Cameron deportará a los musulmanes que no hablen inglés tras dos años en Reino Unido

David Cameron, en un encuentro con mujeres durante una clase de inglés en un centro de Leeds
David Cameron, en un encuentro con mujeres durante una clase de inglés en un centro de Leeds

Los inmigrantes que no hablen inglés después de vivir en el Reino Unido durante dos años y medio podrían ser deportados.

Los inmigrantes que no hablen inglés después de vivir en el Reino Unido durante dos años y medio podrían ser deportados. Así lo anunció ayer el premier David Cameron al presentar una polémica campaña que, según el líder del Ejecutivo, quiere facilitar la integración de las mujeres musulmanas para así evitar “prácticas atroces”, tales como la mutilación genital femenina y el matrimonio forzado, y también el extremismo.

La nueva medida, para la que existe un fondo de 20 millones de libras (26 millones de euros), se aplicará a partir del próximo octubre. Actualmente, las esposas de inmigrantes musulmanes que llegan al país con visados válidos durante cinco años deben demostrar que hablan un inglés básico. No obstante, a partir de ahora, tendrán que probar que sus habilidades idiomáticas han mejorado con el paso del tiempo. "Si no mejoran su fluidez, eso puede afectar a la viabilidad para su permanencia en el Reino Unido", recalcó. Se estima que unas 190.000 mujeres musulmanas que viven en el país (el 22% del total) no hablan el idioma.

El líder tory puntualizó que no está culpando a “las personas que no saben hablar” el idioma de Shakespeare, sino que se está denunciando “a los hombres musulmanes que mantienen confinadas a sus esposas en casa”.

"Esto está ocurriendo en nuestro país y no es aceptable”, subrayó. “Es el momento para ser más firmes sobre nuestros valores liberales, más claros sobre las expectativas que tenemos ante los que vienen a vivir aquí para construir nuestro país juntos. Hay que trabajar juntos para romper las barreras”, añadió.

El líder conservador anticipó también una revisión a fondo del papel de los consejos religiosos y de los tribunales de la Ley Islámica o sharia (se estima que hay unos 80 en todo el país), por su contribución al "control dañino"que algunos hombres ejercen sobre "sus esposas, hermanas e hijas".

Los planes del Ejecutivo británico han sido criticados por Sayeeda Warsi, expresidenta del Partido Conservador y primera ministra musulmana en el Gabinete de Cameron en la anterior legislatura. "David Cameron, cuyo Gobierno dio un hachazo a las clases de inglés para inmigrantes en 2011, se queja ahora de que los inmigrantes no aprenden inglés...”, puso en un tuit. En otro texto, Warsi se preguntó: "¿Por qué sólo deberían ser las mujeres musulmanas las que tengan la oportunidad de aprender inglés? ¿Por qué no todo el mundo que viva en el Reino Unido y no sepa inglés?".