefe de la Policía, Michael C. Miller, explicó que el FBI había ingresado en la sinagoga para rescatar a los rehenes.

Tras la liberación, el presidente estadounidense, Joe Biden, ha agradecido la labor de las fuerzas de seguridad. “Quiero dejar claro que cualquiera que intente diseminar el odio nos tendrá enfrente. Estaremos frente al antisemitismo y contra el extremismo”, ha advertido. Más tarde, Biden ha afirmado ante la prensa que “ha sido un atentado terrorista”, aunque ha reconocido que no hay suficiente información sobre los motivos del asaltante, informa la Casa Blanca.

Miller confirmó, en la misma rueda de prensa, que las negociaciones de las autoridades competentes se habían prolongado durante todo el día con el sospechoso, que finalmente murió durante la operación de rescate, pero no aclaró más información del asalto, como la identidad del secuestrador o la incautación de las supuestas armas y explosivos con los que había amenazado a sus víctimas.

El Departamento de Seguridad Pública de Texas dio a conocer, a través de un comunicado, que el asaltante había exigido ver a su “hermana”, que en realidad podría no estar relacionada biológicamente con él y que, según las autoridades, se encuentra bajo custodia federal en Estados Unidos por razones de “terrorismo en Afganistán”.

“El hombre afirma que él y su hermana irán a Jannah después de verla”, publicó el Departamento en el comunicado. Jannah es, según la creencia musulmana, el cielo. Durante la retransmisión del servicio de la sinagoga, que dio comienzo en directo a las 10 de la mañana, se escuchó al hombre gritando sobre la muerte y exigiendo a la policía que su hermana hablara por teléfono antes de que se detuviera la conexión en directo de Facebook. “Es un trato”, gritó el secuestrado antes de retener a los rehenes. “Es un trato que tenía contigo”, añadió.

Horas previas al secuestro, el gobernador se encontraba en esa misma zona, en el denominado “Texas Tour”, visitando el zoológico de la población. Poco después, cerca de allí, el hombre armado de identidad desconocida entró en la sinagoga, a quien se pudo escuchar disparando su arma durante la retransmisión en directo de la ceremonia a través de la red social.

Dos detenidos en Manchester

Mientras tanto, dos adolescentes fueron detenidos en Manchester, en el norte de Inglaterra, como parte de la investigación. La Policía del llamado Gran Manchester comunicó que agentes de la unidad antiterrorista del noroeste de Inglaterra arrestaron a dos jóvenes, cuyas edades o identidades no han sido facilitadas.

El rabino, conocido por “juntar a la gente”

Entre los cuatro rehenes se encontraba el rabino Charlie Cytron-Walker, casado y con dos hijos, que asumió el cargo en 2006 como líder de la Congregación Beth Israel en Colleyvilley y es conocido en su comunidad por “reunir a grupos de cristianos y varios grupos musulmanes. No es alguien que esté despotricando contra una fe u otra, sino todo lo contrario”, asegura sobre él Giovanni Capriglione, congresista republicano por Texas desde hace casi una década.

La Congregación de la localidad de Forth Worth arrancó con apenas 25 miembros en 1999, realizando los primeros servicios religiosos en una iglesia alquilada. Pero, con el tiempo, fue creciendo hasta abrir una escuela con 75 estudiantes y, ya en 2004, se inauguró el actual santuario con cerca de 160 asientos para sus miembros.

El presidente de Estados Unidos emitió un comunicado enviando “amor y fuerza” a los miembros de la congregación y a la comunidad judía del país. “Aprenderemos más en los próximos días sobre las motivaciones del secuestrador”, adelantó Joe Biden, “pero permítanme ser claro para cualquiera que tenga la intención de difundir odio: nos opondremos al antisemitismo y al aumento del extremismo en este país”, señaló el presidente.

Y es que los delitos de odio han aumentado drásticamente en Estados Unidos, alcanzando el nivel más alto en 12 años. La mayor parte de ellos, motivados por la raza y la religión. En sinagogas e instituciones judías, el país se mantiene en alerta máxima después del ataque de Poway (California) en 2019, en el que murió una mujer, así como el de Pittsburg (Pensilvania) en 2018, donde un total de 11 personas fueron asesinadas a tiros en el interior de la sinagoga Squirrel Hill.

Los datos de 2020, entregados por un total de 15.138 agencias policiales, reflejan la información de los delitos, las víctimas, los delincuentes y los lugares de actuación. Sólo el año pasado, hubo un total de 8.236 incidentes de delitos motivados por el odio con un total de 11.129 infracciones. El FBI identificó, en su investigación, un significativo aumento de más de 450 delitos de odio en el país respecto al año anterior.