Política

Los «ultras» toman la calle en Bruselas

Una marcha contra el pacto migratorio de la ONU concluye en enfrentamientos con la Policía

Policías a caballo reprimen la manifestación/Foto: Efe
Policías a caballo reprimen la manifestación/Foto: Efe

Una marcha contra el pacto migratorio de la ONU concluye en enfrentamientos con la Policía.

La fractura en el Gobierno belga se extrapoló ayer a las calles de Bruselas. El mismo rechazo e indignación del partido nacionalista flamenco N-VA por el Pacto Mundial por la Migración de Naciones Unidas que hizo saltar por los aires esta semana el Ejecutivo cuatripartito llevó ayer a miles de manifestantes al barrio europeo de la capital belga.

«La marcha contra Marrakesh» convocada por asociaciones de derecha y extrema derecha de Flandes tuvo lugar una semana después de que cinco ministros de la N-VA y cinco secretarios de Estado dimitieran tras retirar su apoyo el primer ministro, el liberal Charles Michel, por rubricar el pacto migratorio. La N-VA inicialmente había dado su visto bueno a ese texto no vinculante a favor de una migración ordenada respetando los derechos humanos, pero su postura dio un giro en las últimas semanas y adviritieron a Michel de que rompería la coalición.

El «premier» desoyó el órdago. Viajó a Marruecos y cumplió con su compromiso de firmar el acuerdo. La crisis interna en el Gobierno está abierta y, ahora además, tiene un espejo en el que mirarse: sus ciudadanos.

Según la Policía de Bruselas, unos 5.500 manifestantes se unieron en el barrio europeo a la marcha. Otra contramanifestación fuer organizada por ONG y organizaciones de izquierda que apenas reunió a mil activistas.

Hacia las dos de la tarde, se produjeron varios incidentes y enfrentamientos entre la Policía belga y los manifestantes, que lanzaron adoquines contra las Fuerzas de Seguridad muy cerca de la sede la Comisión Europea. Varios participantes lanzaron vallas a los agentes, que respondieron con gases lacrimógenos y un cañón de agua para dispersar a los manifestantes. convocados por la ultraderecha flamenca del partido Interés flamenco (Vlaams Belang), la Asociación de Estudiantes Católicos Flamencos (KVHV) y la Asociación de Estudiantes Nacionalistas (NSV). Según la agencia de noticias Belga, algunos cristales del edificio del Ejecutivo comunitario también resultaron rotos.

En un primer momento, había prohibido el ministro presidente de la región de Bruselas, Rudi Vervoort la marcha. Sin embargo, un tribunal administrativo suspendió la prohibición el viernes por la noche al considerar que el temor a los disturbios que pudiera ocasionar no justificaba su veto y la Policía respondió que tomaría «todas las medidas necesarias» para mantener el orden en la capital belga. En total han sido arrestados en torno a un centenar de asistentes.

El ex secretario de Estado de Migración, Theo Francken, miembro de la N-VA y conocido por sus declaraciones contra la inmigración, así como por su palabras de apoyo a los independentistas catalanes, publicó el sábado un vídeo en Facebook donde mostraba su apoyo a los manifestantes de la marcha, aunque pedía que la protesta se dirigiera contra la política migratoria y no contra inmigrantes particulares. Antes de que se produjeran los enfrentamientos, cuando los manifestantes caminaban desde la estación central de Bruselas hasta la rotonda de Schuman, en el barrio europeo, junto a la Comisión, donde estaba programada la concentración, se lanzaron petardos, según varios medios belgas.

El ex secretario de Estado de Migración, Theo Francken, miembro de la N-VA y conocido por sus declaraciones contra la inmigración, publicó el sábado un vídeo en Facebook donde mostraba su apoyo a los manifestantes de la marcha, aunque pedía que la protesta se dirigiera contra la política migratoria y no contra inmigrantes particulares.