Internacional

Las 21 vidas truncadas de la Escuela Primaria de Uvalde

Los tiroteos masivos son la primera causa de muerte entre los menores de 14 años en Estados Unidos

Fotos de los niños de entre ocho y once años asesinados en la Escuela Primaria de Uvalde (Texas) el martes y sus dos profesoras
Fotos de los niños de entre ocho y once años asesinados en la Escuela Primaria de Uvalde (Texas) el martes y sus dos profesoras FOTO: reuters REUTERS

La epidemia de la desenfrenada violencia armada ha provocado que los tiroteos masivos en Estados Unidos se hayan convertido en la primera causa de muerte entre los niños de edades comprendidas desde su nacimiento y hasta los 14 años, desbancando a los accidentes de tráfico.

Este martes se producía otra matanza escolar, una de las más mortíferas de la historia reciente del país, y millones de padres se siguen preguntando qué más tiene que pasar para que las cosas cambien.

Y es que pocos acontecimientos inesperados causan tanta emoción contenida, dolor y rabia como las masacres originadas por personas, a menudo muy jóvenes, con problemas de salud mental y, sin embargo, permiso de compra y uso de armas de fuego. Fusiles de asalto. Armamento bélico.

Los presentadores de todas las cadenas de televisión estadounidenses, el entrenador de la NBA Steve Kerr o el senador Chris Murphy fueron, el día después de la tragedia, el mejor reflejo de ello. Lágrimas, rabia y crispación por los 19 estudiantes de la Escuela Primaria Robb de Uvalde, las últimas víctimas mortales de un tiroteo masivo, que nunca podrán volver a casa después de clase.

Millones de padres de todas las zonas del país se preguntan ahora si sus hijos podrían ser los siguientes. Los 19 menores fallecidos, de entre 7 y 10 años de edad, eran niños muy queridos por sus familias.

Matanzas en colegios estadounidenses
Matanzas en colegios estadounidenses FOTO: Teresa Gallardo

Una de las primeras muertes confirmadas fue la de Amerie Jo Garza (10 años), que acababa de celebrar su cumpleaños. “Era muy extrovertida y muy querida por sus profesores”. Su abuela también explicó que el asaltante disparó contra la pequeña cuando ella intentaba contactar con los servicios de emergencia para pedir ayuda. El padre de Amerie Jo envío escribió en Facebook para otros padres: “Por favor, no deis ni un segundo por sentado. Aprovechad cada instante juntos”

“Era el niño más dulce que he conocido”, destacó de Uziyah García (8 años) su abuelo al conocer la muerte de su nieto entre las víctimas de la matanza. “Era un niño muy rápido y podría atrapar la pelota muy bien”, recordó Renfro de la última vez que jugó al fútbol con el pequeño.

En un comunidad de menos de 16.000 habitantes y cuyo 90% de la población es de origen hispano, todos se conocen.

Xavier López (10 años) “era un gran nadador”, según su prima Lisa, “era un niño cariñoso que disfrutaba de la vida sin saber que esta tragedia iba a ocurrir”, añadió sobre el menor reconociendo estar todos muy afectados. “Era muy alegre, le encantaba bailar con sus hermanos y con su madre”.

Jailah Nicole Silguero (11 años) y su primo hermano Jayce Carmelo Luevanos (10 años) murieron en el mismo tiroteo de su escuela. “No eran más que bebés angelitos amorosos, siempre tenían una sonrisa en la cara llena de vida”, compartió todavía incrédula su prima. Una familia golpeada por la tragedia, que ya había sufrido la muerte del abuelo de ambos hace unos días. “Tanta pérdida en tan poco tiempo”, se lamentó otro miembro de la familia.

También los familiares de Annabelle Rodríguez (10 años) y Jaylen Cazares (10 años) lloraban la muerte, confirmada por la tía de las dos primas de la misma edad, amigas y compañeras de cuarto grado en la escuela de Uvalde. “Tenía el corazón más grande”, destacó de su hija Jacinto Cazares. “Mi niña estaba llena de vida y conmovió a mucha gente, se esforzaba por ayudar a cualquiera”, añadió.

La hermana de Tess Marie Mata dio a conocer la muerte de la pequeña en Twitter con un emotivo mensaje: “A mis ojos no eres una víctima, sino una superviviente. Te amo siempre y para siempre, hermanita, que tus alas se eleven más alto de lo que jamás podrías soñar. Hasta que nos volvamos a encontrar, ama a tu gran mariquita”.

“Estamos devastados y con el corazón roto”, explicó la tía de Rojelio Torres (10 años). “Era una persona muy inteligente, trabajadora y servicial”.

Otra de las víctimas fue Elihana Cruz, “una niña hermosa con mucha energía”, según la descripción de su abuelo, cuya muerte fue confirmada a la familia el martes por la noche.

Las familias tardaron horas en encontrar a sus seres queridos y la angustiosa búsqueda no tuvo un final feliz en muchos casos. “Mi hermana pequeña ha sido finalmente encontrada en un aula de las clases”, publicó sobre Makenna Lee Elrod (10 años) su hermana mayor, pidiendo que “abracen a sus seres queridos”.

Lo mismo sucedió con la pequeña Navaeh Bravo (10 años). “Nuestra Navaeh ha sido encontrada. Está volando con los ángeles”, confirmó su prima, pidiendo oraciones. El padre de Alithia Ramírez confesó haberla buscado desesperadamente durante horas, hasta dar con la noticia de su muerte por los disparos del asaltante.

Alexandria Aniyah “Lexi” Rubio también murió en la masacre escolar, según confirmaron sus familiares al describirla como “luz brillante en la vida de todos”.

El tío de José Flores confirmó la muerte del pequeño, del mismo modo que lo hizo el padre de Elli García (10 años) al compartir que su hija “era una muñeca y la más feliz de todas”, o Maite Rodríguez, “un ángel hermoso” según su primo.

A los 19 pequeños fallecidos, se suma la pérdida de dos de sus profesoras. Eva Mireles (44 años) llevaba 17 años trabajando como profesora de cuarto grado en el distrito escolar de Uvalde. Aficionada al senderismo y a correr, describía en la biografía del centro educativo a su familia, como “comprensiva, divertida y cariñosa”, formada por “tres amigos peludos”, una hija universitaria y su marido, agente de la policía local que precisamente había realizado un simulacro de tiroteo en la misma escuela hacía dos meses.

Fuentes de la investigación confirmaron que todas las víctimas mortales y la mayoría de los heridos se encontraban atrincherados en la misma aula con su asaltante. Una mujer de 66 años, que recibió un disparo en la cara, pudo escapar pidiendo ayuda y está ingresada en el hospital en estado crítico.

Por otro lado, su compañera Irma García (46 años) enseñaba en el mismo colegio desde hacía 23 años y fue nominada a “maestra del año” por su distrito escolar en 2019. Casada desde hacía otros 25 años y madre de cuatro hijos, le gustaba escuchar música y hacer barbacoas con su marido. De ella resaltaron tras la matanza que “murió como una heroína, se sacrificó protegiendo a los niños de su clase”.