Política

Relaciones internacionales

Concluye sin acuerdos la primera cumbre entre la UE y los países árabes

Los derechos humanos estuvieron ausentes en las discusiones

El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, y el presidente egipcio, Abdel Fattah AL Sisi, en la cumbre entre la UE y la Liga Árabe / Efe
El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, y el presidente egipcio, Abdel Fattah AL Sisi, en la cumbre entre la UE y la Liga Árabe / Efelarazon

Los derechos humanos estuvieron ausentes en las discusiones

La Unión Europea (UE) y la Liga Árabe concluyeron ayer sin ningún gran acuerdo su primera cumbre conjunta, una cita histórica celebrada en la ciudad egipcia de Sharm El Sheij que estuvo marcada por las divisiones internas de ambos bloques y eclipsada por las conversaciones sobre el Brexit mantenidas al margen del encuentro.

El objetivo inicial de la cumbre, que arrancó el domingo, era estrechar la cooperación en cuestiones como migración, seguridad y comercio, que preocupan particularmente a los estados europeos. Pero la distancia entre los dos organismos regionales, evidente durante los preparativos de la reunión, impidieron que ello se tradujera en medidas concretas.

“Soy consciente de que hay diferencias entre nosotros. No estamos aquí con la intención de estar de acuerdo en todo”, anticipó ya durante su discurso de apertura el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, que aun así recalcó la existencia de retos e intereses compartidos que requieren de una mayor cooperación entre las partes.

Para algunos líderes árabes, sin embargo, la cumbre se presentaba ante todo como una gran oportunidad para legitimar su represión doméstica y reforzar su perfil internacional aprovechando la sintonía de fondo exhibida con la UE en una cita que eludió los derechos humanos. En total, el encuentro contó con la presencia de 24 jefes de Estado o de gobierno de los países miembro de la UE, entre ellos la canciller alemana, Angela Merkel.

“Uno de los objetivos principales de esta cumbre, desde la perspectiva de Al Sisi y otros líderes árabes, era ayudar a cimentar el apoyo europeo a sus gobiernos autoritarios a cambio de proporcionar estabilidad”, interpreta a LA RAZÓN Stephen McInerney, director ejecutivo del Proyecto sobre la Democracia en Oriente Medio (POMED).

En este sentido, el presidente egipcio, Abdel Fatah Al Sisi, cuyo régimen es protagonista de flagrantes vulneraciones de derechos humanos de forma sistemática, es quien mejor posicionado estaba para beneficiarse de la celebración de una cumbre conjunta de alto perfil, en tanto que anfitrión y representante de uno de los grandes polos de la Liga Árabe.

“Sin lugar a dudas, la cumbre organizada por Al Sisi le permite recordar al mundo que es un líder regional con buena reputación en Europa y [le permite] socavar la credibilidad de los gobiernos europeos que buscan reclamarle algún compromiso serio con respecto a los derechos humanos”, desliza a este medio Timothy Kaldas, investigador del Instituto Tahrir para la Política de Oriente Medio (TIMEP).

Además, una de las grandes bazas del ex jefe del Ejército egipcio es el cuestionable control que ejerce sobre la migración, que precisamente estaba llamada a ser el tema central de la cita, lo que también favoreció a otros países de la región.

“Los líderes políticos siempre han sido bastante buenos instrumentalizando el tema de la migración”, considera en declaraciones a este diario Catherine Woollard, secretaria general del Consejo Europeo sobre Refugiados y Exiliados (ECRE). “Y el pánico actual en Europa ofrece a los líderes en otros países la posibilidad de explotar[lo]”, agrega.

La gran ausencia en la cumbre por la parte árabe fue sin duda la del príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohamad bin Salman, repudiado por los europeos desde el asesinato del periodista saudí crítico Jamal Khashoggi en el consulado de su país en Estambul el pasado octubre. Asimismo, quien tampoco se desplazó hasta Egipto fue el Presidente de Sudán, Omar Al Bashir, cuyo país se ha visto sumido en grandes protestas desde finales del año pasado y sobre quien pesa una orden de arresto del Tribunal Penal Internacional. Muchos líderes europeos anunciaron su participación cuando se confirmó la ausencia de ambos.

La delegación española, a su turno, estuvo liderada por el ministro de Asuntos Exteriores, Josep Borrell, que en una columna publicada durante el fin de semana en el periódico egipcio “Al Ahram” hacía un llamamiento a aprovechar los vínculos entre Europa y el mundo árabe para promover y fortalecer el diálogo político en cuestiones como la migración, la seguridad y la cultura. En declaraciones a la Agencia Efe durante la cumbre, sin embargo, el socialista se lamentó de las dificultades para llegar a acuerdos concretos.

La sombra del Brexit

Presente en la cumbre, pero restándole protagonismo con su agenda propia, estuvo la primera ministra británica, Theresa May, que mantuvo varias reuniones bilaterales con líderes europeos como Merkel o el presidente de la Comisión Europea, Jean-Cleaude Junker, con el objetivo de seguir abordando la cuestión del Brexit.