Crimen internacional

Asesinado a tiros el expresidente del Parlamento ucraniano Andri Parubi

Un desconocido mata en Leópolis al diputado, un destacado opositor a Zelenski y contrario a cualquier compromiso con Rusia

Andri Parubi, destacado político ucraniano y diputado del parlamento, fue asesinado a tiros por un desconocido en la ciudad occidental de Leópolis el sábado por la mañana, en el último de una serie de ataques contra figuras prominentes. El político de 54 años, opositor al presidente Volodímir Zelenski, era conocido por su rechazo a cualquier compromiso con Rusia, su papel clave en las protestas de Euromaidán de 2014 y papel importante en repeler a la agresión rusa en los años siguientes.

Según informes iniciales, Parubi caminaba solo por una calle tranquila en el centro de Leópolis mientras hablaba por teléfono, cuando una persona disfrazada de repartidor se le acercó por detrás. Tras recibir siete u ocho disparos, murió antes de que llegara la ambulancia, informó la policía, que inició la búsqueda del perpetrador.

El asesinato fue cuidadosamente planeado, pero se están empleando todos los recursos necesarios para capturar al culpable, subrayó el presidente Zelenski, mientras llegaban condolencias de todo el espectro político por el respetado político.

Nacido en la región occidental de Leópolis, Parubi se involucró en la política desde joven. Antes de la disolución de la Unión Soviética, apoyó la independencia de Ucrania y se convirtió en diputado del consejo local a los 19 años. Defensor de la integración con Occidente y del fortalecimiento del idioma ucraniano tras años de represión soviética, Parubi desempeñó un papel crucial en las protestas contra el presidente prorruso Víktor Yanukóvich, quien en 2013 rechazó firmar un acuerdo de asociación con la Unión Europea e intentó reprimir las protestas con fuerza.

En 2014, en medio del caos provocado por la huida de Yanukóvich a Rusia, la anexión ilegal de Crimea y el inicio de la guerra en Donbás por Rusia, Parubi encabezó el Consejo de Seguridad y Defensa Nacional de Ucrania, donde supervisó reformas claves para fortalecer las Fuerzas de Defensa. Entre 2016 y 2019, fue presidente del Parlamento, promoviendo el estatus del idioma ucraniano frente al ruso y abogando por el reconocimiento de la Iglesia Ortodoxa de Ucrania como independiente de la de Rusia.

Parubi era conocido por su firme rechazo a las fuerzas políticas prorrusas y al legado cultural de Rusia en Ucrania, al que consideraba imperialista, aunque evitaba declaraciones demasiado polarizantes y se le describía como abierto al diálogo y la crítica.

Criticó a Zelenski por sus sanciones contra la figura clave de la oposición, Petro Poroshenko, pero insistía en que Rusia seguía siendo la principal amenaza para Ucrania y el mundo, abogando por el desmantelamiento del “imperio ruso”. Aunque recientemente no participaba directamente en decisiones clave sobre la lucha contra la invasión rusa, seguía siendo diputado y miembro de la comisión de defensa del parlamento.

“Moscú odiaba a Parubi por su papel en la construcción de un estado ucraniano moderno”, afirmó su colega diputada Irina Gerashchenko, señalando a Rusia como el principal sospechoso.

Rusia ha estado involucrada recientemente en varios intentos de asesinato contra ucranianos destacados. En julio, agentes rusos mataron a Ivan Voronich, coronel del Servicio de Seguridad de Ucrania, cerca de su casa en Kiev. En mayo, Sergi Sternenko, un conocido bloguero que ayuda a equipar al ejército con drones, resultó herido en Kiev en otro ataque ordenado por Rusia.

El asesinato ocurrió más de un año después de que Irina Farion, una política ultranacionalista y figura profundamente polarizadora, también fuera asesinada a plena luz del día en Leópolis, aunque en ese caso el principal sospechoso fue identificado como un asesino solitario.

“Este es un acto de terror, y es una cuestión de honor para los servicios especiales y las fuerzas del orden encontrar y castigar a los responsables”, subrayó Petro Poroshenko, líder del partido Solidaridad Europea, en reacción al asesinato de Parubi, su diputado clave.

La noticia de su asesinato llegó mientras los rescatistas continuaban trabajando en los lugares impactados por algunos de 582 drones y misiles lanzados por Rusia durante la noche. La mayoría fueron interceptados, pero al menos una persona murió y 22 resultaron heridas en la ciudad sureña de Zaporiyia, donde un edificio residencial fue parcialmente destruido.

Rusia continuará su “operación militar especial” contra Ucrania, afirmó el sábado el comandante en jefe del ejército ruso, Valeri Gerasimov, señalando que las prioridades para este otoño están siendo seleccionadas. Rusia mantiene “la iniciativa estratégica” en el campo de batalla y sigue atacando solo “objetivos militares” en Ucrania, afirmó.

Esa misma noche, Ucrania atacó dos refinerías de petróleo rusas clave, en Samara y Krasnodar, informó el ejército defensor, compartiendo videos del impacto y las explosiones resultantes. De esta manera, Ucrania busca profundizar el déficit de combustible que ya está afectando a algunas regiones rusas, incrementar los precios e interrumpir las operaciones del ejército invasor en Ucrania.