Internacional

Biden fortalece el eje Seúl-Tokio frente a la pinza Pekín-Moscú

En su primera gira por Asia, el presidente de EE UU busca consolidar su posición ante el ascenso de China

Con una hoja de ruta bien definida, primero Seúl y después Tokio, Biden desembarca en territorio amigo
Con una hoja de ruta bien definida, primero Seúl y después Tokio, Biden desembarca en territorio amigo FOTO: KIM MIN-HEE/POOL EFE

Mientras la guerra hace estragos en Ucrania, el inquilino de la Casa Blanca aterrizó el viernes en Seúl a bordo del Air Force One para iniciar una gira diplomática de cinco días, con el objetivo de consolidar su posición en el Indo-Pacífico e impulsar la creación de un frente unido frente a las amenazas china y norcoreana. Biden recorrerá un camino minado por sus rivales regionales, en un momento peliagudo en el que Pyongyang podría estar preparando un «golpe de efecto» con una nueva prueba nuclear.

En su primer viaje a Asia como presidente de EE UU este pretende ilustrar que, al igual que ha trabajado intensamente este año para mantener la unidad entre los aliados europeos frente a la agresión de Rusia en Ucrania, puede construir una red similar de socios en el hemisferio oriental como amortiguador frente a China y su creciente poderío militar. La Casa Blanca ha asegurado que el objetivo de su líder es enviar un «poderoso mensaje» a China y a otros países sobre cómo podría ser el mundo si las democracias «se unen para dar forma a las reglas del juego». Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores chino, Wang Yi, arremetió contra la retórica «antichina» advirtiendo contra los «movimientos negativos», especialmente sobre uno de los puntos más calientes: Taiwán, la isla autogobernada y aliada de Estados Unidos que reivindica como provincia propia.

En ese contexto y coincidiendo con este tour, Pekín reaccionó desplegando ejercicios militares en el disputado Mar de China Meridional. Xi Jinping reclama prácticamente la totalidad de esta zona marítima estratégica por ser especialmente rica en recursos energéticos como el petróleo y el gas natural. La vigila mediante patrullas navales, aviones e islas artificiales utilizadas con fines militares. El gigante asiático, incluso más que Rusia, ha sido pieza fundamental en el enfoque de la política exterior de Biden durante la última década, desde que viajó a Pekín como vicepresidente para mantener las primeras reuniones con el futuro dirigente de China.

Con una hoja de ruta bien definida, primero Seúl y después Tokio, Biden desembarca en territorio amigo. Aun así, el periplo supone un gran desafío dado que necesita convencer a sus aliados en el Indo-Pacífico de que establezcan una alianza económica y de seguridad duradera, para así contener la amenaza de la creciente influencia regional de su rival.

La amenaza nuclear y de misiles de Corea del Norte y las cuestiones relacionadas con el brote de Covid en el país también tendrán un papel destacado en el recorrido por Asia Oriental. Al parecer, Norcorea está estudiando el momento de efectuar una prueba nuclear y prepara el lanzamiento de un misil, según las últimas evaluaciones de los servicios de inteligencia de Seúl. Un riesgo calificado de «real» por el Consejero de Seguridad Nacional estadounidense, Sullivan.

Además de las reuniones a lo largo de este fin de semana con el recién estrenado presidente surcoreano, Yoon Suk-yeol, Biden se encontrará con el primer ministro japonés, Fumio Kishida, y asistirá de la mano de su homólogo nipón a la cumbre de la Quad junto al primer ministro indio, Narendra Modi, y el líder australiano.

La guerra en Ucrania se cierne sobre la odisea de Biden al otro lado del globo, con líderes que planean presionar al presidente indio Modi para que adopte una posición firme contra la invasión rusa y con Estados Unidos esperando que la respuesta global a la agresión de Moscú pueda disuadir a China de actuar sobre Taiwán.

Una vez en Japón, Biden participará en la cumbre de la Quad con el primer ministro japonés, el primer ministro indio y el primer ministro Scott Morrison o su contendiente Anthony Albanese, dependiendo de quién gane las elecciones australianas del sábado.

Será el cuarto foro estratégico y la segunda sesión en persona desde que la alianza se reactivó en 2017 para contrarrestar a China en el Indo-Pacífico. El Diálogo de seguridad Cuadrilateral también consultará sobre las tensiones en el Mar de China Meridional y el reciente acuerdo de seguridad entre Pekín y las Islas Salomón, que ha desatado el temor a una base militar china en esas aguas de importancia estratégica. También se espera que se aborden otras cuestiones de interés regional, como la lucha contra el cambio climático, la batalla contra el aumento de los precios de la energía y el aumento de la resistencia de la cadena de suministro en varios sectores, incluidos los semiconductores.En Tokio, Biden tiene previsto presentar el Marco Económico Indo-Pacífico, la pieza central de la política económica de su administración en la región.