Política

Portugal

Cavaco no convence con su pacto de «salvación nacional»

El presidente de Portugal, Anibal Cavaco Silva, habla en un discurso a la nación desde el Palacio de Belem, ayer
El presidente de Portugal, Anibal Cavaco Silva, habla en un discurso a la nación desde el Palacio de Belem, ayerlarazon

El acuerdo de "salvación nacional"entre conservadores y socialistas propuesto por el jefe de Estado luso fue recibido hoy con sorpresa por los medios y y los analistas económicos de Portugal.

La crisis política vivió ayer un nuevo capítulo en Portugal. El presidente de la República, Aníbal Cavaco Silva no cree que el nuevo pacto de coalición entre conservadores (PDS) y democristianos (CDS/PP) sirva para garantizar la estabilidad poítica, por lo que reclamó que los socialistas se sumen a un gobierno de unidad nacional. Según Cavaco, que milita en el partido del primer ministro, Pedro Passos Coelho, considera que la situación de «emergencia nacional» exige una gran coalición que concluya las reformas exigidas por la troika a cambio del rescate financiero antes de convocar elecciones dentro de un año.

La petición del jefe de Estado fue rápidamente rechazada por la oposición socialista, que insiste en la convocatoria de elecciones anticipadas ante el fracaso del Gobierno de centro-derecha, en el poder desde junio de 2011. El PS «no apoyará ni formará parte de ningún Gobierno sin que los portugueses reflejen su voluntad en las elecciones», afirmó el dirigente Alberto Martins. En cambio, los líderes parlamentarios de los partidos conservadoras se mostraron abiertos a buscar un acuerdo.

Reacciones

Mientras, la Bolsa de Lisboa atenuaba las pérdidas con las que acogió la propuesta, que llegó al 1,4 % poco después de la apertura del mercado.

Los intereses de la deuda lusa también subían ligeramente, hasta el 6,8 % en el caso del bono a diez años, cuya cotización se disparó hasta el 8 % cuando estalló la crisis política, pero bajó poco a poco en los días posteriores.

En cuanto a los comentarios sobre la inesperada decisión de Cavaco que recogen hoy los medios de comunicación y los informes de analistas del mercado hay coincidencia en destacar la gestión más intervencionista adoptada por el presidente, tras meses de ser blanco de críticas, desde la derecha y la izquierda, por pasividad.

Periódicos como "Público"o "Diário de Notícias"destacan en sus portadas que "Cavaco impone una solución presidencial"y que el jefe de Estado plantea "un Gobierno a plazo"al sugerir un acuerdo para convocar elecciones anticipadas pero sólo a partir de junio de 2014, cuando concluye el programa del rescate financiero del país.

"Diario Económico", por su parte, acusa en su primera página a Cavaco de "agravar la crisis política"por rechazar la convocatoria inmediata de comicios, como le pedía la oposición de izquierda, y tampoco aceptar la remodelación de la coalición de Gobierno acordada por la mayoría conservadora para continuar en el poder.

El "Jornal de Negócios"anticipa las dificultades que existen para que los tres principales partidos lleguen a un acuerdo, y advierte de posibles "turbulencias en los mercados"al resaltar que el discurso del jefe de Estado "causó interpretaciones contradictorias"entre los líderes lusos.

Los empresarios, a favor; los sindicatos, en contra

La sugerencia presidencial de un Gobierno de salvación nacional tuvo buena acogida en el sector empresarial, y tanto las principales patronales como los representantes de algunas de las compañías más importantes del país reaccionaron de forma positiva.

Efecto contrario registró entre los representantes de los trabajadores y el principal sindicato luso, la CGTP, de tendencia comunista, acusó al presidente de "poner en cuestión la democracia"e intentar "condicionarla".

La búsqueda de un consenso amplio entre los tres partidos que aceptaron en mayo de 2011 el programa de rescate concedido por la UE y el Fondo Monetario Internacional (FMI), fue vista con buenos ojos por el consejero de Estado y ex ministro de Finanzas António Bagao Félix, una figura influyente y cercana al presidente.

Comentarista político en varios programas de televisión, Bagao Felix señaló que el planteamiento de Cavaco Silva es "arriesgado"y "difícil de concretar", aunque un Gobierno de concentración es también en su opinión "la mejor solución".

Más reticente se mostró Pedro Santana Lopes, primer ministro entre 2004 y 2005 con el partido conservador del jefe de Estado, para quien la "insólita"propuesta presidencial "coloca a los partidos entre la espada y la pared".

Desde la izquierda, el histórico dirigente socialista Manuel Alegre argumentó que el pacto de conservadores y socialistas al que apeló ayer Cavaco en un discurso a la nación es "una triquiñuela política"y acusó al presidente de intentar "tutelar"la democracia portuguesa.

El acuerdo de "salvación nacional"propuesto por el jefe de Estado para cumplir el rescate financiero del país despertó poco entusiasmo entre los conservadores, que se limitaron a anunciar que lo estudiarán, y motivó el rechazo del Partido Socialista (PS).

Antes de que se concreten siquiera las negociaciones pedidas por Cavaco a las tres principales fuerzas políticas, el PS adelantó su rechazo "a apoyar o formar parte"de un Gobierno que no surja de nuevas elecciones y pidió además que el diálogo no excluya a las formaciones marxistas del Parlamento.