Independentismo

La Policía interroga durante 7 horas a la exministra principal de Escocia, Nicola Sturgeon, por un caso de financiación ilegal de su partido

La exlíder del SNP, dimitió en febrero antes de que empezase la investigación por los 700.000 euros de donaciones que recibió el partido y que provocó la detención de su marido, exdirectivo de la formación

La ministra principal de Escocia, Nicola Sturgeon
La ministra principal de Escocia, Nicola SturgeonDPA vía Europa PressDPA vía Europa Press

Cuando Nicola Sturgeonpresentó el pasado mes de febrero su dimisión por sorpresa como responsable del Ejecutivo escocés tras más de 30 años ligada al independentismo dio múltiples razones. Entre ellas, que era «un ser humano» y que necesitaba un cambio. En ningún momento mencionó la investigación policial sobre las finanzas de su partido, el SNP, en lo que se refiere a la misteriosa donación de 667.000 libras (761.000 euros) para un nuevo referéndum que nunca existió. Pero la pesquisa se ha convertido en una fila de dominó. Poco a poco han ido cayendo todas las piezas hasta llegar el turno de la que en su día fue una de las políticas más respetadas del Reino Unido.

Sturgeon fue arrestada este domingo en su domicilio y sometida a siete horas de interrogación, al igual que ocurrió en abril con su marido, Peter Murrell, director ejecutivo de la formación desde 1999 hasta marzo, y el ya ex tesorero del partido, Colin Beattie. El arresto concluyó sin ningún tipo de medida cautelar. Durante la última década, el matrimonio había conseguido un control sin precedentes sobre la maquinaria del SNP. Nada sucedía sin su consentimiento. El poder viciado en el ámbito de la formación se reprodujo en el Gobierno de Edimburgo, donde dominaban todos los departamentos, extendiendo su influencia al sector público y la sociedad civil mucho más allá de Holyrood. Pero todo ha caído ahora cual castillo de naipes creando una crisis sin precedentes en el independentismo, donde las posibilidades de celebrar un nuevo plebiscito de secesión son ahora más que remotas. Un portavoz de la exministra principal escocesa aseguró ayer que fue la propia Sturgeon la que acudió a prestar declaración y afirmó que tiene la intención de colaborar para el esclarecimiento de los hechos. «El asunto es objeto de una investigación policial en curso», aseguró por su parte, un portavoz del partido. «El SNP ha cooperado activamente con las pesquisas y va a seguir haciéndolo», añadió.

Fue en julio de 2021 cuando se inició una investigación sobre las finanzas del SNP después de recibir siete denuncias en torno a unas donaciones. El partido recaudó un total de 666.953 libras entre 2017 y 2020 para la campaña de un nuevo referéndum. Pero el plebiscito nunca llegó. Es más, en ningún momento el Gobierno central se planteó autorizar otra consulta como la de 2014 (cuando el 55% del electorado abogó por seguir siendo parte del Reino Unido). El SNP siempre se comprometió a destinar estos fondos a la campaña de independencia. Pero comenzaron a pasar cosas extrañas. A finales de 2019, el partido tenía poco menos de 97.000 libras en el banco y activos netos totales de alrededor de 272.000 libras.

En junio de 2021, Murrell —entonces director ejecutivo— otorgó a modo de «contribución personal» un préstamo de más de 107.620 libras para ayudar con un problema de «flujo de caja». Para octubre de 2021, el SNP había devuelto aproximadamente la mitad del dinero. Murrell asegura que informó a la Comisión Electoral en agosto del año pasado. Pero, semanas antes, Douglas Chapman renunció como tesorero del partido, denunciando que no se le había dado la «información financiera» necesaria para hacer su trabajo. Pese a la controversia, Murrell permaneció como director ejecutivo. En ese momento, la fortaleza de Sturgeon en su partido y la popularidad en las encuestas le permitió capear el temporal.

Pero en marzo, Murrell acabó presentando su dimisión a fin de evitar una moción de confianza por otra polémica relacionada con las últimas primarias, al intentar ocultar la gran pérdida en el número de afiliados, más de 30.000 en los dos últimos años. De 104.000 a 72.186. Previamente, ya había estado envuelto en otro escándalo en 2020, al ser acusado de realizar afirmaciones supuestamente contradictorias ante un comité de miembros del Parlamento escocés que investigaba el manejo del caso de Alex Salmond de supuesto acoso sexual por parte del Gobierno autonómico. Precisamente fue Alex Salmond —exlíder del SNP— quien aseguró que Murrell se convirtiera en director ejecutivo del partido en 1999. Era visto como una figura tranquilizadora en un momento de luchas internas. Su papel fue clave para lograr que el partido, entonces casi sin apoyo, pasara de estar en la oposición a ser una fuerza política con el suficiente peso como para conseguir del Gobierno central una autorización para celebrar un referéndum de independencia pactado con Londres en 2014.