Internacional

Los siete Estados clave donde se juega el resultado de las legislativas en EE UU

Demócratas y republicanos centran sus esfuerzos en la recta final de campaña para convencer a los electores indecisos en Arizona, Georgia, Michigan, Nevada, Ohio, Pensilvania y Wisconsin

Estados Unidos cuenta con un total de 50 estados con derecho a votar en todos los procesos electorales, pero de apenas un puñado de ellos depende la decisión final. Las “Midterms” del próximo martes determinarán cómo se divide el Poder Legislativo del país durante los próximos dos años, qué formación política podrá impulsar leyes y reformas para adelantar las prioridades de la agenda de su partido.

En la recta final de la competitiva campaña por asegurar los asientos del Congreso, la estrategia de demócratas y republicanos ha estado centrada en conquistar el apoyo de los indecisos en aquellos Estados donde lo que suceda respecto al recuento de votos tendrá mucha mayor repercusión que en otros. Son los conocidos como “Estados bisagra”, cuyo voto condicionará la decisión final del resto de los estadounidenses.

Todo apunta a que media docena de estados tendrán la última palabra en las urnas el 8 de noviembre: Arizona, Georgia, Michigan, Nevada, Ohio, Pensilvania y Wisconsin.

Históricamente de tendencia republicana, el estado de Arizona votó por el presidente demócrata en 1996 con Bill Clinton en la contienda electoral y de nuevo en 2020 le dio la victoria a Joe Biden con apenas el 0.3% de margen sobre su rival, Donald Trump. Igual de ajustado parece ser ahora el resultado previo a la votación, donde casi el 20% de los votantes son de origen hispano.

Conscientes de sus limitaciones en ese Estado, los republicanos han invertido cerca de 2 millones de dólares en publicidad contra el legislador demócrata Mark Kelly, astronauta de la NASA jubilado reconvertido a político y actual senador por Arizona que aspira a la reelección, al que la oposición acusa de haber mentido sobre las condiciones de la frontera entre México y Estados Unidos.

Uno de los estados donde las Midterms están concentrado una mayor atención es Georgia, determinante para la victoria de Biden en las presidenciales de 2020. El actual senador demócrata, Raphael Warbnok, se enfrenta a Herschel Walker, ex jugador de fútbol americano y pupilo del ex presidente Trump.

Representación política por estados
Representación política por estados FOTO: T. Nieto

Warbnok, declarado conservador provida, ha dado más que hablar por su pasado que por su agenda política, después de que los medios sacaran a la luz que dos acusaciones de mujeres con las que mantuvo relaciones y a las que supuestamente habría obligado a abortar cuando se quedaron embarazadas.

El republicano Brian Kemp y la demócrata Stacy Abrams, que podría convertirse en la primera mujer afroamericana en el cargo a nivel nacional, se enfrentan con un resultado muy ajustado a la gobernación de Georgia.

En Michigan, la misma carrera hacia la gobernación también muestra en las encuestas resultados muy apretados entre ambas candidatas, la actual gobernadora demócrata, Gretchen Whitmer, que sufrió un intento de secuestro por parte de milicias de extrema derecha, y la comentarista republicana respaldada por Trump, Tudor Dixon.

Los demócratas Steve Sisolak y Catherine Cortez aspiran a la reelección como gobernador y senadora de Nevada, respectivamente, frente a sus rivales republicanos Joe Lombardo y Adam Laxalt, pero los devastadores efectos económicas tras la pandemia en uno de los Estados que sufrió mayores consecuencias por las restricciones podrían darle con facilidad la vuelta a los resultados electorales. Gran parte de los esfuerzos demócratas se han centrado en este estado, donde tanto Biden como incluso Barack Obama se han dejado ver en la recta final de campaña.

Por otro lado, para representar a Ohio en el Senado, el aventajado candidato republicano JD Vance, también apoyado por Trump, se enfrenta al demócrata Tim Ryan, que intenta abarcar el voto de centro-derecha. Ryan generó cierta polémica al criticar a su propio presidente reconociendo que le gustaría “ver un cambio generacional” en las próximas presidenciales, en relación a la avanzada edad de Biden, evitando incluso verse con él en público para no influir negativamente a su candidatura.

Pensilvania vuelve a ser, igual que en las anteriores presidenciales, otro de los Estados clave que podría condicionar el resultado final. En la carrera al Senado, el vicegobernador liberal John Fetterman compite con el médico conservador de origen musulmán Mehmet Oz. Un debate televisado entre ambos puso al demócrata, que hasta entonces lideraba la contienda electoral, en el punto de mira por la incongruencia en sus respuestas, que Fetterman terminó justificando con un paro cerebral que habría sufrido recientemente.

A falta de tres días para la cita en las urnas, los demócratas decidían recurrir al expresidente Obama para ofrecer junto a Biden un mitin en Philadelphia este sábado y así tratar de abarcar los votos que les garantice la necesaria victoria de sus candidaturas en el estado.

Wisconsin es, sin duda, uno de los Estados más polarizados del país. El actual senador republicano, Ron Johnson, busca su reelección enfrentándose a su rival demócrata, Mandela Barnes, actual vicegobernador del Estado. Los liberales se han concentrado en abarcar el voto de los núcleos urbanos más poblados, mientras los conservadores han hecho lo propio en los suburbios de las ciudades y las áreas rurales del estado.

En un hecho sin precedentes, más de la mitad de los candidatos de estas elecciones de medio término son negacionistas de las elecciones de 2020 y están relacionados de alguna manera con organizaciones extremistas del país.

En esa misma línea, la recta final de las elecciones de mitad de mandato ha forzado a Biden a cambiar el tono de sus discursos ante la inminente amenaza de la que, advertía, los comicios de noviembre supondrán un “momento decisivo” para la democracia del país, hasta ahora ejemplar para el resto del mundo, mientras la oposición republicana decidía multiplicar sus esfuerzos por desprestigiar la gestión de los liberales en la Casa Blanca y el estado de la economía, punto más importante a tener en cuenta por los ciudadanos en las urnas. “La Economía, siempre número uno”, recalcan los expertos.

Aunque esta vez también temas como el aborto, las armas, el crimen o la inmigración han ganado terreno en las papeletas de algunos Estados, por lo que mantener el control de ambas Cámaras, que determinan desde la elección de jueces de la Corte Suprema hasta la de tribunales inferiores, puede ser decisivo para ambas formaciones políticas.

Para controlar la Cámara de Representantes, uno de los dos partidos necesita conseguir al menos 218 escaños del total de 435 que la componen. Los republicanos encabezan todas las encuestas como favoritos para ganar 212 escaños de la Cámara Baja, mientras que los demócratas se adjudicarían 202. Es decir, 18 asientos están todavía en juego para el martes.

Los republicanos lo tienen algo más complicado para recuperar el control del Senado, pero aún no hay nada definido. Los conservadores necesitarían hacerse con 22 del tercio de escaños que está en votación en la Cámara Alta (35 asientos en total). Los sondeos le aseguran, por ahora, 20 senadores, pero necesitaría ganar al menos otros dos para obtener la mayoría, mientras los demócratas, que ya cuentan con 12 escaños asegurados, necesitan alcanzar los 14, es decir, ganar otros dos para hacerse con el control.