Internacional

Assange, cada vez más cerca de ser extraditado a Estados Unidos

El caso WikiLeaks pasará a manos del ministro del Interior de Reino Unido para que tome una decisión final

Los partidarios y abogados de Assange, de 50 años, sostienen que actuaba como periodista y que tiene derecho a las protecciones de la Primera Enmienda en materia de libertad de expresión
Los partidarios y abogados de Assange, de 50 años, sostienen que actuaba como periodista y que tiene derecho a las protecciones de la Primera Enmienda en materia de libertad de expresión FOTO: Frank Augstein AP

Julian Assange, el hombre que saltó a la fama internacional tras revelar en 2010 en Wikileaks cables secretos de las guerras de Irak y Afganistán, está cada vez más cerca de ser extraditado a los Estados Unidos después de que la Corte de Magistrados de Westminster emitiera este miércoles la orden de entrega al otro lado del Atlántico, donde le reclaman por 18 delitos de espionaje e intrusión informática.

Se trata de un importante paso en un complejo proceso legal que se extiende ya más de una década. Pero no es definitivo, ya que la orden debe ser considerada ahora por la ministra de Interior, Priti Patel. Y la decisión de esta última podrá ser recurrida por ambas partes (la Justicia estadounidense o Assange), siempre que el Tribunal Superior lo autorice. Aunque la defensa tendría en última instancia recurrir ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

Al término de la breve vista de este miércoles, la esposa del periodista, Stella Assange, pidió a la multitud de simpatizantes reunida a las puertas del juzgado “seguir luchando por su liberación”.

Estados Unidos le acusa de violar la Ley de Espionaje, alegando que el material publicado ponía en peligro vidas. Por su parte, la defensa alega que los documentos clasificados expusieron las irregularidades cometidas por la Casa Blanca durante las guerras de Irak y Afganistán y eran de interés público.

Assange ahora está en manos de Patel

Según la defensa de Assange, las acusaciones de Washington están políticamente motivadas y, si acaban en condena, podrían suponer hasta 175 años de cárcel, y sería un precedente catastrófico para la libertad de prensa. Sin embargo, el gobierno de Estados Unidos señala que es más probable que la sentencia fuera de entre cuatro y seis años.

El fiscal James Lewis, en representación de Estados Unidos, ha garantizado que si es extraditado, Assange no será sometido a “medidas administrativas especiales” como tener vetadas las visitas o la correspondencia, ni ingresaría en la cárcel ADX Florence -de máxima seguridad- en Colorado, a no ser que posteriormente hiciera algo para merecerlo. Además, Washington se ha comprometido a que, mientras esté bajo custodia, el periodista recibiría el tratamiento psicológico adecuado y, en caso de condena, podría cumplirla en su país natal de Australia.

El juez principal de la Corte de Magistrados de Westminster, Paul Golspring, fue el encargado de emitir este miércoles la orden en una audiencia de apenas siete minutos a la que Assange asistió por videoconferencia desde el centro de alta seguridad londinense de Belmarsh, donde continuará en prisión preventiva hasta que termine el proceso. El australiano, de 50 años, solo habló para confirmar su nombre y fecha de nacimiento.

La ministra de Interior británica tiene ahora un plazo de dos meses prorrogable para decidir si confirma o rechaza la extradición, mientras que la defensa del ex “hacker” ya ha indicado que la rebatirá dentro del periodo de cuatro semanas previsto, que acaba el 18 de mayo.

Según la ley, la titular de Interior solo puede ejercer su prerrogativa de prohibirla en casos específicos amparados por la Ley de Extradición de 2003 y siempre conforme a los acuerdos con el país demandante, en este caso EE.UU.

El pasado 14 de marzo, el Tribunal Supremo dio luz verde a la entrega del programador informático al rechazar un recurso suyo que buscaba impedirla e instruyó al magistrado de primera instancia a emitir la orden que ahora debe considerar el Ejecutivo.

Ese fallo puso fin a un proceso judicial que arrancó el 21 de enero de 2021, cuando la jueza Vanessa Baraitser de la Corte de Magistrados de Westminster denegó la extradición al concluir que Assange presentaba riesgo de suicidio y que las condiciones penitenciarias en EE.UU. podían exacerbarlo.

Aunque la magistrada aceptó entonces el argumento de la defensa sobre la salud del acusado, desestimó otros que sus abogados podrían decidir recurrir ahora. Si lo hicieran, en principio el Superior solo lo examinaría una vez se conociera la respuesta de la ministra de Interior. Si no hubiera ningún recurso, la extradición se produciría en los 28 días siguientes de haber sido autorizada por la ministra.

Detenido inicialmente a instancias de Suecia por un caso de supuestos delitos sexuales a día de hoy archivado, Assange ha pasado más de una década confinado en Inglaterra sin ser convicto, primero bajo arresto domiciliario y entre 2012 y 2019 refugiado en la embajada de Ecuador en Londres, para pasar después a Belmarsh tras ser aprehendido de nuevo a petición de Estados Unidos.

Entre 2010 y 2011, WikiLeaks expuso abusos de EE.UU. en su centro de detención de Guantánamo (Cuba) así como presuntos crímenes de guerra en Irak y Afganistán, además de revelar cientos de miles de cables diplomáticos confidenciales que avergonzaron a Gobiernos de todo el mundo.