Innovación

El “metaverso” llega a los colegios: primera escuela en el mundo en adoptar la realidad virtual

Los profesores de Óptima Classical Academy de Naples, de Florida, en Estados Unidos, van más allá de las aplicaciones utilizadas para dar clases online por la pandemia del coronavirus

Fotografía cedida por Optima Classical Academy a EFE que muestra una de sus clases de realidad virtual 3D donde aparece un profesor mientras imparte su clase a unos alumnos en la Biblioteca de Oxford.
Fotografía cedida por Optima Classical Academy a EFE que muestra una de sus clases de realidad virtual 3D donde aparece un profesor mientras imparte su clase a unos alumnos en la Biblioteca de Oxford.Optima Classical AcademyOptima Classical Academy / EFE

La sensación de estar un mundo que no es el actual, con objetos reales y escenas verosímiles son algunas de las ventajas que propaga la realidad virtual, la cual se puede contemplar a través de un dispositivo, ya sea gafas o casco. El objetivo de esta tecnología es crear un mundo ficticio del que puedes formar parte; ser protagonista de un momento, lugar y situación que no es la tuya, e incluso poder ser el personaje de un videojuego.

La aparición de la realidad virtual supone uno de los avances tecnológicos de los últimos tiempos, como pasó en su día con los teléfonos móviles o internet. Su adaptación a determinados dispositivos y herramientas supone un antes y un después en al forma de consumir contenidos. Ahora, este formato sensorial ha llegado a una escuela, que adoptará sus clases ante la situación provocada por el coronavirus.

“Los estudiantes reciben instrucción diaria en vivo en realidad virtual, a través de un maestro real que da clases sincrónicamente en una plataforma de VR social creada”, explica a EFE Adam Mangana, director ejecutivo de Optima Domi, proveedor del plan de estudios de la Óptima Classical Academy de Naples, en Florida (Estados Unidos). Esta escuela será la primera en adoptar la realidad virtual en el mundo, un “metaverso” donde profesores y alumnos interactúan mediante avatares y los estudiantes siguen un “plan de estudios a su propio ritmo”.

Fotografía cedida por Optima Classical Academy que muestra una de sus clases de realidad virtual 3D donde aparece una profesora mientras imparte su clase a unos alumnos en un anfiteatro.
Fotografía cedida por Optima Classical Academy que muestra una de sus clases de realidad virtual 3D donde aparece una profesora mientras imparte su clase a unos alumnos en un anfiteatro.Optima Classical AcademyOptima Classical Academy / EFE

La pandemia de coronavirus ha puesto a prueba a prácticamente todos los sectores de la vida cotidiana, y uno de ellos es la enseñanza. Desde marzo de 2020, profesores y maestros han tenido que adaptarse a programas como Zoom o Classroom, debido a la obligatoriedad de impartir clases online. Sin poder juntar a muchas personas en el mismo lugar, no ha quedado otra que elegir la vía 100% remota, aunque poco a poco se ha podido ir flexibilizando. Pero esta escuela ha ido más allá.

“Frente a tantas distracciones que se han vuelto comunes en las aulas o los entornos de aprendizaje virtual estándar, la realidad virtual de Optima permite un máximo de concentración al alumno”, explica Mangana a EFE. La escuela unirá tradición e innovación por medio de la realidad virtual en materias como Álgebra, Arte, Matemáticas, español, Teoría musical, Ciencias o Historia de Estados Unidos, entre otras. La tecnología de Optima se diseñó, dijo, en función de las necesidades de aprendizaje de los estudiantes de hoy: “Nativos digitales que anhelan las experiencias inmersivas”.

División de opiniones

Los alumnos del Optima Classical Academy asistirán a sesiones de realidad virtual en vivo en tramos de 30 a 45 minutos, durante tres horas al día, cuatro días a la semana, acota Mangana, con 15 años de experiencia en el campo de la tecnología educativa. Desde sus casas, con una visión de las aulas en 360 grados, los estudiantes podrán contemplar objetos en tres dimensiones gracias a las gafas especiales (Oculus Quest) que el centro proporciona.

No obstante, muchos padres creen que esto puede provocar, entre otras cosas, distracciones. Solo un 15% de los progenitores se muestra a favor de que los hijos asistan a clases por remoto, al menos hasta que desaparezca la amenaza de la variante ómicron, según una encuesta publicada por el sitio de Internet MyElearningWorld.com. Y un 45 % de los padres cree que ellos deberían tener la posibilidad de elegir entre las clases presenciales o en remoto para sus hijos. “Los padres ven el potencial de sus hijos de sobresalir académicamente mientras exploran nuevos mundos desde el confort y la seguridad de sus hogares. Nosotros buscamos una manera de mantener relaciones positivas y substantivas con sus alumnos de forma remota, lejos de los desafíos operacionales que conlleva el espacio físico de las escuelas”, puntualizó.