MENÚ
miércoles 17 julio 2019
04:07
Actualizado

China extrajo órganos a presos de conciencia durante los últimos 20 años

UN equipo de abogados denuncia que se ha producido un genocidio contra los miembros de la corriente espiritual Falun Gong

  • Imagen de una activista de Falun Gong detenida por la Policía china
    Imagen de una activista de Falun Gong detenida por la Policía china /

    Ap

Tiempo de lectura 4 min.

19 de junio de 2019. 12:19h

Comentada
Paco Rodríguez 18/6/2019

ETIQUETAS

El grupo espiritual Falun Gong está siendo utilizado como "banco de órganos" por el gobierno Chino. Según denunciaron un grupo de abogados y expertos, los miembros de Falun Gong encarcelados están muriendo en las cárceles después de que se les extraiga órganos para trasplantes lo que estaría provocando un genocidio.

El equipo de abogados independiente creado para investigar este asunto, indicó que estas prácticas se suceden desde hace 20 años, según una sentencia del Tribunal de China. Beijing ha negado repetidamente las acusaciones de los investigadores de derechos humanos y académicos de que toma a la fuerza los órganos de los presos de conciencia y dijo que dejó de usar los órganos de los presos ejecutados en 2015, informa Reuters.

Pero el panel dijo que estaba constatado de que la práctica todavía se estaba llevando a cabo, con los miembros de Falun Gong encarcelados "probablemente la fuente principal" de órganos extraídos de manera forzosa.

Falun Gong es un grupo espiritual basado en la meditación que China prohibió hace 20 años después de que 10.000 miembros aparecieran en el complejo de liderazgo central en Beijing para realizar una protesta silenciosa. En principio esta disciplina espiritual tenía el apoyo gubernamental pero ante el masivo apoyo y crecimiento exponencial que estaba teniendo se convirtió en una amenaza y comenzaron a perseguir a sus seguidores y a encarcelar a miles de ellos, bajo la excusa de que eran una "secta peligrosa". No queda claro si esta práctica también afecta a la minoría musulmana Uigur, según el tribunal, que sostiene que es un grupo de personas vulnerable a "ser utilizados como un banco de órganos".

"La conclusión muestra que muchas personas han muerto de forma indescriptiblemente horrible y sin ninguna razón", dijo el presidente del tribunal, Sir Geoffrey Nice, durante el juicio. La legislación del gobierno chino dice que la donación de órganos debe ser voluntaria y sin que se produzca una contraprestación económica, indicó un portavoz de la Embajada de China en Londres. "Esperamos que los rumores no engañen al pueblo británico", afirmó un portavoz en un comunicado antes de que se emitiera el fallo final del tribunal.

El Tribunal de China fue creado por la Coalición Internacional para acabar con el abuso de trasplantes en China, un grupo encargado de examinar si en las prácticas de trasplante se había cometido algún delito.

El grupo de expertos y abogados, compuesto por siete personas, descubrió que era "indiscutible" que se había producido la extracción forzada de órganos de los presos "en una escala sustancial por parte de organizaciones e individuos apoyados por el estado" en una sentencia provisional emitida en diciembre.

Este grupo explicó que sus hallazgos eran "indicativos" de genocidio, pero no tenían las pruebas suficientes como para demostrarlo, sobre todo porque algunos prisioneros de Falun Gong habían sido liberados. Por ello, hicieron un llamamiento a los gobiernos y grupos internacionales de derechos humanos para que investiguen el tema a fondo. Los crímenes contra la humanidad y la tortura se han cometido tanto contra Falun Gong como contra los Uigures, concluyeron.

"El tráfico de órganos a menudo se pasa por alto en nuestro sector, pero este crimen atroz necesita más atención y nos afecta a todos", dijo un portavoz de la Fundación de Trata de Personas. Jennifer Zeng, una practicante de Falun Gong que le dijo al tribunal que le habían realizado análisis de sangre y controles médicos mientras se encontraba en el campo de detención, dijo que esperaba que las conclusiones del tribunal impulsaran la investigación para que dejaran de realizarse estas prácticas. "Espero que más países promulguen leyes para prohibir que sus propios ciudadanos vayan a China para hacerse trasplantes de órganos", dijo.

Reuters

Últimas noticias